Espectáculos Domingo, 14 de enero de 2018 | Edición impresa

Lucía Caruso: “Las mujeres de hoy estamos haciendo historia en la música”

La pianista y compositora mendocina es residente de la Orchestra of the Swan de la ciudad donde nació Shakespeare y una talentosa artista.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

“Tu único techo es el Cosmos”, le dijo, y esa frase –la gran enseñanza de su papá– le quedó grabada para siempre a Lucía Caruso. Así la recuerda ahora. Y la repite textual. 

Por estos días, Lucía está cumpliendo un curioso aniversario, que además le despierta hondas reflexiones. Ella, pianista y compositora mendocina radicada en Estados Unidos, resume: “Como siempre, estoy muy contenta de venir. Este va a ser un año muy significativo para mi carrera y para mi vida, porque pasé exactamente la mitad de mi vida acá y la mitad allá. Me fui en 1998, y ahora en abril se cumplen 19 años desde que vivo allá. Diecinueve y diecinueve”, explica. 

Lucía cree en los números, y es una mujer extrovertida, aunque siempre correctísima a la hora de hablar. Cuando se fue de nuestra provincia para estudiar en la Manhattan School of Music era casi una niña. Apenas 19 años. Pero aunque la edad era corta el sueño era largo, ambicioso: ella sabía perfectamente a qué quería dedicarse.

Quería hacer música. Como Mozart. Como Beethoven. Y, viéndolo en retrospectiva, lo logró: “Porque ella nunca tuvo un ‘techo de cristal’ (‘glass ceiling’). Y nunca lo tuvo porque nunca lo sintió”, aclara por otra parte su esposo Pedro Henriques Da Silva, un guitarrista portugués con facha “shakespereana”.

Ambos son actualmente compositores residentes de la Orchestra of the Swan, de Stratford-upon-Avon, la ciudad donde nació y murió el propio William. Allá son unas pequeñas celebridades, que tocan frente a la nobleza y musicalizan los versos del genial dramaturgo. 

Pero la novedad que motivó esta entrevista es otra: ahora ella se enfrenta a un nuevo desafío. Fue convocada por el realizador estadounidense David Donnelly para protagonizar, junto a las famosas violinistas Eldbjørg Hemsing (Noruega) y Tatiana Berman (Rusia), un documental sobre música y mujeres.

“Creo que el documental va a cambiar mucho mi vida y mi carrera”, asegura. 

¿Cuál es el mensaje? “Quiere mostrar tres casos de mujeres que generaron un gran cambio en las artes. En un principio eran cinco, y me dijeron que querían que fuera una de ellas. Fue un gran halago. Entonces vinieron a nuestra casa para hacer un test de cámara, que iba a durar una hora en un principio, pero terminó estirándose”. “Porque estaban fascinados con ella...”, completa Pedro, quien amortigua la excesiva modestia de su compañera Lucía. 

Forte, que así es el nombre, está en pleno rodaje, con una gran producción que incluye filmaciones en varios puntos del planeta. 

Esta semana, de hecho, estuvieron filmando en Mendoza, donde el cineasta Felipe Martín Bravo tomó testimonios de amigos de la infancia de Lucía e incluso registró ese paisaje rocoso del que todavía Lucía Caruso se siente enamorada. Fueron a tomar imágenes del Aconcagua: sin techos, una vez más. 

“Después de ese test las protagonistas pasamos a ser tres. Y se sumó otro hecho curioso, inédito: me encargaron componer también la música,  por lo que en el documental se verá el proceso de creación, la grabación y resultado final de la música”, dice entusiasmada.

Ahí la veremos sentada al piano, practicando esgrima e incluso vestida de la Mujer Maravilla.  “Porque justo el día de la prueba iba a ir al estreno de la película disfrazada”, recuerda entre risas. 

Un presente y un futuro 

–¿Cómo ves el rol de las mujeres en la música actualmente?

–Bueno, es un gran momento para las mujeres. Siempre han estado opacadas por los hombres en la música. Hubo compositoras que tuvieron que dejar de componer, incluso. Sin ir más lejos, ¿cuándo viste a una mujer subir a recibir el Oscar a mejor Banda Sonora? Nunca. Por eso el documental es sobre mujeres: ellos quieren marcar un punto en la historia. La idea, además, es que esta música no solo sea para la sala de cine, sino que se pueda tocar y hacer giras. Ellos quieren promover esto. Creo que estamos haciendo historia, realmente. Este es un momento histórico y hay que documentarlo. 

Agreguemos que, justo en este panorama, Lucía Caruso se ha ganado un lugar propio cuando creó y patentó el término “música transclásica”. Surgió como un estilo cosmopolita, capaz de fusionar escalas e instrumentos clásicos con otros como el sitar, el buzuki, el darbuka y el bandoneón. Es un término que ya ha hecho conocido a través de artículos, la radio y la tevé. 

–¿Cómo sigue tu camino?

–No me gustaría dejar el escenario, pero quiero abrirme más al cine. No era eso lo que tenía planeado, pero a veces la vida te pone oportunidades que vos no te esperás. Una de las cosas que levantó nuestra carrera, por ejemplo, fue escribir música para una exhibición de fotografías que nos llevó al Museo del Louvre, al Palacio de Versalles y a grabar un álbum en los estudios Abbey Road con la London Metropolitan Orchestra. Yo no lo esperaba. 

–Has tomado un curso con la famosa directora Joann Falletta, ¿la dirección te interesa?

–Lo de la dirección me ha “llegado”. Me están patrocinando y poniendo una orquesta en la mano, algo que muchos directores querrían tener. No es mi entrenamiento, pero aprendí a no decir nunca “no” a nada. No quiero que me vean como una directora, sino como una compositora que puede dirigir sus propias obras. 

Perspectivas futuristas

Pedro Henriques Da Silva, el esposo de Lucía, es guitarrista y compositor. Pero tiene una visión original y alejada de todo romanticismo acerca de la música o, más bien, de su composición, a la que ve como pasible de ser invadida por las máquinas.

–¿Cómo ven el futuro de la música, puntualmente de la composición?

Pedro: –En los años 60, Raymond Kurzweil inventó un ordenador que componía al estilo de Mozart, Beethoven y Bach. Obviamente hoy lo podemos hacer con mucho más detalle, e incluso existe una página de internet a la que tú vas, pides, pagas y el  ordenador te crea música para tus películas con el estilo que le pidas. 

–¿Música sin compositores humanos?

–En el futuro todo va a ser posible. Todo lo que un ser humano pueda hacer el ordenador también lo podrá hacer. Creo, primeramente, que todos los seres humanos vamos a perder nuestro trabajo, pero que también nosotros, los artistas,  no podríamos haber elegido mejor nuestra profesión. 

–¿Por qué?

–Porque la diferencia está aquí: ¿quién quiere escuchar una sinfonía escrita por un ordenador? La gente siempre va a querer algo orgánico, biológico. Los seres humanos siempre querrán a alguien haciendo arte. Desde hace mucho tiempo que existen pinturas hechas por ordenador, ¿pero quién quiere eso?  Nosotros vamos a ser los últimos en perder el oficio. 

De estreno

El próximo 5 de junio, Lucía Caruso estrenará finalmente su Concierto para piano y orquesta, una obra en la que viene trabajando desde hace mucho tiempo.

Será su pieza cumbre; su consagración, quizás. Allí puso algo de cosmos y de montaña. Se llamará Light and Wind: “Luz y viento”.