Política Viernes, 1 de junio de 2018

Las cinco claves más conmocionantes de la muerte del fiscal Alberto Nisman

Desde la fatídica noche del 18 de enero de 2015, el caso atravesó por vaivenes judiciales y políticos. Hoy se confirmó el asesinato.

Por Redacción LA

Después de tres años de investigación, la Cámara Federal confirmó hoy que el fiscal Alberto Nisman, quien investigaba el atentado terrorista a la mutual judía AMIA, fue asesinado a raíz de su denuncia contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia determinaron el fallo de primera instancia del juez Julián Ercolini, que había dado por probado, por primera vez, el homicidio del fiscal. El hecho conmocionó a Argentina la noche del 18 de enero de 2015, horas antes de la presentación de la denuncia del fiscal contra CFK en el Congreso.

Numerosos hechos y denuncias enmarcaron el caso de la muerte del fiscal, en medio de vaivenes judiciales, políticos y sociales que se resumen en las cinco claves del caso Nisman:

1. La noche del 18 de enero de 2015

Lo que parecía ser una noche tranquila de verano se vio sacudida por el hallazgo sin vida del fiscal Alberto Nisman con un disparo en la cabeza. Yacía en el piso del baño de su departamento en las torres Le Parc, en Puerto Madero.

Su muerte se produjo el 18 de enero de 2015, es decir, 24 horas antes de la presentación que Nisman tenía pensado presentar ante el Congreso. Se trataba de una dura denuncia contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner por encubrimiento en la causa AMIA, atentado a la mutual judía ocurrido en 1994.

En un principio, la fiscal que investigaba la muerte de Nisman, Viviana Fein, informó que los estudios preliminares indicaban "no hubo intervención de terceras personas", por lo que fue caratulada como "muerte dudosa", al no descartarse el homicidio y el suicidio inducido.

Cuatro días antes de aparecer con un tiro en la cabeza en su apartamento de Buenos Aires, el fiscal denunció a la mandataria, su canciller y otros colaboradores al asegurar que la firma de un acuerdo entre Argentina e Irán en 2013 escondía un pacto para encubrir a los sospechosos del ataque para favorecer el intercambio comercial bilateral, algo que la mandataria entre 2007 y 2015 siempre ha negado. 

2. Cristina rompió el silencio, de blanco y en silla de ruedas

Días después de la muerte de Nisman, la entonces presidenta Cristina Fernández desestimó la denuncia en su contra, en una de sus habituales cadenas nacionales.

Durante 60 minutos, la ex jefa de Estado, de ropa blanca y en silla de ruedas por una fractura de tobillo, explicó que “es descabellado desde lo político pensar que nuestro gobierno, que ha sido fundamental en la lucha contra el terrorismo, pueda siquiera ser sospechado" por el fallecimiento del fiscal.

En ese sentido, CFK apuntó contra Diego Lagormarsino, quien fue el primer imputado en la investigación por la muerte del fiscal. "Esta persona es un feroz opositor al gobierno, pudimos ver en su Twitter las groserías, esos insultos dirigidos a la persona de la Presidenta de la República", señaló la jefa de Estado en aquel entonces.

La muerte de Nisman generó multitudinarias marchas en distintos puntos del país, entre ellos, Mendoza. Días antes de llegar el anticipado 18F, la ex presidenta cuestionó la manifestación: “Nosotros nos quedamos con el canto, con la alegría, y a ellos les dejamos el silencio. Siempre les gustó el silencio. ¿Saben por qué? Porque no tienen nada que decir o porque no pueden decir lo que piensan”.

Pese a las locuciones de CFK, el 13 de febrero de 2015, un mes después de la muerte de Nisman, el fiscal Gerardo Pollicita dio curso a la denuncia e imputó a la presidenta Fernández por encubrimiento en el caso AMIA.

3. Lagomarsino, el que le entregó el arma

Diego Ángel Lagomarsino, especialista en informática y empleado de la UFI AMIA, mantenía una cercana relación con Nisman, que incluyó un abultado contrato en la fiscalía. Continúa procesado, ya que fue apuntado como aquel que le entregó a Nisman el arma que lo mató.

Lagomarsino se presentó a declarar espontáneamente ante Fein el 19 de enero de 2015 y contó que Nisman le había pedido una pistola para defenderse. Enfrentado a Arroyo Salgado, Lagomarsino deslizó la teoría de que Nisman haya sido "obligado" a suicidarse.

Fue denunciado por presunto lavado de dinero a partir del descubrimiento de una cuenta en el banco Merrill Lynch de Nueva York, que compartía con la madre de Nisman, Sara Garfunkel, y con la hermana, Sandra Nisman, y en la que el fiscal muerto figuraría como apoderado.

Meses después de la muerte de Nisman, en una entrevista para la televisión española, Lagomarsino aludió a una cuarta teoría: "Todos hablan de tres hipótesis, ¿y qué pasa si se la pegó jugando?”.

4. Las pruebas del homicidio

En enero de 2016, el presidente Mauricio Macri ordenó desclasificar toda la información relacionada con la muerte de Nisman. Luego, el fiscal Ricardo Sáenz presentó un dictamen en el que afirmaba que el fiscal fue asesinado.

Otro que mantendría la hipótesis del asesinato fue el ex director de la SIDE, Jaime Stiuso, quien declaró ante la Justicia que Nisman habría sido asesinado por personas relacionadas con el gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández.

En septiembre, finalmente la Corte Suprema resolvió que la Justicia Federal, con mayores competencias que la ordinaria, investigue la muerte de Nisman.

En abril de 2017, el fiscal Eduardo Taiano dispuso realizar nuevamente las pericias médica y técnica (sobre los dispositivos electrónicos), encomendándole la tarea a la Gendarmería Nacional. En septiembre se presentó el informe pericial que reveló que Nisman fue drogado con ketamina, golpeado y asesinado.

5. La Cámara Federal confirmó que se trató de asesinato

Tras meses de hechos que marcaron la agenda política, la Cámara Federal determinó que Nisman fue asesinado a raíz de su denuncia contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, aunque, cabe aclarar, ella no está mencionada ni imputada en el fallo.

El más alto tribunal del país por debajo de la Corte Suprema confirmó así el punto de vista del juez federal encargado de la causa, Julián Ercolini, quien en base a las pruebas recopiladas por la Fiscalía ya había apuntado en noviembre pasado a la hipótesis del homicidio.