Opinión Lunes, 11 de junio de 2018 | Edición impresa

Nos roban un sueño: degradan los títulos universitarios - Por Silvia Stocco

Por Silvia Stocco - Diputada Provincial

De todas las cosas con las que soñamos en nuestro país hay algunas que, gracias a las costosas batallas libradas durante décadas por miles de personas, podemos volver realidad. 

Una de esas es la finalización de una carrera universitaria. Es el sueño de los jóvenes que imaginan el momento de decir "me recibí" o de sus seres queridos que esperan con ansias poder decir que sus hijas, hijos, hermanas y hermanos o amigas y amigos ya son doctores, licenciados, abogados, ingenieros, etc. 

En nuestra Argentina esto es posible para una gran parte de la población gracias a que existe la Educación Pública y Gratuita con universidades distribuidas por todo el territorio y a que, además, existieron y existen miles de personas de diferentes ideologías y extracciones políticas que se unieron para defender históricamente esta condición de libre y gratuita que tiene nuestra universidad. 

Pero no todo es tan fácil y esto es importante aclararlo. Esta educación "Gratuita" no es de ninguna manera una educación "regalada" ya que el esfuerzo que hacen las familias por darle a los jóvenes la posibilidad de estudiar es en la mayoría de los casos grande. Las necesidades económicas son cada vez más difíciles y cubrir todos los gastos relacionados a los estudios no es poco, más aún en los casos en que los estudiantes viven lejos de las universidades o tienen que trabajar. Y cuando asisten a universidades privadas deben sumar además el costo de la cuota mensual, por lo que el esfuerzo es aún mayor.

Siempre hemos escuchado frases como "trabajo todo el día, pero por suerte mi hija está en la facultad" o "Quiero ver si me recibo este año, así empiezo a laburar en lo mio". También suele sonar en los pasillos "Me costó un montón terminar la carrera porque tuve que trabajar y bancarme todo yo" o "Nos estamos desangrando, porque la facultad de mi hijo es privada, pero es su futuro, como se lo vamos a negar". 

Todas son expresiones de el mismo anhelo: darle a nuestros jóvenes la oportunidad de un futuro mejor.

Ese futuro mejor, aunque parezca innecesario aclararlo, está ligado a la posibilidad de conseguir trabajo digno en el campo profesional, porque de nada sirve tener un título universitario si no podemos usarlo. 

Y aunque esto parece en principio una obviedad, es en realidad el punto central de esta nota ya que el Ministerio de Educación de la Nación ha decidido degradar decenas de títulos universitarios llevándo algunos casi a la inutilidad. 

Parece una locura.  Parece la peor pesadilla de los que tanto esfuerzo han dedicado al sueño universitario, pero es lamentablemente una realidad.

El pasado 15 de mayo el Boletín Oficial de la República Argentina publicó la resolución 1254/2018 del Ministerio de Educación de la Nación en la que se recortan las incumbencias de decenas de títulos universitarios. 

Esto significa básicamente que esos títulos universitarios ya no son válidos en numerosos campos laborales a menos que los profesionales hagan posgrados específicos para las tareas mencionadas; posgrados que siempre son arancelados y largos. 

La consecuencia directa de esta resolución es que ahora será necesario más tiempo y más esfuerzo para cumplir ese sueño de una vida profesional y será accesible sólo para aquellas personas que puedan pagar  el posgrado necesario.

Desconozco los verdaderos motivos que dan origen a esta resolución. Quizás busquen a través del costo de los posgrados una alternativa al viejo y frustrado deseo de arancelar la universidad pública. Quizás quieran menos gente egresando de las universidades para tener un pueblo cada vez más dócil. Quizás se trate solo de insensibilidad social. 

Sea como sea, en este mundo que nos toca vivir donde todo se actualiza, parece que las viejas y sagradas consignas también necesitan actualización. Ahora en lugar  de agradecer y defender la  Educación Pública y Gratuita, tendremos que embanderarnos por una Educación Pública, Gratuita y útil, o dejar que nos quiten también este sueño.