Arquitectura Lunes, 14 de enero de 2019

La Sociedad Israelita de Beneficencia de Mendoza

En 1950 la Revista Arquitectura Gráfica publicó una serie de edificios recientemente construidos en la provincia de Mendoza.

Por Arq. Graciela Moretti, Mgter. en Historia de la Arquitectura y el Urbanismo latinoamericanos

Entre las obras que se difundieron estaba la Sede Social de la Sociedad Israelita. El edificio de la institución, fundada el 20 de julio de 1910, forma parte de un conjunto de obras entre las que figura la Sinagoga, principal centro religioso de la comunidad judía y la sede social y deportiva del Club Israelita Macabi.

La obra fue proyectada por el arquitecto Lino Martinelli y construida por la empresa del ingeniero Mario Giambelli. Ambos trabajaron juntos en la realización de edificios en altura, como el de la avenida San Martín 180, locales comerciales y también casas particulares. Giambelli, que realizó también la remodelación del Hotel de Uspallata en la década del cuarente, tuvo además participación en sociedades de arquitectos y constructores. Fue vocal en 1936 y 1948, respectivamente, de dos organizaciones gremiales y de profesionales como fueron la Sociedad de Arquitectos, Constructores de Obras y Anexos; y la filial Mendoza de la Cámara Argentina de la Construcción. Precisamente en ésta la firma de Giambelli fue una de las trece primeras empresas que se asociaron a la CAC Mendoza. Las restantes habían sido las empresas de Arroyo Lemos y Vigil; Bastianelli, Bruno José; Díaz Valentín, Julio; Dopazo y Berri; Empresa Crocco; Gabrielli, Wilmott y Cía.; Giménez Jorge E. y Sartori, Sisinio; La Vial de Cuyo; Manino y Cía. S. R. Ltda. Peretti Hnos; Ramos, Federico y Silvestri y Crayón S.A.

La sinagoga y su arquitectura

Si bien la Sinagoga de Mendoza no fue proyectada como tal, la espacialidad del edificio donde se instaló era muy apropiada para su destino. El edificio originalmente tuvo un uso comercial. Había sido concebido en las primeras décadas del siglo XX como un local destinado a la venta de vehículos. Por ello, el edificio de la Sinagoga mendocina es de muy buena factura arquitectónica, tanto por su fachada historicista con ornamentos como por su espacio interior, en el que se destacan los balcones hacia la nave central y el cielorraso de chapa estampada.

La arquitecta Sara Vaisman señala en su tesis “La Arquitectura de Sinagogas en Buenos Aires” que “los modelos sinagogales argentinos están inspirados en modelos europeos”. Menciona que los fundadores de la sinagoga más importante de Buenos Aires son de origen alsaciano francés. Se refiere al Templo Libertad, nombre con que se conoce a la Sinagoga de la Congregación Israelita de la República Argentina, la más antigua del país. La remodelación del templo que se declaró en el año 2000 Monumento Histórico Nacional, estuvo a cargo del arquitecto Meer Nortman, autor también de la Sinagoga de la calle Paso en Buenos Aires realizada en 1927.

Hace algunos años y con motivo de unificar las fachadas de los tres edificios del conjunto situado en avenida España al 1900, fueron revestidas con ladrillo visto, en cada uno de los tramos: el de la antigua sede Social de Beneficencia, el edificio de administración e ingreso y el de la Sinagoga, por lo que perdieron la identidad arquitectónica original de cada edificio y su lenguaje expresivo inicial.

El conjunto tiene asimismo un gran valor como símbolo de la comunidad judía en la provincia, por las actividades sociales, religiosas, culturales y deportivas que tienen en el lugar una tradición de más de cien años. Testimonia la labor de sus fundadores, un grupo de inmigrantes judíos provenientes del este de Europa y del norte de África, y de quienes lo continuaron y mantuvieron sus prácticas.