Opinión Lunes, 9 de julio de 2018 | Edición impresa

Legislar con el foco puesto en los consumidores - Por Yamil Santoro

Es lógico que aquellos que hoy gozan del privilegio de un mercado protegido resistan a nuevos actores.

Por Yamil Santoro - Abogado y dirigente de Mejorar (Cambiemos)

Es destacable el coraje del Gobierno de Mendoza en relación a su decisión de promover el debate sobre la necesidad de generar una nueva regulación que contemple taxis, remises y aplicaciones que permitan contratar conductores particulares.

Sin lugar a dudas las nuevas formas de organización económica y social que promueve el avance tecnológico nos obliga a repensar esquemas regulatorios cada vez con mayor velocidad.

Podemos encarar de forma valiente e inteligente estos desafíos o mirar para otro lado como ha hecho la Ciudad de Buenos Aires hasta este momento.

Es lógico que aquellos que hoy gozan del privilegio de un mercado protegido resistan por todos los medios la incorporación de nuevos actores.

Y si bien creo que resulta necesario revisar las regulaciones existentes para quitarles cualquier tipo de sobrecarga tributaria o burocrática no puede ser una opción que se baraje jamás la posibilidad de impedirle a otra persona la posibilidad de trabajar, tanto menos si como consecuencia se mejora la calidad de vida de los consumidores.

Nuestra Constitución no es neutral entre la colisión de intereses de empresarios/trabajadores y los de los consumidores. Ante la duda debemos siempre privilegiarse a estos últimos.

Resulta inadmisible que por una intervención (u omisión) del Gobierno un grupo deprede a los consumidores o se les impida acceder a bienes y servicios similares en mejores condiciones (de precio, calidad o lo que sea).

La tecnología no sólo aporta soluciones por el lado de la oferta gracias a la economía colaborativa sino que nos puede ofrecer respuestas a problemas de planificación urbana.

La ampliación de la oferta trae nuevos problemas también y debemos ser conscientes de esta posibilidad para poder adoptar soluciones a tiempo.

La congestión y la contaminación son cuestiones importantes que afectan la calidad de vida de los habitantes de una Ciudad y dependiendo del parque automotor de cada distrito puede generar verdaderos perjuicios. 

Estas externalidades negativas hoy pueden empezar a internalizarse con el uso de distintas herramientas tecnológicas permitiendo, por ejemplo, que se cobre una tasa de congestión dinámica en función de horarios y estableciendo zonificaciones de forma estratégica. 

Desde Mejorar, el nuevo partido liberal en formación dentro de Cambiemos, hemos tomado el desafío de generar una legislación razonable que nivele la cancha y garantice los beneficios del avance tecnológico a los consumidores. Dicho proyecto será presentado esta semana en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Creemos que este debe ser el criterio rector para tomar decisiones regulatorias y, hoy más que nunca, las Legislaturas deben estar atentas a receptar de forma inteligente las nuevas tecnologías y posibilidades que ofrece un Mundo cada vez más dinámico e integrado.

La demora puede llevarnos no sólo a generar tensiones y conflictos innecesarios sino que podríamos terminar privándole al grueso de nuestra ciudadanía la posibilidad de vivir mejor. El futuro demanda coraje y responsabilidad, no podemos dejar que legisle el miedo. 

Felicitaciones Mendoza, ahora nos toca a nosotros.