Opinión Domingo, 11 de marzo de 2018 | Edición impresa

Nuevas amenazas militares para EEUU - Por Rosendo Fraga

Según Donald Trump, la primera amenaza militar para su país ya no es el terrorismo, sino Rusia y China, Corea del Norte e Irán.

Por Rosendo Fraga - Consultor y Escritor. Especial para Los Andes

El 18 de febrero, el presidente de EEUU, Donald Trump, presentó la nueva estrategia militar de su país. A diferencia de años anteriores, el terrorismo dejó de ser la primera amenaza.

Ahora han pasado a serlo Rusia y China, en primer plano, y Corea del Norte e Irán, en segundo (ello podría alterarse si prosperaran las conversaciones iniciadas en Corea del Sur).

Con este cambio, las armas nucleares recuperan la prioridad que tuvieron durante la Guerra Fría. Trump ha dicho que está decidido a que su país mantenga la mayor capacidad nuclear y que para tal fin se invertirá en ella.

Esto se da en el marco de un incremento del 10% del gasto en defensa, que se concentra tanto en mejorar y actualizar las armas nucleares y misilísticas, como en aumentar la cantidad de tropas terrestres.

EEUU tendría 6.600 cabezas nucleares, de las cuales 1.710 están desplegadas. Rusia, por su parte, cuenta con 6.800 y tiene desplegadas 1.800, con una paridad cuantitativa, aunque EEUU tiene mayor tecnología.

China está en cuarto lugar con 270 cabezas nucleares, menos que Francia que es el tercer país en cantidad con 300. La reacción de Rusia y China frente al anuncio de Trump que los considera mayor amenaza, ha sido de rechazo.

Putin, con su estilo, lo hizo en forma contundente y amenazante, mientras que China lo hizo en forma clara y firme, pero con un estilo diplomático menos confrontativo.

Contener a Corea del Norte, que tendría 15 cabezas nucleares, impedir que Irán acceda a ellas y reforzar la alianza con Israel, que tendría 80 y que es el único país del Cercano y el Medio Oriente con capacidad militar nuclear, completan la nueva estrategia militar estadounidense. 

Putin respondió militarmente el 1 de marzo, con una serie de anuncios de nuevos sistemas de armas, destinados a neutralizar los armamentos de EEUU.

Anunció que su país ha desarrollado la capacidad de neutralizar todas las defensas anti-misiles de los EEUU y que está en condiciones de alcanzar con armas propias cualquier punto del territorio de la primera potencia global.

Dijo que reiteradamente se habían desoído sus advertencias de que Rusia reaccionaría frente al despliegue de sistemas anti-misiles en su entorno y que ahora había reaccionado.

Durante una hora y con gran escenificación, presentó el nuevo arsenal ruso, con misiles intercontinentales, cohetes hipersónicos y armas con rayo láser.

Habló ante las dos cámaras del Parlamento, apoyando sus afirmaciones con fotos y videos y sin perder de vista el efecto del anuncio para su elección presidencial del 18 de marzo.

Mostró la trayectoria de un misil ruso sobrevolando los EEUU y llegando hasta el Pacífico. Explicó que los nuevos misiles no utilizan la trayectoria balística para alcanzar su objetivo, por lo que no pueden ser detectados.

Dijo que así daba una respuesta a la decisión unilateral estadounidense de salir del tratado de defensa antimisiles. Pero también dijo que Rusia no se verá empujada a una carrera armamentista por encima de sus posibilidades, como le sucediera a la URSS.

En los últimos años, Putin ha dedicado importantes inversiones a misiles intercontinentales, submarinos atómicos y aviación estratégica. Pese a ello, Rusia tiene sólo el 3,49% del gasto en defensa mundial, menos de la mitad que China y menos de un décimo de EEUU.  

La respuesta china tampoco se hizo esperar y el 5 de marzo, el primer ministro anunció un incremento del 8,1% en el gasto militar, para hacer frente a las hostilidades y rivalidad en el Pacífico de EEUU.

Li Keqiang lo anunció en la apertura de la asamblea. El aumento responde al entorno "crecientemente hostil". China tiene conflictos territoriales en seis países en su mar del Sur y con Japón en el mar Oriental.

Pero son las bases estadounidenses en dicho país y Corea del Sur la garantía de seguridad a Taiwán dada por EEUU y la presencia de tres grupos de portaaviones estadounidenses frente a sus costas la principal amenaza, avivada por el reciente anuncio de Trump.

Cabe señalar que Japón destina 2,8% de su PBI al gasto en defensa y Corea del Sur 2%. La de China es la mayor inversión anual en defensa del último lustro y supera la perspectiva de crecimiento, que es del 6,5%.

Pero en comparación con EEUU, China es el cuarto país en materia de armas nucleares, con sólo 270 ojivas nucleares frente a las 6.600 de EEUU, que tiene 37% del gasto en defensa mundial, frente a sólo 8,60% de la potencia asiática, un cuarto del anterior.

China gasta en defensa 1,9% de su PBI y EEUU 3,3%, que aumentó 10% interanual su gasto en defensa, con un crecimiento de 3% del PBI. Detrás de China, Paquistán tiene 140 ojivas nucleares e India 130. Sumadas, son 270, lo mismo que China.

Por su parte, Corea del Norte tendría 15, pero con un riesgo estratégico grande, dada la personalidad de su líder. En una evidencia de la tensión chino-estadounidense, tras este anuncio, el grupo de portaaviones Carl Vinson, de la US Navy, arribó a Vietnam -es uno de los países que tiene conflicto con China por el mar del Sur- en una visita histórica, que es la primera desde la guerra que enfrentó a ambos países.  

En Europa, Francia es la única potencia militar de la UE, tras el Brexit, que ha debilitado pero no anulado a la OTAN. Como se dijo, Francia es el tercer país del mundo por su cantidad de ojivas nucleares.

El Reino Unido, tiene 215, pero hoy está fuera de la UE y está dejando sin efecto la "Revisión" que May había puesto en marcha para reducir el gasto militar. Macron asumió bajando el gasto militar.

Pero antes de cumplir seis meses en el gobierno, revirtió su decisión, pasando a aumentarlo en 23% para el próximo quinquenio, a finales del cual espera cumplir con el compromiso de la OTAN de destinar 2% del PBI al gasto en defensa.

Alemania es, y seguirá siendo, la primera economía de Europa, pero Francia es, y seguirá siendo a partir de esta decisión del presidente francés, la primera potencia militar del continente. 

Se trata de un nuevo escenario, que no se alterará con el diálogo entre Trump y Kim. Es que el diálogo que emprenden parece más un gesto de ambos para reforzar su protagonismo que un encuentro destinado a resolver un conflicto.