Sociedad Miércoles, 13 de junio de 2018

La travesía de dos mendocinos que viajaron en camioneta a Rusia junto a su perro

Mariana, de El Challao, y Tomás, de Villa del Parque, recorrieron 77.000 kilómetros desde 2015 para disfrutar la Copa del Mundo.

Por Redacción LA

Una pareja de mendocinos recorrió 24 países y 77.000 kilómetros a bordo de su camioneta para llegar a Rusia y disfrutar del Mundial 2018. Se trata de Mariana y Tomás, ella de El Challao y él de Godoy Cruz, quienes emprendieron un viaje durante 32 meses por el mundo, junto a su perro Draco.

La travesía de estos aventureros se remonta a 2015, cuando la pareja partió en su camioneta desde Mendoza rumbo a Brasil. Fue la primera parada, donde aprovecharon para trabajar y reunir dinero para seguir adelante. Mariana, por ejemplo, es fisioterapeuta, por lo que se dedicó a los masajes.

A bordo de la camioneta, los mendocinos llegaron a Colombia, donde cruzaron en buque a Panamá. Sin embargo, fue la primera prueba para ambos: cayeron al mar y tuvieron que ser rescatados. “Pensé que era el final de mi vida”, recordó Tomás en Canal 9 Televida.

Pero los mendocinos tienen la suerte de su lado y pudieron salir adelante. Luego de subir hasta México, partieron otra vez en barco y cruzaron el océano Atlántico para hacer pie en Bélgica. Desde allí ya no hubo impedimentos y, a bordo de “La China” -el nombre con el que bautizaron a su vehículo-, arribaron a la esperada Rusia hace algunos días.

“Yo extraño mucho a mi mamá, a mi papá, a mi hermana. Los extraño todos los días. Las tortitas las extrañamos todas las mañanas. Nos faltan las raspaditas con el mate”, contó Mariana, tras girar por el mundo por casi 24 países. 

Tomás, cocinero experimentado, añora a su mamá, la comodidad de su hogar en Godoy Cruz y los partidos del Tomba. “Ha sido un viaje duro porque no siempre es todo lindo, a la hora de dormir. Hemos dormido en estaciones de servicio, hasta en los jardines de una iglesia. Pero lo importante es a la hora de conocer gente y nuevas experiencias”, dijo.

Además de ser su habitación móvil, “La China” se convirtió en los últimos días en el flete de varios argentinos que están en Rusia disfrutando de la pasión por la Copa del Mundo. En cuanto a la rutina actual, Mariana y Tomás desayunan “fuerte” y sólo vuelven a ingerir una especie de almuerzo-cena a las 18.

 

Esta noche, junto a otros argentinos, prepararán pizzas a la parrilla, para coronar el sueño que les costó tanto sacrificio y que, todavía, dista bastante de tener un final.