Arquitectura Martes, 16 de octubre de 2018

La pileta, nuestra principal aliada para el disfrute al aire libre

Llega el verano y con el mismo esa sensación de descanso obligado, nos tomemos vacaciones o no.

La piscina es un lugar valorado no solo por la familia, sino también por los amigos.  Se trata del jardín como escenario y la pileta como su principal protagonista. Pero, sin embargo, meses de olvido e inexistencia de uso, hacen de este un lugar que necesita de atención y cuidados para prepararse para la temporada.

Nos encontramos frente a la tarea de ponerla a punto. Cuando decidimos pintar, no sólo estamos pensando en embellecer la pileta, sino también en protegerla. Buscamos que estéticamente sea aún más tentadora para nosotros, y también para nuestros invitados, aquellas personas que nos gusta recibir en nuestro hogar y agasajar. Pero el mantenimiento que nos demande durante la temporada y el resto del año son detalles que no debemos descuidar para que la tarea luego no sea pesada.

Hoy podemos elegir diferentes entintados manuales y salir así de los tradicionales celestes y azules. Los productos en blanco mate nos proponen infinitas alternativas de tonos que van desde los amarillos, arenas, azules, turquesas, celestes y verdosos. Así logramos dotar a los espejos de agua de la personalidad deseada y adecuada para nuestro hogar.

Pero además de jugar con los colores y sorprender con una propuesta innovadora, debemos garantizarnos que la pintura cumpla con las propiedades de protección, que sean de gran resistencia a la intemperie y al uso. Para ello debe evitar la adherencia de algas, hongos, moho y suciedad y, sobre todo, ser resistente a los productos que utilizamos para el tratamiento del agua.

Pileta nueva o mantenimiento

Quienes están estrenando estos espacios, deben tener en cuenta que es preciso esperar un tiempo (dos meses aproximadamente) desde la culminación de la obra para aplicar las primeras manos de pintura. En primer lugar, durante ese período, la misma deberá estar llena con agua para disolver las sales que podrían provocar manchas en la pintura. Por otra parte antes de comenzar a pintar, es importante tener en cuenta que la superficie tiene que estar seca. Estas particularidades serán imprescindibles para la protección y embellecimiento de la piscina.

Se recomienda utilizar un producto apropiado y específico para este tipo de espacios. Primero deberá aplicarse una mano de pintura diluida en agua. Las proporciones son 3 litros de producto diluidos en 1 litro de agua. Una vez finalizado este proceso, las dos manos siguientes deberán aplicarse sin diluir.

En el caso de aquellas piletas que precisen mantenimiento la metodología será diferente en cuanto al método de preparación de la superficie. Para evitar que la pintura quede mal adherida es  muy importante que la piscina esté limpia, desengrasada y que no tenga polvo ni pintura floja. Para ello deberán emplearse  métodos mecánicos o manuales (cepillado intenso, agua y detergente o hidrolavadora). Luego se procederá a enjuagar y  posteriormente dejar secar durante al menos 48 horas, antes de pintar. En caso de detectarse presencia de algas u hongos, habrá que limpiar la superficie con lavandina. Una vez culminada esta preparación se podrá aplicar la pintura, con las mismas indicaciones que en las piletas nuevas.

Importante: no pintar con temperaturas de ambiente inferior a los 5°C o superior a los 35. Tampoco si se prevé lluvia o altos niveles de humedad en el ambiente, las 12 horas posteriores a la aplicación de pintura.

Fuente: Alba