Turismo Domingo, 2 de diciembre de 2018 | Edición impresa

La piscina más peligrosa del mundo

En las cataratas Victoria, justo al borde de una caída vertical de casi 100 metros, y sólo es accesible entre septiembre y diciembre.

Por CC

El Zambeze es uno de los grandes ríos del mundo, con casi 2.600 km de largo que atraviesan siete países de África. Cuando llega a un punto en la frontera entre Zambia y Zimbabue, el río se desploma repentinamente casi 110 metros, para continuar su marcha por profundos y espectaculares cañadones. Son las Cataratas Victoria, uno de los grandes espectáculos de la naturaleza y uno de los destinos turísticos más importantes del sur del continente africano.

 

Allí, los más valientes se atreven, en cierta época del año, a zambullirse en una piscina natural muy particular: la llamada “piscina del diablo” (devil's pool) una hondonada casi en el centro del río y al borde del abismo: apenas una delgada pared de roca la separa de un precipicio de 110 metros, cuyo fondo no se ve, por la cantidad de vapor que continuamente despiden las cascadas.

Lugar. Las cataratas Victoria, entre Zambia y Zimbabue.

Allí, entre septiembre y diciembre -cuando el río tiene menos caudal-, muchos turistas acceden a darse un chapuzón en el mismo borde del acantilado y sentarse en la “silla del diablo”, con la espalda a centímetros del abismo. Son muy frecuentes las fotos de turistas con el torso en el aire, sostenidos de las piernas por el guía. Sólo se llega con guía y en excursiones, ya que hay que navegar hasta una pequeña isla a pocos metros de la caída. 

 

En lengua local, el nombre de las cataratas es Mosi-oa-Tunya, “el humo que truena”. Forman parte de dos parques nacionales, el Parque Nacional de Mosi-oa-Tunya, en Zambia y el Parque Nacional de las Cataratas Victoria, en Zimbabue. Y son inmensas: su tamaño es de casi el doble que las cataratas del Niágara, y sólo tienen un rival en el mundo: las Cataratas del Iguazú, en la frontera entre Argentina y Brasil. ¿Te zambullirías en la piscina del diablo?