Política Martes, 16 de abril de 2019 | Edición impresa

Luis Lobos y esposa enfrentan su primer juicio oral

Es la causa por la empleada doméstica de María Elena Fernández, suegra del ex jefe comunal.

Por Juan Manuel Torrez - jtorrez@losandes.com.ar

La Justicia volvió a poner a un político mendocino en el banquillo. Se trata de Luis Lobos, ex concejal que estuvo a cargo de la intendencia de Guaymallén. El peronista, que enfrenta cuatro causas, asistió a la primera de ellas que llegó a juicio oral y público por defraudación a la Administración Pública en modalidad de administración infiel, que prevé una pena que va desde los dos a los seis años de prisión.  

Tanto Lobos, como su esposa, Claudia Sgró; y su suegra, María Elena Fernández, fueron imputados en el caso de la contratación irregular de dos personas en el Municipio, ya que se sospecha que se quedaban con un gran porcentaje de sus salarios. De hecho, se estima que la recaudación fue de más de 400.000 pesos. Las víctimas afirmaron que no sabían que eran empleadas municipales y que habían accedido a una “ayuda social” del municipio gracias a su vínculo con Fernández.  

 

Ayer el Tribunal decidió separar a Fernández de este juicio ya que se encuentra con problemas de salud corroborados por el Cuerpo Médico Forense. Una vez que mejore su salud, se reprogramará un juicio contra la mujer, que está considerada, junto a Sgró, partícipe necesaria.

Entre 2011 y 2015, Laura Fara, empleada doméstica de Fernández, fue dada de alta como empleada municipal aparentemente sin su consentimiento. “María Elena me ofreció ayuda por parte de la Municipalidad. Yo en ese momento estaba en una mala situación y acepté”, destacó ante el Tribunal. Asimismo, indicó que esa ayuda era de 500 pesos, mientras que el salario rondaba -en 2011- los 2.700 pesos por mes.  

No obstante, en 2013 ocurrió lo mismo con su hijo, Pablo Müller, quien también fue contratado como empleado municipal. Al igual que su madre, negó haber tenido conocimiento, y expresó que recibía 600 pesos por mes de “ayuda social”.

 

Según la querella, se extrajeron de las cuentas más de 300.000 pesos de la cuenta de Fara, y 130.000 pesos de la de Müller. Tanto él como su madre indicaron que fueron a realizar unos trámites -enviados por Fernández- al Municipio, pero que nunca sospecharon de que estaban siendo dados de alta como estatales. Además indicaron que cuando buscaron la tarjeta de débito al banco Nación se la entregaron a la mujer. 

Sobre la participación de Sgró, Fara declaró que en teoría era la esposa de Lobos la que haría los trámites para que pudiera acceder a la nombrada ayuda social. Una vez asumido Marcelino Iglesias a fines del 2015, la mujer sostuvo que Fernández le dio la “gran noticia” de que comenzaría a trabajar en la Municipalidad, junto a su hijo.  

Si bien ella aceptó, Müller no lo hizo, y declaró que sospechó cuando le llegó una notificación a su domicilio para que se presentara a trabajar porque sino sería sancionado. En tanto, Fara, una vez como trabajadora en el área de Turismo, manifestó su preocupación por “permanecer en el puesto”.

 

“Quédate tranquila que sos empleada desde 2011”, me dijeron. “Me dio mucha bronca”, señaló Fara, quien hoy sigue trabajando en Guaymallén, en el área de Salud. Además indicó que Sgró la llamó por teléfono y le pidió que no dijera nada sobre la ayuda que recibía desde aquel año.

No obstante, luego de algunas averiguaciones, Fara no solo se enteró que “trabajaba” en la Municipalidad desde el 2011, sino que también había quedado en planta, y que incluso había sido ascendida a una clase mayor.  

Desde la defensa de Lobos apuntaron contra Fara, poniendo en duda que desconociera lo que era un bono de sueldo, que en teoría firmó cuando fue a la comuna.  

 

El propio Lobos, quien negó cualquier tipo de vínculo tanto con Fara como con su hijo, Müller. “Hasta el día de la fecha no sé quiénes son ellos. En ningún momento hablé con ninguno. También se ha dicho que Lobos fue quien los hizo entrar dando órdenes a los funcionarios, pero me gustaría que testigos dijeran si Lobos autorizó a alguien a contratarlos. Nunca lo hice. No hay ningún testigo que haya dicho eso”, manifestó.

Luego de las declaraciones de Fara y Müller, la Cámara decidió dar un cuarto intermedio hasta mañana, fecha en el cual se retomará el juicio.
 

 

El patrimonio y contratos bajo la lupa de la Justicia

El polémico ex intendente de Guaymallén Luis Lobos está siendo investigado en otras causas. Es protagonista en dos causas más por corrupción (por un lado el alquiler de manera fraudulenta de maquinarias y camiones, y por otro por un contrato irregular de una planta de asfalto, con la empresa Wanka). La tercera es por enriquecimiento ilícito, por la compra de vehículos, un lote y una vivienda con recursos que, al parecer, debería justificar ya que en principio no condice su incremento patrimonial.

 

Claves

Mandato corto. Luis Lobos asumió en 2013. Era presidente del Concejo Deliberante y se hizo cargo de la comuna cuando Alejandro Abraham asumió como Diputado nacional. 

Trabajo doméstico. Laura Fara empezó a trabajar como doméstica de la suegra de Lobos en 2011, cuando el funcionario ya era presidente del Concejo. Sgró ya trabajaba con su marido. 

Cargo fantasma. Fara nunca supo que estaba en la nómina de la Comuna. Cuando asumió la nueva gestión se habría enterado que era empleada de planta.