Mundo Viernes, 14 de septiembre de 2018 | Edición impresa

La salud de Bolsonaro agrava la incertidumbre

Bolsonaro tuvo que se operado porque se le detectó "una adherencia en el intestino delgado".

Por Agencias

El estado de salud del ultraderechista Jair Bolsonaro, favorito para la primera vuelta de los comicios en Brasil y acuchillado durante un mitin hace una semana, agrava la incertidumbre que rodea al proceso electoral desde hace meses. 

Bolsonaro está hospitalizado desde que fue atacado por un hombre que dijo haber reaccionado frente a sus "radicales propuestas" y ha sufrido heridas en el abdomen y los intestinos, que obligaron a someterlo a una segunda operación de emergencia. 

 

Los médicos dicen que "el paciente evoluciona bien", pero entró de nuevo en terapia intensiva, y no dan una sola pista sobre su posible alta y mucho menos sobre las posibles restricciones que tendrá una vez que abandone el hospital. 

Esa situación siembra dudas sobre su posible participación en lo que resta de campaña para las elecciones del próximo 7 de octubre. 

La incertidumbre se ha instalado entre su propia gente, al punto de que Hamilton Mourao, su compañero de fórmula como candidato a vicepresidente, baraja la posibilidad de "consultar" a la justicia electoral sobre la posibilidad de sustituir a Bolsonaro en los debates que restan entre los aspirantes a la Presidencia. 

 

"Aún no hay una decisión tomada" sobre esa consulta, pero "es una alternativa", declaró Mourao, un general de la reserva del Ejército de línea dura y quien, al igual que Bolsonaro, defiende la dictadura militar que gobernó el país entre 1964 y 1985.