Turismo Domingo, 8 de julio de 2018 | Edición impresa

Perú: desde la Lima gentil a la Arequipa de Vargas Llosa

Un recorrido realizado por periodistas mendocinos permitió descubrir uno de los sitios culturales más importantes de la América precolombina

Por Francisco Guerrero - fguerrero@losandes.com.ar

El océano Pacífico refresca la ciudad de Lima. La capital es árida, pero verde también, gracias a la flora adaptada a las escasas lluvias. Por aquí, la corriente fría de Humboldt todavía tiene influencia, pero
cuando hay sol, varios se animan a pegarse un baño en el mar en cualquier época del año.   

El vuelo directo Mendoza-Lima, habilitado este año y una invitación del gobierno peruano permitió conocer, a un grupo de periodistas mendocinos, muchos sitios que tienen poca difusión en Argentina, si se los compara con el gran destino, como Machu Picchu. La ciudad capital ofrece una variada oferta para conocer.

El viajero puede disfrutar del turismo colonial, arqueológico, religioso-cultural, ecoturismo en la misma ciudad capital y al final de la jornada degustar los platos que ofrece una cultura gastronómica reconocida mundialmente.

En un city tour de unas 6 horas, uno pasea por las calles de la ciudad llena de turistas y locales. La plaza de Armas, la Casa de Francisco Pizarro, actual Casa de Gobierno, son algunos de los hitos del Centro. La Catedral de Lima, que tras sucesivos terremotos, gran parte de su estructura fue reconstruida en madera, barro y paja. Allí está la cripta de Pizarro. 

La iglesia y convento de San Francisco cuenta con una de las bibliotecas más importantes de sudamérica. También se puede conocer el santuario de Santa Rosa de Lima, sobre avenida Tacna.

El museo de Larco, en el distrito de Pueblo Libre, contiene maravillas de al menos 3.000 años, pieza y vestigios de las culturas precolombinas que habitaron estas tierras.

“Aquí podemos observar que estas culturas que el oro o la plata no eran objetos de riqueza, sino que representaban el sol y la tierra”, explica el guía en el museo. Un molusco , el spondylus, era objeto de veneración por esas culturas.

Es que a través de este bivalbo de las costas ecuatorianas, podían  tener un registro de posibles variaciones y fenómenos climáticos, de acuerdo a la movilidad de este molusco.

Si el spondylus se encontraba más al sur o al norte de lo normal, eso significaba algo (sequía, terremotos, inundaciones, etc.). Eso es conocido hoy como fenómeno Del Niño.

En el museo, una espectacular construcción colonial que perteneciera a Rafael Larco, coleccionista privado, también se observan colecciones de arte erótico.

Las pirámides truncas aún se conservan en Lima. Son de adobe, muy bien conservadas  debido a las escasas precipitaciones. “La última tormenta en Lima se registró a fines de los 70”, aclara el guía. Una de las pirámides más importantes es Pachacamac, un lugar de culto para las poblaciones precolombinas.

Está al sur, muy cerca del empalme con la ruta Panamericana que conduce a Arica, Chile. El trabajo de los arqueólogos es permanente y en el centro de la pirámide se observa el Qhapaq Ñan (Camino del Inca). Hacia el Sur, uno va a Chile y al norte, a Ecuador.

En el Museo de los Santuarios Andinos se ven las momias, niños la mayoría, que los antiguos pobladores ofrecían como sacrificio. En ese museo se indica que la momia del Aconcagua forma parte de este tipo de ritos sagrados.

Por la noche, la actividad es variada, los visitantes pueden participar de talleres de cocina peruana, con cena incluida o ir hasta el bar de Ricardo Carpio a degustar los piscos, varietales y blend. Miraflores es la parte de la ciudad que mayor actividad presenta, aunque Barranco es la parte más pintoresca. En el Puente de los Suspiros se escuchan valses peruanos y la voz de Chabuca Granda a toda hora.

Con sabor a chocolate

El viajero que visite Arequipa no puede dejar de visitar el museo virtual en la casa donde nació Mario Vargas Llosa. Un sitio que cuenta la historia del escritor, del Perú y de los principales acontecimientos mundiales. Cuenta con 16 salas y recreaciones con imágenes 3D.

La construcción tradicional es de un material volcánico llamado sillar y parte del circuito turístico arequipeño está ligado a la ruta del sillar (canteras de este material).

La vida en Arequipa es más tranquila que en Lima, pero cuenta con grandes iglesias, monasterios y conventos. El mercado tiene todo tipo de productos de la tierra, del corral y del mar (aunque la ciudad está lejos de la costa ).

En el Centro, cualquier el turista tiene la oportunidad de realizar un taller de chocolate, donde se explica la elaboración y los verdaderos secretos de este alimento.

En cuanto a la gastronomía, Arequipa también se destaca por tener sitios reconocidos internacionalmente, como el restaurante Chicha, con el sello del famoso chef peruano Gastón Acurio. También se pueden visitar locales tradicionales como las picanterías (picadas).