Fincas Sábado, 5 de enero de 2019 | Edición impresa

Las cerealeras liquidaron casi 6% menos dólares en 2018

La sequía y la disparada del tipo de cambio hicieron caer el ingreso de divisas del campo. Fue el peor resultado desde el 2015.

Por CC

En 2018, las exportadoras de granos liquidaron U$S 20.219,5 millones en el país, un 5,83% menos respecto de los US$ 21.399 millones que habían ingresado el año anterior, según las cifras de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan un tercio de las exportaciones argentinas. La baja tuvo su origen en la sequía que sufrió el campo este año. Además, entre la disparada del dólar y los cambios en las retenciones, las cerealeras fueron dosificando las liquidaciones.

 

En diciembre, las empresas del sector liquidaron la suma de US$ 1.040,5 millones. Sin embargo, la liquidación del total de 2018 es la cifra más baja desde 2015, cuando las cerealeras liquidaron US$ 19.963 millones. La más alta se había dado en 2011, con US$ 25.133,4 millones.

 

La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial.

La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la exportación de granos y alcanza hasta los 90 días en el caso de la exportación de aceites y harinas proteicas, según informó Ciara. Esa anticipación depende también del momento de la campaña y del grano de que se trate.

 

En este sector, las comparaciones estadísticas entre distintos períodos son generalmente imprecisas o inexactas ya que la liquidación de divisas está fuertemente influida por el ciclo comercial de los granos, que depende de diversos y cambiantes factores exógenos como oscilaciones internacionales de precios, retracción de la oferta, distinto volumen y valor proteico de las cosechas, condiciones climáticas, feriados, medidas de fuerza sindicales, modificaciones regulatorias, barreras arancelarias y paraarancelarias del exterior, exigencias fitosanitarias o de calidad de otros países, agregó la Cámara.