Guarda14 Sábado, 13 de abril de 2019

Cómo debe ser la cocina según el chef Christophe Krywonis

El mediático especialista deleitó con un menú típicamente francés y los vinos de Trapiche junto a su colega, Lucas Bustos.

Por Florencia Da Souza

“Ahora me tocó a mí. Ya está. Acá soy el participante y ustedes el jurado”, disparó el chef Christophe Krywonis, luego de servir su primer plato y a la espera de la respuesta de los comensales; como cuando en la TV los participantes le presentan sus elaboraciones y esperan su veredicto (que no siempre es el más feliz).

Pero claro está que, en esta oportunidad, con este chef al frente de la cocina, los comentarios sobre el menú tradicional francés que presentó en Espacio Trapiche fueron las mejores.

Presentando el menú, Lucas Bustos y Christophe. / Foto: Ignacio Blanco

Invitado por el restaurante que comanda Lucas Bustos, Christophe encabezó el primero de un ciclo de encuentros gastronómicos que realizará la bodega a lo largo del año con destacadas figuras de la gastronomía nacional e internacional y los vinos de la casa.

“Nos reunimos porque hace mucho tiempo que estaba pendiente esta idea de cocinar aquí y decidimos hacer este evento para festejar los treinta años que llevó en Argentina”, comentó y recordó su llegada al país cuando Francis Mallmann lo llevó a cocinar a Las Leñas en junio de 1989.

Mendoza es un lugar que me ha sabido conquistar; siempre me he sentido a gusto. Aquí, hay una alegría de vivir que me atrapa siempre”, confesó.

Trapiche X Christophe constó de un menú de cinco pasos y evocó a aquellas preparaciones típicas de su país de origen. Por sus métodos de elaboración, por la combinación de productos y presentación resultaron sorprendentes y con muy buenas críticas.

El menú paso a paso

Algo típico de la época de pos guerra y muy de moda actualmente -como comentó el chef- llegó un paté que llevaba conejo, pistacho, cerdo; todo envuelto en una masa y se acompañó con un Chardonnay 2017 de la línea Terroir Series.

El primer plato, un típico paté francés. / Foto: Ignacio Blanco.

El segundo paso (tal vez, el más llamativo) fue un caldo de huevo y cebolla, que llevaba una reducción de vino y una tostada. Oeuf Meurette, el nombre del plato, maridado con un Trapiche Gran Medalla Pinot Noir 2015.

El solomillo de cerdo con membrillos confitados, un plato simple y espectacular fue el principal de la comida y maridó con Iscay Malbec Cabernet Franc 2013.

“Estoy muy contento del menú elaborado y más contento por haber hecho este homenaje a los vinos de Daniel Pi (enólogo de Trapiche)”, dijo Christophe.

De postre, un clásico: Tarte Tatin (tarta de manzana) con Fond de Cave Tardive. Otro de los platos sencillos, tradicionales y exquisitos que presentó el chef en Mendoza. Un acierto que cerró perfectamente la experiencia.

“Me interesan mucho los sabores. No soy amante de la gastronomía gourmet porque no la sé hacer. Es fundamental para traer nuevas tendencias y para no aburrir, pero nunca jamás hay que olvidarse de volver a los raíces. Por eso, me gusta lo tradicional, lo clásico y creo que Lucas Bustos, con la huerta, con los productos regionales hace hincapié en este concepto”, aclaró el chef que, por estos días, planea la apertura de una rotisería por la zona de Nuñez o Las Cañitas y no descarta volver este año a la televisión con los programas que lo hicieron famoso y popular.

Cebolla, un producto infaltable de la cocina francesa. / Foto: Ignacio Blanco.

Con la misma rigurosidad de la TV

Quien lo ha visto por televisión como jurado de programas como Master Chef o Familias Frente a Frente, sabe con la rigurosidad con la que Christophe opina y se desempeña frente a los participantes que esperan su crítica.

Una rigurosidad que no intenta ocultar y que -aunque no le gusta del todo el término- también la demuestra al momento de cocinar. Y en Espacio Trapiche no hubo excepción. Horas y horas de cocina para deleitar a más de cien comensales; la búsqueda de productos que no podían faltar; y el cambio de un corte de cerdo por otro, que era el que estaba pedido por el chef invitado, fueron sólo algunas de las anécdotas de cocina que resultaron graciosas una vez que la comida llegó a la mesa y que el equipo pudo tomar un descanso.

Cocina a 4 manos. / Foto: Ignacio Blanco.

“Hacía mucho que no tenía miedo en la cocina”, dijo -entre risas- el chef anfitrión Lucas Bustos quien, por primera vez, compartía su trabajo junto al francés y agregó: “Nos deja una gran enseñanza; nos compartió recetas, técnicas y hasta algunos utensilios. No cualquiera es tan generoso a la hora de volcar su experiencia y eso lo valoramos mucho y él estuvo muy contento”.

Lucas Bustos y Christophe Krywonis se unieron para crear un menú “a 4 manos”. De este lado, la bodega aportó sus vinos, sus productos de huerta y de granja y algunos otros que siempre utilizan en sus menúes. Del otro, el cocinero invitado aportó su conocimiento y sus recetas para crear platos únicos.

“La cocina nueva tiene que ser sorprendente y la clásica tiene que ser perfecta”, le dijo Christophe a Bustos y se pusieron a cocinar… ¡Que se repita!

Clásico: Tarte Tatin llegó con un Fond de Cave tardive. / Foto: Ignacio Blanco.

Perfiles, lo nuevo de Trapiche

Como previa a la gran experiencia de la comida francesa, Trapiche presentó sus nuevos productos. Tres etiquetas de la línea perfiles: Textura Fina Malbec 2018, Calcáreo Malbec 2015 y Grava Cabernet Sauvignon 2016.

Con el objetivo de enseñar o instruir a los consumidores sobre los distintos tipos de suelo, nació esta línea de tres tintos. “Hay una cuestión educacional; que se conozca cómo son los vinos según sus suelos; cómo impacta el suelo en ese vino”, comentó Daniel Pi, el enólogo de la bodega, quien también fue de la partida de los comensales que participaron  de este comienzo de Ciclo de Encuentros Gastronómicos de Espacio Trapiche.