Sociedad Vendimia Lunes, 5 de marzo de 2018 | Edición impresa

La Corona llevó alegría a Rivadavia

Vecinos y familiares de Julieta están contentos porque el departamento vuelve a tener Reina de la Vendimia, después de varios años.

Por Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

Este domingo, el pueblo de Rivadavia amaneció distinto, seguramente un poco más  feliz y orgulloso, al saber que Julieta Lagos (21) le regaló desde el escenario del Frank Romero Day, su quinta corona nacional de la Vendimia. Y no es poco obsequio para un departamento productor, que vive de la rueda que genera la cosecha.

 Los vecinos del barrio Ilbric, en el norte de la ciudad, donde la familia de Julieta tiene su casa se mostraron contentos y entusiasmados, pero también los del pequeño distrito de Andrade, al que la morocha representó como candidata, cuando todavía buscaba, junto a otras doce mujeres, ser la reina de Rivadavia.

“Es una chica sencilla, igual que su familia. Estamos contentos de tener a la Reina como vecina y también por ella, que ha cumplido un sueño”, dijo Sergio, que atiende una despensa en calle Juan XXIII, frente al Ilbric, un barrio de apenas dos manzanas, donde viven Julieta, su hermana Flor y Javier, el papá de ambas.

 

Muy cerca, en un descampado frente a la casa de la Reina, Carlos limpia la carpa de su camión: el hombre acaba de llegar de un viaje de tomates y se prepara para salir el lunes a la uva: “¿Qué le puedo decir? Es muy buena gente, tanto las chicas como el padre. A ellas se las ve muy poco, supongo que por el estudio y él trabaja todo el día. Son buena familia, acá todos le van a decir lo mismo”, opina el hombre.

Es media mañana de domingo y un día particularmente temprano para Flor y Javier, que apenas si han dormido algo desde las seis de la madrugada, cuando volvieron a Rivadavia, luego del cierre de la fiesta: “Sí, pasen, pasen”, invita el hombre tras atender la puerta, con amabilidad y buscando disimular el cansancio.

“El cariño de la gente es muy lindo. Como cualquier papá, tenía esperanzas de que Julieta ganara, pero más que nada me entusiasmaba por los comentarios en la calle”, dice Javier y sigue: “Durante el Carrusel, por ejemplo, yo acompañé a pie el carro de Rivadavia y veía la buena onda que la gente tenía con mi hija”.

Flor escucha y sonríe y cuenta que colaboró en todo momento con su hermana. Estuvo a cargo de la 'logística' de su candidatura: “hacer los carteles, ver los viajes desde Rivadavia, la hinchada con los amigos. Fue todo muy lindo porque allí donde Julieta tenía un evento, ahí tratábamos de estar”, dice entusiasmada.

 

También la pequeña localidad de Andrade festejó que su representante se trajera la corona nacional: “Julieta se anotó por Ciudad, pero como había distritos sin Reina, le propusieron ser la candidata de Andrade y ella aceptó con muchas ganas”, explicó el papá.

Así, a fines de enero y frente a un centenar de vecinos de Andrade, Julieta fue coronada como candidata durante una peña en la escuela Gascón, donde el pueblo celebraba un año más del trabajo de la tierra. “Somos un distrito pequeño, apenas tenemos un barrio el casco viejo, la iglesia, el club y lo demás son fincas", dice Mirta, vecina del lugar y completa: “Pero también tenemos a la Reina Nacional de la Vendimia y eso nos pone orgullosos”.

También el intendente de Rivadavia, Miguel Ronco, se mostró entusiasmado: “Julieta nos ha hecho un gran regalo a todo el departamento. Estoy realmente feliz, porque tener a la Reina de la Vendimia es un anhelo para cualquier intendente; de todos modos, es un logro personal, Julieta se merece esto que vive porque más allá de que es una mujer hermosa, es también una chica simpática y sencilla”.