Arquitectura Domingo, 7 de octubre de 2018

Lo bueno, lo malo y lo feo del hogar del futuro, en el presente

La casa inteligente es una realidad, pero aún no es como uno puede imaginar, un futuro totalmente automatizado.

Por Arquitecto Carlos A. Grisolía - www.cetarq.com.ar

Ya es posible automatizar una casa con una serie de dispositivos que permiten crear ese hogar del futuro que muchos han soñado desde hace años. Sin embargo, aunque ha mejorado con el tiempo, aún no es perfecto.

Usuarios potenciales tienen esa visión futurista en la que la casa los entiende para encender las luces cuando las necesitan, controla la temperatura según las necesidades y hasta abre las cortinas en el amanecer de manera automática. Esto es prácticamente el hogar inteligente, domótica o smart home y la realidad es que está más cerca de lo que probablemente el subconsciente colectivo imagina, aunque no es tan perfecto como se presupone.

Lo bueno

Hay una gran cantidad de tecnología y dispositivos disponibles para crear una casa inteligente o para convertir el hogar en un sitio menos torpe. Por ejemplo, actualmente se pueden adquirir termostatos inteligentes que ajustan la temperatura según los gustos en los momentos "adecuados" y también ayudan a ahorrar electricidad. Asimismo, existen luces inteligentes que permiten que se enciendan cuando llega el usuario a su casa y que, por ejemplo, se apaguen cuando se va a acostar.

Además, hay robots aspiradores que se pueden encender por sí solos para mantener limpia la casa, cafeteras que cuando el usuario se despierta ya tiene listo el café, cerraduras inteligentes que sin importar las llaves, permiten el acceso a la propiedad y la alarma que se puede desactivar por si sola cuando se quita el seguro de la puerta y hasta una “mopa” automática que mantiene los pisos impecables de manera automática. Adicionalmente, se encuentran timbres que reconocen quién está frente a la puerta de la vivienda. La mayoría de estos dispositivos inteligentes del hogar se pueden controlar a través de un app en nuestros celulares. Por otra parte, hay toda clase de plataformas que te permiten controlar diferentes dispositivos, según gustos o necesidades.

Lo malo

Aunque es bueno tener opciones, tener tantas plataformas también hace que sea difícil crear una casa inteligente perfecta porque no todos los dispositivos son compatibles entre sí, ni tampoco existe una plataforma única que sea compatible con todos los dispositivos.

Existen otras plataformas que son mucho más limitadas y tan solo funcionan con sus propios productos o con productos que los fabricantes de estas certifican, lo cual significa que, con frecuencia, incrementan el costo de otros productos y frenan el interés de muchos industriales de establecer alguna compatibilidad con esas plataformas; ese sellito que se ve en las cajas o en los productos no llegan gratis para los otros fabricantes y de alguna manera tienen que subsidiar el costo de "acreditación".

También existen una gran variedad y cantidad de dispositivos baratos que se conectan solo a través de Bluetooth a un celular, pero no se pueden manipular desde otras partes porque no tienen conectividad Wi-Fi, ni tampoco se pueden conectar a otros hubs para permitir esa integración en una sola plataforma de comunicación y control. Hay que aclarar que no todos los dispositivos o plataformas son necesariamente compatibles con Android o iOS, sino que es una o la otra.

 Todos estos dispositivos son electrónicos y como todo dispositivo pueden tener errores y generalmente lo tienen. Esto significa que un error puede hacer que de vez en cuando deje de funcionar un sensor de movimiento o hasta la cerradura de la casa.

Además, necesitan generalmente de una conexión a Internet y de electricidad o baterías para funcionar, así que si la conexión de  Internet se cae, pierden funcionalidad o se vuelven lentos. La inestabilidad también provoca errores en los que, quizás, las luces se encienden a las 2 a.m., o que el sensor de movimiento no active las luces cuando el usuario llega a su casa. Son hechos molestos que no pasan con tanta frecuencia, pero pueden suceder.

Lo feo

Conjuntamente con el avance tecnológico, llega el concepto de seguridad y claramente, sin importar qué tanta previsión una empresa prometa en esa materia, es posible que todo dispositivo electrónico sea “hackeable” y más aún si están conectados a Internet. Esto es delicado, especialmente con cerraduras inteligentes o cámaras de seguridad, pero podría pasar con cualquier cosa.

Por otra parte, entender qué con qué es compatible, no es el único problema, sino que también hay que configurar rutinas avanzadas en estas plataformas; que una acción pueda establecer más de dos o tres tareas sin que lo pida el usuario, puede tomar tiempo y paciencia. Además, en plataformas abiertas la calidad de los sensores varía mucho, lo cual es un arma de doble filo porque también significa menor precio, más dispositivos para usar y más opciones para toda clase de usuarios.

¿Significa esto que no es recomendable el hogar inteligente?. No es así. Al contrario, todos deberían probar el hogar inteligente y aunque es oneroso y en ocasiones problemático o tedioso, es recomendable comenzar por cosas básicas y pocos dispositivos para ir, con el tiempo, descubriendo las posibilidades que existen y se necesitan. Y como todo proceso, esta tecnología, va mejorando poco a poco.

Colaboración arquitecta Gabriela J. Frare