Sociedad Política Miércoles, 13 de junio de 2018 | Edición impresa

Para Kemelmajer, el castigo penal es inconstitucional

La ex ministra de la Suprema Corte dijo que la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo se ajusta a derecho.

Por Juan Manuel Torrez - jtorrez@losandes.com.ar

Con mucha polémica y debate durante meses -y años- el Congreso sesionará hoy sobre tablas, de manera histórica, la despenalización del aborto en el país, tras una serie de 15 audiencias en las que pasaron 738 oradores, quienes expusieron su visión a favor o en contra. 

Sobre este tema Los Andes dialogó con Aída Kemelmajer de Carlucci, jurista mendocina y quien formó parte de la Suprema Corte de Justicia local y que fue redactora del nuevo Código Civil de la Nación.

La especialista se mostró optimista sobre la decisión que finalmente tomarán los pocos diputados nacionales indecisos que quedan, quienes prácticamente tendrán el poder de inclinar la balanza para otorgar la media sanción al proyecto, o rechazarlo. 

La ex Ministra de la Corte sostuvo que la mujer debería tener la autonomía suficiente como para decidir la interrupción de su embarazo durante los primeros 3 meses de gestación, que es justamente lo que debate la Cámara Baja. “Coartar esta autonomía sería atacar su libertad y su posibilidad que tiene que optar”, consideró.

Como ejemplo, citó a la Corte Suprema de Canadá y Brasil, y también a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quienes dictaminaron que “cuando se penaliza a la mujer que interrumpe su embarazo de forma segura, con la intervención de un médico, durante los 3 primeros meses, esa penalización contraría la Constitución porque va en contra de algo que la propia Constitución protege, que es la autonomía de la persona sobre su cuerpo”.

"La Constitución protege la autonomía de la persona sobre su cuerpo.” - Aída Kemelmajer, Jurista, ex miembro de la Suprema Corte local.

Criminalización de la mujer

“En mi opinión es la penalización la que resulta inconstitucional por violar los derechos de la mujer, porque si ese derecho del feto fuese absoluto, sería inconstitucional el propio Código Penal, ya que también establece excepciones  (si el aborto se realizó para salvar la vida de la mujer, casos de violación o abuso contra una mujer idiota o demente)”, acotó Kemelmajer. 

La doctora en Derecho fue aún más allá y consideró que “además de criminalizarla, a la mujer se la discrimina, porque las únicas personas que se embarazan son las mujeres. A los hombres no los sancionamos, sólo si la violó”, explicó. 

No obstante, aclaró que si bien “no es absoluto el derecho de quienes defienden al feto que está formado con pocos días porque ha adherido al útero, tampoco lo es el derecho de la mujer a interrumpir su embarazo sin causa legítima en cualquier momento de su embarazo”.

La jurista ahondó en sus fundamentos y aseguró que es “discriminatorio de los derechos de la mujer” cuando se penaliza el aborto en la primera etapa de gestación, “cuando el feto no tiene el desarrollo suficiente y no tiene otra posibilidad de salir adelante que estando en el cuerpo de esa mujer”.

“La gente tiene que entender que el Derecho Penal  es un derecho de máxima. Quiere decir que no cualquier conducta puede ser un delito. Solo en los países totalitarios cualquier conducta puede ser un delito de acuerdo a lo que piense el dictador, o las ideas religiosas fundamentalistas. Pero en los países democráticos y liberales, para que una conducta sea un delito y ese delito sea constitucional tienen que cumplirse requisitos. En primer lugar, que esa conducta no sea en principio el ejercicio de una libertad, como la autonomía de la persona sobre su cuerpo”, expresó.

Finalmente, opinó que tiene “esperanza” que los legisladores indecisos “voten por la modificación de la situación existente. Si este proyecto se rechaza las cosas seguirán como lo son hasta ahora. Y las cosas creo que no están bien”.