Espectáculos Miércoles, 11 de julio de 2018 | Edición impresa

La Danza de las Maravillas

En estas vacaciones, el Ballet de la UNCuyo pone en escena una versión de “Alicia”, con una puesta de lujo dirigida por Alejandro Cervera.

Por Mariana Guzzante - mguzzante@losandes.com.ar

“Yo leí el libro de grande, cuando estaba dirigiendo el Ballet del Sur. Me deslumbró, me enterneció, me dio muchas ideas coreográficas casi inmediatamente. Es el sueño de una niña pero además es una crítica al poder, es un ensayo sobre el tiempo, y una aproximación a los objetos y los seres que dialogan con los niños”. Así describe Alejandro Cervera su primer contacto con el universo de “Alicia”, que hoy vuelve a atravesar el espejo para llegar, danzando, hacia nosotros. 

Esta vez, el clásico de la literatura (y también del cine) revive en una exquisita puesta de la novela de fantasía escrita por el matemático, fotógrafo y escritor británico Lewis Carroll. 

El Ballet de la UNCuyo, dirigido por Marisa Manyegüi, interpretará a esa multitud de personajes estrafalarios y entrañables: el nervioso Conejo Blanco, el Sombrerero que baila claqué, la serpenteante oruga y muchos más. La pequeña y curiosa niña irá viviendo su aventura a través de los encuentros con estas criaturas extraordinarias y desplegará un mundo alucinante sobre el escenario. 

 

Todo indica que la magia escénica atrapará a grandes y chicos: este espectáculo cuenta, dijimos, con la dirección del maestro Alejandro Cervera, pero además incluye la asistencia coreográfica de Damián Malvacio, bailarín y coreógrafo, el diseño de vestuario de Mini Zuccheri, sobre bocetos de Horacio Pigozzi , la confección de vestuarios a cargo de Victoria Fornoni y la realización escenográfica de Gabriela Bizzon. 

“Es una producción muy grande y muy compleja. Hay una gran cantidad de trajes diversos, una utilería importante, un complejo diseño sonoro, en sintonía con la variedad de personajes y con la clave onírica de la obra”, detalla Cervera. Entusiasmado y al borde del estreno, el director del espectáculo que ya ha sido aplaudido en el Colón y el San Martín, subraya que el Ballet de la UNCuyo realiza en “Alicia en el país de las maravillas” un gran trabajo técnico e interpretativo: “No es habitual hacer de oruga, ratón, conejo, carta, número, reina de corazones...Pero este es un grupo con historia y también con mucho futuro. Su forma de trabajar les abre, por un lado, las puertas al público, y por otro, a ellos como artistas”. 

La historia soñada

Charles Lutwidge Dodgson, más conocido por su seudónimo artístico Lewis Carroll, fue un inglés polifacético del siglo XIX: escritor, fotógrafo, matemático, lógico y diácono anglicano. Era tímido, tartamudo, sordo del oído derecho. 

Carroll tenía muchas amigas niñas. Se aficionó a conocerlas en los vagones de ferrocarril y en las playas públicas. Las consideraba bellas, por eso, pintaba o fotografiaba a muchas de sus pequeñas amigas con el permiso de la madre. 

Cuando Carroll conoció a Alicia Liddell, la niña en la que se inspiró para crear su obra, sintió algo distinto. “He tenido docenas de amiguitas desde tus tiempos”, le escribió en una de sus muchas cartas, “pero han sido algo completamente distinto”.

 

Alicia es la novela ideada por Carroll para la niña Liddell, por quien él siempre sintió una extraña devoción.

El 4 de julio de 1862, Carroll y un amigo llevaron a las tres hermanas Liddell a una excursión en barca por el río Támesis, en Londres. En su diario, Carroll registra la fecha de esa excursión y el hecho de que fue a lo largo de aquella tarde veraniega cuando compuso -a requerimiento de las niñas- el relato sobre “Las aventuras de Alicia bajo tierra”.

Como científico en aquella Inglaterra victoriana, Carroll se interesó por algunas de las cuestiones que estaban en boga en su época, como la revisión de la geometría de Euclides y de la lógica de Aristóteles, así como por el auge de la tecnología. Sus creaciones literarias, repletas de humor e imaginación, estaban salpicadas de referencias matemáticas, juegos de lógica y acertijos dirigidos a estimular a los más pequeños.

A la muerte de Carroll, en 1898, se habían vendido 250.000 ejemplares entre ambas obras de Alicia, una cantidad increíble para la época. 

 

Programación

Las fechas a realizarse serán: Miércoles 11 de julio, Jueves 12 de julio y Viernes 13 de julio a las 19. Sábado 14 de Julio y Domingo 15 de julio con doble función: la primera a las 18.30  y la segunda a las 20.30. Todas las funciones se realizarán en la Sala Chalo Tulián de la  Nave Universitaria, Maza 250 de Ciudad.

 El valor de las entradas generales será de $200 y de $150 para estudiantes y personas jubiladas. Las personas egresadas que posean la Credencial "Soy U" tendrán descuentos especiales. Se pueden adquirir en boletería de la Nave de martes a viernes en horario de 10 a 14 y de 19.30 a 22. y por internet a través del sitio www.entradaweb.com