Economía Domingo, 11 de marzo de 2018 | Edición impresa

Para calmar al dólar, Finanzas emite deuda sin tasa de referencia

El ministro del área, Luis Caputo, hará una licitación de Letes, pero sin fijar la tasa de interés con la que se pagará.

Por Javier Álvarez - Corresponsalía Buenos Aires

Ante un Banco Central que, según los analistas, está “desorientado” y con el tipo de cambio recalentado, el gobierno saldrá la semana que viene a colocar deuda en pesos y dólares y dejará que el mercado le fije el precio que debe pagar por ella.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, hará una licitación entre martes y miércoles. Serán Letes con vencimiento en setiembre. En las anteriores emisiones prefijaba la tasa, pero esta vez no lo hará. ¿Qué cambió? La devaluación se aceleró y la inflación no afloja. 

Si bien esto corre en una vía paralela a la del Banco Central, que fija la tasa de referencia local que determina el costo del dinero, Caputo copará la parada para testear al mercado y saber qué interés está buscando para bajar tensiones.

Si el rendimiento es mayor al de las Lebac (26,5%), los inversores irían a las Letes y comenzaría así a desarmarse la gigantesca bola de nieve que creó el Central. Para “aspirar” los papeles, Federico Sturzenegger venderá reservas y eso calmará las presiones sobre el tipo de cambio. 

Fuentes oficiales explicaron a Los Andes que la estrategia servirá para echar claridad sobre la confianza que hay en el Ejecutivo y cómo se están reajustando las expectativas sobre la inflación para fin de año. Cuanto más alta sea la tasa que impongan los inversores, peor será el mensaje que recibirá el presidente Mauricio Macri sobre el manejo de la economía. 

 

Mientras tanto, Sturzenegger -que acumula críticas por izquierda y derecha- parece dispuesto a pagar varios cientos de millones de pesos al mercado para evitar que se escape el precio del dólar y se recaliente (aún más) la inflación.

El viernes el Central vendió 212,5 millones de dólares en la city porteña para apreciar el peso. Fue la jugada más fuerte en una semana en la que ofreció 385,5 millones de dólares para saciar la demanda. 

Gustavo Quintana, operador de cambios en PR Corredores, interpretó que la estrategia oficial estimuló el desarme de posiciones en dólares y los ingresos desde el exterior, y desarticuló la presión sobre el tipo de cambio.

Fue un costo que pagó el Central para que el dólar cerrara el viernes en el mostrador de los bancos porteños en el mismo nivel del viernes anterior: 20,54 pesos. Así, Sturzenegger preparó el terreno para no verse obligado a subir la tasa de interés el martes. 

Ese día el Comité de Política Monetaria del Central decidirá qué hacer con la tasa de referencia (27,25%): los operadores estiman que no tiene margen para subirla por presiones de la Casa Rosada y tampoco para bajarla por la escalada inflacionaria. 

 

Martín Redrado, ex jefe del Central y hombre de consulta de Sturzenegger, señaló que la política monetaria no está generando los resultados que se propone. “Las autoridades hicieron hincapié en el esquema de metas y tasa de interés como instrumento para alinear las expectativas. Ahora este esquema parece tambalear y hoy predomina la desorientación”, expresó. 

Según Redrado, el Central debe jugar fuerte o no jugar: “No alcanza con mantener su precio del dólar hasta ahí. Por ello este esquema no es de libre flotación ni de intervenciones administradas. Hemos inaugurado la etapa de la intervención confusa”.

Coincide con el economista Luis Secco. El cambio de metas y la decisión de bajar el precio del dólar tras dejarlo subir por siete meses, sólo genera incertidumbre y desconfianza sobre la estrategia de Sturzenegger para actuar. 

“El mercado se pregunta cuáles son los objetivos de Sturzenegger”, expresó Secco y señaló que todo esto hizo subir el riesgo país (con lo que se encarece la colocación de deuda) casi de forma ininterrumpida desde el 29 de diciembre. Por esa suba en el riesgo país y también de la tasa en los Estados Unidos, Caputo anunció ayer que ya no saldrá este año a buscar dinero en el mercado internacional y tratará de conseguir el equivalente a 15.000 millones de dólares en la plaza local.