Más Deportes Martes, 13 de marzo de 2018 | Edición impresa

Objetivo cumplido para el Lobo

Sin jugar bien, Gimnasia y Esgrima logró el punto necesario para clasificar al Pentagonal final por el primer ascenso a la B Nacional.

Por Gustavo Villarroel - gvillarroel@losandes.com.ar

El sueño de Gimnasia se construye juego tras juego. La premisa era muy clara: había que sumar un punto ante Villa Mitre para sacar boleto al Pentagonal final. Y se logró. Por esta razón, motivos sobran para festejar. El empate final, más allá de la clasificación, no cayo del todo bien en la parcialidad del Lobo. El paladar del "Pituco del Parque" es exigente. Exige jugar, ganar y brillar. Aparecieron los aplausos pero fueron tibios. Sin dudas, Gimnasia tendrá que mejorar mucho de cara a la tercera fase. Más allá del resultado, el Lobo clasificó y eso es lo importante.

Un primer tiempo donde el andamiaje del Lobo fue de mayor a menor. Se fue diluyendo con el correr de los minutos. Arrancó con una gran intensidad el equipo de Marcelo Fuentes. Adelantó sus líneas, presionó alto y recuperó el balón con facilidad. Por esta razón, en los primeros 20 minutos, Gimnasia tuvo tres situaciones de peligro. 

Lo tuvo Becerra de volea, luego un cabezazo de Palacios Alvarenga se fue por arriba del horizontal y minutos después el 9 tiro un centro que cruzó toda la línea del arco y no llegó nadie para empujarla. Después de ese arranque a toda orquesta, el rendimiento del Mensana fue mermando. Perdió la posesión del balón, creció el mediocampo de Villa Mitre y el juego se emparejó. La visita tuvo su primera oportunidad tras un cabezazo de Ovando pero respondió con creces Viola. 

Cuando el partido había entrado en un llano de emociones, llegó un pase milimétrico para Palacios Alvarenga y el goleador estampó su nombre en la red. Gol del Lobo. Pero, la diferencia no duró mucho. Acto seguido, centro al área de Gimnasia, mano de Mondino, penal y gol de Herrera. Gimnasia no reaccionó y los últimos 10 minutos de la primera mitad, fue un equipo anémico.

En el complemento, el Lobo tuvo que remar de atrás. Tras una falla de Mondino, Villa Mitre se puso en ventaja con una definición brillante de Herrera. De inmediato, Fuentes movió el banco y mandó a la cancha a Espinoza y Agudiak. Y estás piezas nuevas, le cambiaron la cara al ataque del Lobo.

Principalmente por lo que hizo Espinoza. De sus pies y movilidad llego lo mejor del Mensana. Sin embargo, todos los aplausos se los robó Palacios Alvarenga, quién mostró una vez más, un corazón gigante y en cada pelota dividida, despertó a sus compañeros y visitantes. Por una guapeada suya, recuperó el balón en la mitad de la cancha, llegó el gol del empate. 

Golazo. El empate fue justo. Villa Mitre se paró bien defensivamente y neutralizó todos los ataques blanquinegros. El resultado sirve, el Lobo ya piensa en el Pentagonal final.