Sociedad Viernes, 14 de septiembre de 2018

Leo Piccioli: "La escuela y la universidad nos formaron en un mundo que ya no existe"

El escritor y economista llega a la provincia para exponer sobre la innovación en el mundo laboral: tecnología, emprendimiento y liderazgo.

Por Martín Castillo - mcastillo@losandes.com.ar

Con Mendoza como sede y durante todo el día, llega un ciclo de exposiciones a cargo de un gran número de speakers de relevancia nacional e internacional.  El objetivo será acercarnos su visión sobre lo que está pasando actualmente en la administración de los recursos humanos. Leo Piccioli es licenciado en Economía de la Universidad de Buenos Aires. Escritor y speaker, se dedica a ayudar a líderes a mejorar, dando conferencias en eventos y empresas. Tiene más de medio millón de lectores en su cuenta de Linkedin y cuenta con un libro publicado.

Declarado de interés legislativo, Summit, gestión del talento busca indagar entre la innovación de las empresas que se han reinventado, el liderazgo disruptivo y la trasformación corporativa. Durante este encuentro el 24 de septiembre en el Hotel Intercontinental, entre los temas centrales a tratar, se destaca el cambio de paradigma que afecta de lleno a las relaciones laborales que exige nuevos modelos de organización de trabajo. Además, se tratarán de lleno las nuevas necesidades y herramientas para despertar el potencial de las organizaciones, crear equipos ágiles y gestionar con éxito la diversidad, así convertir el talento auténtico en liderazgo.

Referentes de las más grandes empresas locales, nacionales e internacionales, expondrán a lo largo del día sobre sus experiencias y métodos organizativos. Leo ingresó en 1998 a lo que antes era Officenet, uno de los pocos emprendimientos puntocom exitosos de Latinoamérica, y hoy Staples, la cadena de librerías más grande el mundo; desde 2005 manejó Argentina y en 2013 se hizo cargo también de la operación de Brasil, hasta septiembre de 2016. Desde ahí, se ha dedicado a la innovación del emprendimiento y a la mejora de los liderazgos. En una charla con diario Los Andes, adelantó lo que será su intervención y charló sobre la situación actual del liderazgo nacional.

Para poder participar de Summit, gestión del talento ingresá en este link y completá el formulario. Podés ver la grilla completa de oradores y sus respectivos horarios ingresando a Summit Los Andes.

¿De qué tratará tu intervención?

LP: Todo el mundo se queja de que las máquinas nos están quitando los empleos, yo tengo una postura totalmente distinta. Yo creo que ciertos tipos de trabajos siempre fueron de las máquinas: los aburridos, los repetitivos, pero que se los quitamos nosotros y ahora hay que devolvérselos.

Pero por ejemplo los trabajos de la comunicación, ¿cómo habrían sido previamente de las maquinas?

LP: Lo que debería haber sido de las maquinas se lo quitamos. Mi postura es que el humano no nace para hacer trabajos repetitivos, sino para hacer trabajo de humano. Imagínate una parte de tu trabajo en la que estés en piloto automático. Por ejemplo, ¿quién ordena declaraciones juradas por número de CUIT hoy? ¡Nadie! Son todas electrónicas, se ordenan solas. Las máquinas y la automatización están viniendo, eso es un hecho, no es discutible. Todo lo que pueda ser automático, va a ser automático, un poco es discutible. Va a pasar. Entonces, si nuestra actitud es “las máquinas nos están quitando el empleo”, es estar en una postura mediocre de queja o de llorar y de infelicidad.

¿Qué hacemos con la parte humana entonces?

LP: Mi propuesta es entender que se está gestando una época de mucha más humanidad, en donde tenemos que ser más humanos que antes. En donde cosas como la empatía y el entusiasmo, son mucho más importantes de lo que eran antes. Antes las emociones había que dejarlas de lado en la empresa. Por ejemplo, lo que me interesa a mí de los medios es lo humano, la opinión. Y lo otro también, la investigación. Venimos de un modelo donde la escuela y la universidad nos formaron en un mundo que ya no existe.

Con todos estos trabajos que tienen que ver con las emociones y no son medibles o no pueden ser hechos por máquinas, ¿qué va a pasar cuando las computadoras puedan contabilizar nuestras emociones?

LP: Suponé que se llegue al extremo de que las maquinas van a hacer absolutamente todo. Vamos a tener lo mínimo, de alguna manera, garantizado: el hogar y la comida. Para mí el problema es otro. Si queremos algo más vamos a tener que encontrar alguna forma de tener más. Yo me imagino un mundo donde va a haber mucho más arte de lo que hay hoy: tenés más tiempo libre, viajas más y te dedicas más a lo personal. Ahora, la única preocupación que tengo es el tema de la concentración del poder. Es algo que no está encaminado ni resuelto: Facebook, Amazon, Google, son la suma del poder público sin que lo sepamos.

Yo veo mucho pesimismo en todos lados: a corto plazo por el país y la situación que nos toca vivir; y en largo plazo porque decimos que todo va a ser un desastre, o vamos a terminar como Terminator. Si vamos con esa actitud, es casi una promesa cumplida.

¿Hay cosas que van a desaparecer y cosas que no?

LP: Hay cosas que son una mier… Ordenar declaraciones juradas por número de CUIT o presentarlas en papel, es absurdo, no tiene sentido. Ahora, leer un libro en papel sí lo tiene. Hay libros que son de referencia, de arte, para disfrutar, a pesar de que también hay libros que son para e-books. Por ahí el diario en papel no va a desaparecer, quizás pase a ser un semanario. Pero en el papel me gustan las cosas que van más profundas: donde tengo que pensar un poco más, remarcar algo. Las noticias no pueden ir a papel, lo que puede ir ahí es la opinión y la investigación. Mi postura en esto es que cada persona o cada área, tiene que pensar un poco la disrupción que le está viniendo y tiene que tomar decisiones en parte de eso. Está bien, lo entiendo, esto es re injusto, pero la vida no es justa, hay que seguir adelante.

¿Qué pasa en las empresas en cuanto el liderazgo en estos tiempos?

LP: Venimos de una historia de la humanidad donde la fuerza física era muy importante. Entonces, el líder era sin duda alguien relacionado con la mayor fuerza física. Eso llevo que ese atributo sea valorado en los lideres y visto como un héroe. Ahora, lo que digo es que va a haber un líder más humano, que va a tener un estilo más empático, mucho más honesto. Va a decir no sé, cuando no sabe algo. En la historia, el líder tenía que saber todo. Si alguien me dice “yo sé todo”, no le creo. Para mí la disrupción consiste en que el líder es humano: deja de ser el líder guerrero y es el líder más empático.

 ¿Para vos es lo mismo líder que jefe?

LP: Te diría que es muy cómodo decir cuáles son las diferencias entre cada uno. La verdad que, de alguna manera, todos somos las dos cosas. Te diría que el modelo viejo de líder guerrero para mí es un jefe. El modelo nuevo, el cambio que se está dando, es el de una persona más humilde, con mucha más capacidad de aprender y que construye confianza. El que tiene el poder hoy es el líder viejo, tradicional. El que quiere el cambio, no tiene el poder. Y el que tiene el poder, no quiere el cambio.

Te propongo dos personajes líderes de la Argentina: Messi y Macri. ¿Cómo ves la situación actual de Messi cómo líder de la selección Argentina? ¿Y la del presidente? ¿Es lo mismo liderar una empresa que un país?

LP: Para mí, en la definición de líder, no lo abarca a Messi y lo abarca poco a Macri. Líder es el que define una visión e invita a la gente a vivir en esa visión, que la comparte. Messi es admirado, es modelo para mucha gente. Él no ha dicho que tiene un plan, que quiere que lo acompañen a ganar todo. Macri un poco sí. Pero, a esa pregunta, yo te diría que manejar una empresa es como manejar un país, es al revés. Tienen en común que los dos definen una visión, un equipo y una serie de criterios. Manejar una organización tiene ciertas cosas en común (con un país) siempre. A mí nadie me dijo qué tipo de país vamos a tener en 20 años, en 50. Sí, hay un par de cosas que me dijeron: pobreza cero, por ejemplo.

Pero nadie me explicó por qué mi vida va a ser mejor en 20 años, en qué mundo va a ser un mundo mejor gracias a este u otro presidente. Para mí el líder es alguien que hace una propuesta, que algunas personas les va a gustar y a otras no, de un mundo mejor. Tal vez ahí tenés algo en común entre Macri y Messi: el tema de la  falta de visión. Nadie piensa a largo plazo.