Espectáculos Miércoles, 10 de octubre de 2018 | Edición impresa
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La Voz Argentina: Esther Carrán, el sueño que empezó en Mendoza

La española cautivó anoche en el reality. Conocé de cerca la historia de esta cantante.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

Del otro lado del teléfono, la voz de Esther Carrán suena delicada, prolija, pequeña.

Además, la voz de esta española oriunda de Extremadura (España) suena soñadora: quiere convertirse en La Voz Argentina. Quiere ganar el “talent show” que hace furor en la tevé con su segundo ciclo. 

La historia de Esther, a quien conocimos en la transmisión de anoche, deja a más de uno con la boca abierta y se parece a esos relatos que suelen emocionar solo en las películas: estando de visita en Mendoza, y a cinco días de volverse, decide hacerle caso a una corazonada y presentarse a un casting populoso. Vuelve a España.

 

Retoma su vida. Se olvida del asunto. Hasta que un día de verano cualquiera la llaman: “Yo estaba con mi familia. Y me dicen: ‘Esther Carrán, eres parte de La Voz Argentina’. Y yo no lo creía, creía que era una broma. Me tuvieron que llamar también al día siguiente y les dije que me lo mandaran al mail porque no lo creía. Cómo me iban a elegir a mí”, recuerda al teléfono ella, que deslumbró anoche con su primera participación a ciegas en el show. Cosechó puros elogios. 

Me siento tan querida en Argentina que me entran ganas de quedarme y proyectar mi carrera aquí.” Esther Carrán, Cantante

Cuando charló con Estilo, el programa todavía no se emitía, aunque sí estaba grabado (como es usual en la tevé). Y aunque cuando se imprima esta página todo se habrá visto ya, ella quiso anticiparnos sobre su performance, donde cantó “Pena penita pena”, de la legendaria Lola Flores. 

“Esta noche se va a ver una chica emocionadísima, porque soy la única participante que hace su grabación a ciegas sin familia. Toda mi familia está en España. La familia de Mendoza no me ha podido acompañar. Van a ver que Marley no va a tener a quién preguntar ¿qué jurado cree que se va a ir con ella? o ¿quién se va a dar vuelta para verla? No sé lo que se va a ver, porque lo editan: yo sé lo que viví en ese momento. Va a ser emotivo y emocionante”. Y le creemos.

De España a Mendoza

Esther no para de agradecer: al reality, a la Argentina, a la vida misma. Y especialmente a la familia amiga mendocina que, a finales del año pasado, la invitó a que viniese a pasar un tiempo con ellos, que estaban pasando por una difícil situación familiar.

Ella solo tiene cariño y agradecimiento con ellos: Mariela Páez y su familia, “con mis sobrinos Morena y Mateo, que son los que me acompañan incondicionalmente”, se emociona.

 

Así, el viaje que emprendió hacia Mendoza en mayo estuvo lejos de ser una experiencia turística: “No estuve paseando por bodegas y pasándolo lindo”, cuenta, sino acompañando a una familia en el luto. 

Ella, que se desempeñaba como profesora de música en Extremadura, también quiso probar suerte aquí, dando clases de canto (desde flamenco hasta canciones de Disney). Estuvo en total poco más de un mes, y recuerda muy bien ese día en que escuchó por radio que se estaba haciendo el gran casting de La Voz Argentina en el Hotel Intercontinental, el 12 y 13 de junio. Tenía el boleto de regreso para el 18. 

“No lo dudé un segundo. Jamás había hecho un casting, ni en España. Nunca, nunca, nunca. Y esta vez tuve la corazonada de cambiarme, ponerme algo más lindo e ir a hacer la cola”, recuerda. 

 

Y sigue: “En varias ocasiones, haciendo la cola, me quise matar, ¡hacía tanto frío! Y muchísima gente. En total, en el casting se presentaron cerca de 80 mil personas en todo el país”. 

-¿Cómo fue la audición?

-La primera vez que tú cantas es muy poquito el tiempo para hacerlo, porque solamente te dan para el principio de la canción o el estribillo. Y ahí enamoras o no a la gente que hace el casting. Tú puedes cantar lo que quieras, aunque a lo mejor solo tienes medio minuto para hacerlo...

-Tenés que elegirlo muy bien. ¿Y vos qué elegiste?

-Una canción española, "Como una ola", de Rocío Jurado. Y como me dijeron de volver a cantar, canté "No llores por mí Argentina". 

-Fuiste y viniste...

-Sí (ríe). 

-Volviendo a tu “vida pasada”, ¿cómo era tu rutina en Extremadura?

-Daba clases de música en una escuela para niños con discapacidad y autismo. Daba musicoterapia también. 

-¿Tenés alguna especialidad?

-Sí, flamenco clásico. De todo, en realidad: género español. Aunque siento que tengo también algo pendiente con el destino, porque a un hermano de mi abuela lo llamaron para cantar en la televisión hace muchísimos años. Era un gran cantante de flamenco.

Eran tiempos de guerra y la madre de mi abuela no le dejó y le rompió la carta. Le quitó la posibilidad de ser cantante, y ha quedado esa espinita. Ahora siento que el destino me da ese rol para seguir con esa ilusión que tenía el hermano de mi abuela. 

-Vas a tener que sanar el karma, entonces...

-Sí, ojalá. 

-¿Tenés cantantes favoritos o influencias?

-Ufff. Me gusta de todo, y es en serio. Por ejemplo, me gusta muchísimo Sole (Soledad Pastorutti, participante del jurado). La conozco de antes porque en España es bastante conocida: canta con Niña Pastori, Rosario Flores... 

-Más allá de cómo te vaya en La Voz, ¿tenés pensado hacer ahora una carrera?

-Sí. Ya que estoy aquí, yo me quiero quedar. Si hay algo que me encanta de Argentina es que, sin ser mi familia, me hace sentir muy bien. Creo que tengo muchísimas posibilidades porque la gente me brinda muchísimo cariño. Me siento tan querida que me entran ganas de quedarme y proyectar mi carrera aquí. 

 

Comenta que, después del primer viaje a Mendoza, esta segunda “vuelta”  hizo las maletas con un nuevo brío, entusiasmo, esperanza: agradece lo bien que ha sido recibida, reafirma sus ansias de proyectarse aquí y destaca la gastronomía del país, que la ha cautivado con sus alfajores y asados. 

Si bien el ciclo está avanzado en las grabaciones, Esther Carrán se cuida de no anticipar qué sucederá con su participación y la del resto de los mendocinos: Mario Vilurón pasó la primera etapa, Leonardo y Daniel Vilchez quedaron en camino y la actuación de Lúa Castro aún no tiene fecha de emisión. 

Este viernes, Esther llegará a Mendoza y estará apenas por una semana. Básicamente, quiere tomarse un descanso en este sueño hecho realidad.