Mundo Club House Jueves, 29 de noviembre de 2018

La casa pasiva

En la edición 159 de revista ClubHouse recorremos una casa francesa que se destaca por la correcta utilización de los recursos naturales.

Por Redacción CH

Por Arq. María Florencia Oña La Micela

En Bessancourt, Francia se sitúa una casa inspirada en los graneros tradicionales de la región Îlede-France. Un referente de cómo hacer (+) con (-). Más inteligente y responsablemente, con buena resolución técnica, proporciones y con una gestión racional y controlada de los recursos naturales.

La casa se compone por dos plantas bastante simples. En la planta baja se ubican en forma lineal en el lado norte: el acceso, los servicios (cocina y baño) y circulación vertical. En el lado sur las estancias, comedor, estar y sala de música. Con el mismo esquema en la planta alta, en el lado norte se encuentran los servicios (baños) y circulación. En el lado sur, los dormitorios, el estudio y la sala. Este planteo simple se acompaña por un estudio de aberturas, de materiales y de piel envolvente.

La piel exterior esta compuesta por listones de bambú, los cuales envuelven la estructura interior de paneles de madera. Esta capa de recubrimiento pasa por delante de las aberturas al norte y se ubica en las ventanas de la fachada sur, entregando sombra e iluminación a la casa. En la cubierta se encuentran paneles fotovoltaicos produciendo unos 2695kwh de energía al año. El único elemento de hormigón es la losa de fundación, el resto de la estructura esta realizada en paneles de madera rígidos prefabricados en un taller.

Los elementos, la materialidad y el planteo la convierten en una casa pasiva. Este tipo de casas son construcciones prácticamente autónomas que se limitan a la energía solar, los insumos de personas y una buena aislación. Muchas veces en diferentes latitudes se incorporan soluciones, dispositivos y accesorios tecnológicos sin resolver con anterioridad situaciones básicas para desarrollar un proyecto consciente. El sitio de emplazamiento de un proyecto aporta una cantidad de datos objetivos y revela gran parte de las claves a resolver. Sin embargo ante estos hechos relativamente sencillos y evidentes, el diseño y la producción arquitectónica; muchas veces adopta imágenes preconcebidas.

“Mies van der Rohe dijo: "Menos es mas". La elegancia de los proyectos clásicos se encuentra en soluciones sencillas y completas”.

Lo primero a considerar es la elección del sitio de emplazamiento. La orientación es decisiva a la hora de resolver un problema; pudiendo ser positiva en periodos fríos y negativa en épocas calurosas. El cálculo solar puede demostrar la efectividad de los elementos diseñados para su control. La forma del edificio debe resistir impactos del entorno, hay algunas formas que son más apropiadas que otras de acuerdo al clima. El movimiento del aire en épocas frías debe bloquearse y en épocas calurosas, captarse. Promuevo el diseño consciente por los motivos expuestos, fundamentalmente por la calidad que este tipo de arquitectura puede alcanzar.

“Muchas veces en diferentes latitudes se incorporan soluciones, dispositivos y accesorios tecnológicos sin resolver con anterioridad situaciones básicas para desarrollar un proyecto consciente”.

Los edificios con gran cantidad de elementos naturales y menos artificiales son mejores. Los espacios con iluminación natural y controlada son agradables, la ventilación natural en un entorno de aire puro es la mejor opción. Cuantas menos fuentes de calor haya, mejor. Mies van der Rohe dijo: “Menos es mas”. La elegancia de los proyectos clásicos se encuentra en soluciones sencillas y completas.

Al expresar esta idea en la actualidad, la defino como: HACER (+) CON (-). Hacer más de manera inteligente, más responsablemente, con una buena resolución técnica, con buenas proporciones, con un menor consumo de recursos naturales y con una gestión racional y controlada de los mismos.

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