Espectáculos Opcionales Sábado, 5 de enero de 2019 | Edición impresa

Libros 2019: entre consagrados y millenials

La apuesta por la obra de mujeres y por la de los hijos de la crisis marcará 2019. Destaca la edición especial de “Rayuela”.

Por Javier Rodríguez Marcos - Babelia

Vivimos entre el presente irrepetible y la conmemoración interminable. Si hay años que vienen con el pasado a cuestas –el final de la Primera Guerra Mundial, mayo del 68-, los hay con el futuro en el punto de mira. Aunque no sea más que para comprobar si acertaron los que pusieron fecha al Apocalipsis, algo a lo que no se atreven los historiadores pero a lo que son aficionados los novelistas. Pasó en 1984 y 2001 y pasará en 2019, el año elegido por Ridley Scott para situar la acción de Blade Runner, libérrima adaptación al cine de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, un relato que Philip K. Dick escribió pensando en el test de Turing, que publicó en el emblemático 1968 y cuya acción sucede en... 1992. A la espera de los humanoides, lo que no paran de llegar son novedades literarias. Lo que no se venda este año será objeto de revisión cuando llegue una fecha redonda. En la industria del libro hay menos editores que reeditores.

 

Números redondos. En 2019 cumplen 50 años Anagrama y Tusquets, sellos clave en la formación del gusto literario de las últimas décadas y símbolo de lo lejos que puede llevarte la independencia y el vuelo libre. Al menos hasta que la jubilación de los padres fundadores (Jorge Herralde, Beatriz de Moura) te lleva a aterrizar en un portaviones y poner el catálogo en nueva manos (Silvia Sesé, Juan Cerezo). El portaviones de Anagrama se llama Feltrinelli y el de Tusquets, Planeta. Mientras decide el destino de su codiciado archivo —Tusquets cedió el suyo a la Biblioteca Nacional de España—, Anagrama demuestra el movimiento andando y estrena enero con uno de sus autores fetiche: Michel Houellebecq, que la semana que viene publica “Serotonina”, un retrato de la indignación francesa en la era Macron. Y, por supuesto, entre el pasado, el presente y el futuro.

De ese mismo cruce de caminos viene, con otro tono y con el mismo despiste, Pepe Carvalho, el detective creado por Manuel Vázquez Montalbán al que este mes da nueva vida Carlos Zanón en “Problemas de identidad” (Planeta), una secuela autorizada por los herederos de MVM con la esperanza de que reactive la serie original.

 

Bien escrito, bien vendido. La industria del libro en español se ha polarizado en los últimos años entre enormes conglomerados editoriales y sellos minúsculos que a veces el buen olfato convierte en medianos. Fue el caso se Salamandra, que consiguió que el éxito de Harry Potter no se llevara por delante su línea de eso que el eufemismo llama literatura de calidad con posibilidades de convertirse en best seller. En busca de ese nicho el grupo Anaya lanzó hace dos años el sello AdN (Alianza), que esta temporada publicará, junto a un nuevo Michael Connelly, el último premio Goncourt: “Leurs enfants après eux”, un verano adolescente y francofrancés ambientado por Nicolas Mathieu en 1992.

 

Grandes peces, escamas pequeñas. Una jugada similar, pero a la caza de un nicho distinto, es la que emprenderá en breve el grupo Planeta, que ha renovado Temas de Hoy, hasta dejar irreconocible el sello que publicó “Cómo ser mujer y no morir en el intento”. En el nuevo catálogo caben la historia del primer boxeador transexual, la primera novela de una millennial, unos juegos reunidos feministas y un repaso gráfico y biográfico a Chiquito de la Calzada. El objetivo declarado por sus responsables es un lector “altamente infiel” y “por descubrir”. Y joven. O viejoven. Es decir, el mismo que, mezclando a James Rodhes con Gloria Fuertes, ha convertido a Blackie Books en una de las editoriales independientes de mayor éxito. A un lector más fiel y menos desconocido se dirige Caballo de Troya, cantera del gigante Penguin Random House. De ella han salido Aroa Moreno, Gabriela Ybarra o Mercedes Cebrián. Y Elvira Navarro, que en unas semanas publicará un libro de cuentos “La isla de los conejos” (Literatura Random House). Este año los editores invitados de Caballo de Troya son Luna Miguel y Antonio J. Rodríguez, que apuestan por autores nacidos en los 80 y 90 como Víctor Parkas o Aixa de la Cruz. La fórmula de cambiar anualmente de responsable fue la mejor manera posible de prolongar la labor del primer director del sello, Constantino Bértolo. Él fue quien descubrió, en sus tiempos de Debate, a Ray Loriga, que también tiene nueva novela “Sábado, domingo” (Alfaguara), otra historia de adolescentes.

 

Todos quieren a Iris en su centenario. Hay autores redescubiertos por editores independientes que terminan —el dinero manda— recalando en un grupo grande. Es el caso de la irlandesa Edna O’Brien. Errata Naturae apostó por ella y ahora la comporte con Lumen, la misma editorial que se dispone a relanzar tres títulos de otra irlandesa: Iris Murdoch, nacida en 1919. Hasta ahora, y tras dejar Alianza, se había ocupado de ella otra independiente: Impedimenta.

 

Españolas eminentes. La colección de biografías de la editorial Taurus —Españoles eminentes— ha tardado seis años y varias eminencias en ocuparse de una española. La primera fue, en otoño pasado, Concepción Arenal —biografiada por Anna Caballé— y ahora le sigue Emilia Pardo Bazán. De ella se ocupa Isabel Burdiel, que ya ganó en 2011 el Premio Nacional de Historia de España con su imprescindible repaso a la vida y obra de Isabel II. El rescate de la obra de mujeres ensombrecidas por el canon se ha convertido en algo imparable. Un buen ejemplo es Luisa Carnés, devuelta a las librerías por sellos como Hoja de Lata y Renacimiento y que ahora engrosará también una nueva colección de Los libros del vigía dedicada a “las sin sombrero” de la generación del 27. 

 

La lengua que nos une, etcétera. Del 27 al 30 de marzo se celebrará en Córdoba (Argentina) un nuevo Congreso de la Lengua Española. Con ese motivo Alfaguara y la RAE lanzarán una edición conmemorativa de “Rayuela”. Será la prueba de fuego generacional para la mítica novela de Julio Cortázar, un autor al que muchos autores jóvenes prefieren como cuentista. Esos autores, por cierto, siguen sin encontrar a nivel continental —la aislada España incluida— el eco que ya tienen en sus países. En los próximos meses volverán a intentarlo la cubana Wendy Guerra con “El mercenario que coleccionaba obras de arte” (Alfaguara) o el mexicano Emiliano Monge, todo un fenómeno en su país con “No contar todo” (Literatura Random House). El 23 de abril Ida Vitale, de 95 años, recogerá el Premio Cervantes. Semanas antes habrán aparecido sus memorias del exilio chilango: “Shakespeare Palace” (Lumen).

 

La hija del Atlántico. Una de las grandes sorpresas de la pasada Feria de Fráncfort fue la venta a 21 editoriales de todo el mundo de “La hija de la española”, la primera novela de la periodista venezolana afincada en España Karina Sainz Borgo, de 36 años. El fenómeno recuerda al de “Todo esto pasará”, de Milena Busquets. El 7 de marzo verá por fin la luz en Lumen. En 12 meses sabremos si se trata de uno de los libros de 2019.