Sociedad Política Domingo, 3 de junio de 2018 | Edición impresa

La UNCuyo elige rector: hay 45 mil votantes y 3 candidatos

El próximo jueves, el rector (UCR) buscará la reelección frente a su secretaria académica (Peronismo) y un tercero independiente.

Por Miguel Angel Flores Isuani - mflores@losandes.com.ar

Luego de 4 años, el rector de la UNCuyo, Daniel Pizzi, irá por la reelección el próximo jueves. Debe inclinar la balanza de más de 45.800 votantes entre docentes, estudiantes, graduados y no docentes en una elección particular: compite con su secretaria académica, Adriana García, vinculada al  peronismo tradicional, y desde un poco más atrás se suma Andrés Asarchuk, el candidato que desde la Facultad de Artes busca aglutinar el voto independiente y puede definir en una eventual segunda vuelta.

Para ganar se necesita la mitad más uno de los sufragios. Algunos boca de urna del oficialismo dan una intención de voto cercana al 48% para la fórmula de Interclaustro (lista 1) de Pizzi y su vice, Jorge Barón, que igual lo obligaría a cerrar una alianza más allá de la cosecha de García-Pablo De Simone, postulantes por Convocatoria Universitaria (Lista 18).

La elección tiene otras particularidades: será la primera vez que un rector y su vice resulten reelectos por voto directo, un cambio en la modalidad que les permitió asumir la conducción en 2014.

“Vamos por la reelección con la idea de consolidar el diseño de una política universitaria reformista a partir de tres o cuatro ejes planteados inicialmente, que necesitan ser pulidos todavía. Entre otros, una educación inclusiva y de calidad”, resumió el actual rector, que a los críticos del ajuste les opone un presupuesto 2018 un 27% superior, de $3.700 millones, de cuya distribución se jacta “a partir del diálogo y la participación plural” en el Consejo Superior, fuente de las decisiones.

Aunque nadie quiere ser identificado con la política partidaria, Pizzi acumula una larga trayectoria en la UCR provincial. Pese a insistir en que la política académica es otro mundo, a García se la vincula al peronismo: fue candidata a vicerrectora en 2014 junto a Jorge ‘Coco’ López, ex vicegobernador de Arturo Lafalla, y su pareja Adolfo Cueto condujo durante varios períodos Filosofía y Letras por esa fuerza política y ahora va por la reelección. Siendo del equipo de Pizzi, se lanzó a la carrera por el Rectorado en 2017.

“Fue un acompañamiento técnico, no político. Como el contexto nacional cambió, creí importante ser una alternativa para la universidad con un proyecto educativo con eje académico y frente a un Gobierno (nacional) que abre interrogantes sobre el futuro universitario desde una ética eficientista que apunta al ajuste”, dijo sobre su rol durante los últimos 4 años y su decisión de ir por la conducción.

En la recta final, y aunque todo aparenta una convivencia cordial, se respira un clima tenso. Sin llegar a la pirotecnia verbal entre los todavía compañeros de gestión, García -que cada día llega a su oficina a las 8 y a partir de las 9 retoma la campaña entre los claustros- le endilga “falta de gestión” al rector ante quienes quieran escucharla, mientras desde el entorno de Pizzi acusan al equipo de su ahora rival de una “campaña sucia” por redes sociales para desprestigiarlo con acusaciones de desmanejo de fondos.

Juez, ¿y parte?

Como el tercero en discordia, Andrés Asarchuk, de Universitarios Independientes (Lista 8) junto a Ricardo Palma, se mantiene al margen de esa guerra fría a sabiendas de que puede dirimir el comicio.

Junto a entusiasmarse con “un panorama positivo, teniendo en cuenta que arrancamos con voto cero” y prometer “despolitizar la universidad y devolverle autonomía”, Asarchuk -sin representantes al Consejo y los decanatos- es el único de los tres en asumir que habrá balotaje. Y en valorar el poder del caudal de votos que pueda conquistar su lista.

“Para nada soy kirchnerista; he votado siempre al que me pareció mejor. De hecho, hasta algunos aseguran que con Pizzi somos siameses”, bromea relajado en respuesta a quienes lo adhieren a esa corriente. “Para mí, gobernar no es bajar órdenes y hacer alianzas, sino construir la universidad”, agrega, antes de reconocer que se prepara para una probable definición después del 7.

“Sabemos que habrá segunda vuelta: si somos terceros, nuestros votos serán los más codiciados; si somos segundos, veremos qué hacer. Se tomaría como traición una alianza; lo más probable es que nos reunamos con la gente que nos vote para decidir”, adelanta Asarchuk, que le reconoce “muchas cosas buenas” a Pizzi, y sabe que García “está en situación comprometida” al salir de la gestión, aunque tampoco duda: “Cuando todo pase quiero sentarme a tomar un café con ambos”.

La pelea en los decanatos: listas propias, alianzas e independientes

Son 131 las listas inscriptas y 71 sólo para competir por un lugar en el Consejo Superior. Algunas pocas alianzas y luchas francas entre las 2 principales agrupaciones delimitan el campo de batalla.

Lo cierto es que el oficialismo, al margen de consolidar el poder conseguido en 2014, quiere dar pelea en históricos bastiones peronistas como Diseño. Y superar ciertos reveses como el de la radical Claudia García, que tras asumir en Ciencias Políticas manifestó abiertamente su rechazo al macrismo; ahora busca renovar mandato por el oficialismo con el justicialista Roberto Roitman como vice, frente a la lista de CU comandada por Ruth Parola.

Es una alianza en un terreno en donde no son pocas las listas de naturaleza independiente, que más allá de ciertas “afinidades” se disimulan con sellos distintos. “No es explícito; todo lo que diga Plural refiere al oficialismo, y la referencia a ‘juntos’ denota cierta simpatía con Convocatoria”, explican desde uno de los equipos de campaña para echar luz a una elección compleja.

¿Por qué compleja? Cada claustro (más de 3.200 docentes, 15.233 estudiantes, 25.639 egresados y 1.724 no docentes habilitados) vota candidatos para rector y vice, y delegados al Consejo, pero el peso relativo de los sufragios se concentra entre profesores (se ponderan con el 53,2%) y alumnos (25,53%).

La expresión “despolitizar la UNCuyo” se escucha seguido, en relación al partidismo que siempre se filtró en los claustros. Pizzi y García saben que tendrán que seducir a un alto porcentaje de votos y si triunfan, conducir otros 4 años así: la elección tendrá al menos 1 lista independiente en Industria y en Ingeniería, y además, en la mitad de las 12 carreras van listas únicas.

Es lo que ocurre con Filosofía y Letras. Y también en Derecho, Medicina, Odontología, Educación y Exactas. Ésta (que antes era Instituto) elegirá por primera vez decano y vice.

Quién es quién en la contienda

Daniel Pizzi (60)

Ingeniero agrónomo, fue subsecretario de Agricultura durante el gobierno de Cobos. Llegó al Rectorado en 2014, luego de ser decano de la Facultad de Ciencias Agrarias. Esgrime como logros de su gestión “una universidad inclusiva, reformista, transparente y de calidad”.

Adriana García (61)

Fue la primera decana de la Facultad de Filosofía y Letras, de 2008 a 2014, cuando, tras competir como vice por la agrupación Integración Universitaria, fue convocada para ocupar la Secretaría Académica del Rectorado. Es profesora de Historia y lleva 34 años vinculada a la UNCuyo.

Andrés Asarchuk (57)

Diseñador gráfico, es el responsable del área en el Cicunc y docente de Semiótica en la Facultad de Artes y Diseño. Magíster en Morfología del Hábitat Humano, dicta la materia en la carrera de Arquitectura. De 2003 a 2007 fue vicedecano de Lars Nilsson en la Facultad de Artes.