Más Deportes Miércoles, 11 de julio de 2018

La historia de Luka Modric: de esquivar bombas a jugar la final del Mundial

La gran figura de Croacia carga con una historia trágica en sus espaldas. Infancia brava, presente glorioso.

Por Redacción LA

Aunque jugará la gran final de la Copa del Mundo Rusia 2018 con Croacia, para el talentoso mediocampista Luka Modric no todo fue color de rosas en la vida. Sobre sus espaldas carga una historia brava de muerte, dolor y angustia que lo acompañará por siempre.  

El volante del Real Madrid, pieza clave en la clasificación croata a su primer partido decisivo de un Mundial, pasó por momentos de hondo dramatismo antes de convertirse en lo que es hoy: uno de los mejores futbolistas del planeta. 

Modric fue un niño refugiado durante la Guerra de los Balcanes en 1991, sangriento conflicto territorial que se dio en la antigua Yugoslavia. Los rebeldes serbios asesinaron a su abuelo a unos metros de su casa, lo que derivó en la huida inmediata de Obrovac, su lugar de nacimiento, junto a sus padres Stipe y Jasmina, quienes lo protegieron de las balas y las constantes bombas. 

Los años posteriores, lo que quedó de la familia Modric vivió en Zadar (a 60km de Obrovac) en un centro de refugiados conocido como el Hotel Kolovare. 

 

Justamente el director de Kolovare descubrió en el inquieto Luka a un posible futbolista, que comenzó a entrenarse en el Zadar. Cuando los bombardeos lo permitían, el pequeño Modric practicaba en aquel club. "Su talento era evidente desde el principio, a pesar de que era un chico tímido y tranquilo", aseguró Miodrag Paunovic, su primer entrenador. 

Con los años y después de muchísimo esfuerzo, el rubio mediocampista llamó la atención del Dinamo de Zagreb y el Tottenham inglés: "En la escuela aceptábamos a todos los niños que venían con el objetivo de que no vivieran encerrados. Durante la guerra, Luka llegó como un niño muy frágil, nunca imaginamos que llegaría a ser un futbolista tan importante", confió Tomislav Basic, director del Zadar. 

 

Hoy, a los 32 años y después de una vida cargada de sufrimiento, mudanzas y peleas políticas, Modric conquista al mundo con la sorprendente Croacia. Su talento fue clave para eliminar a Inglaterra y clasificar al partido más importante de su vida, el que jugará ante Francia el próximo domingo en Moscú. 

 

Fuente: defensacentral.com