Sociedad Vecinos Lunes, 1 de octubre de 2018 | Edición impresa

Junín imprime en Braille las boletas municipales

Es un proyecto inédito en la Provincia y a cargo del taller municipal para ciegos.

Por Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

La comuna de Junín emitirá en lenguaje braille las boletas de tasas de aquellos vecinos con discapacidad visual; se trata de un proyecto de inclusión del taller para ciegos, que desde hace más de una década funciona en el municipio.

La experiencia es inédita en la Provincia y la idea surgió del mismo taller que hace seis años y antes de que existiera una ley provincial, desarrolló en braille el menú gastronómico de distintos comercios del departamento.

 

"Lo que busca el taller es ofrecer herramientas que permitan una mayor independencia de los no videntes, incluso en detalles que a otros pueden parecer menores, como es el de un impuesto municipal", explica José (32), que vive con su abuela y pese a ser ciego, intenta llevar una vida independiente: "Cocino, me elijo la ropa, me muevo sin problemas por la casa y la ciudad", explica el joven y alienta a que otros hagan lo mismo.

La boleta municipal escrita en braille llegará desde ahora a una docena de domicilios, que son los vecinos  registrados en el área de Desarrollo Social como no videntes. "El proyecto pasó por distintas etapas y hubo una especie de censo para individualizar todos los casos del departamento", comenta la concejal Sandra Astudillo: "Es probable que pueda quedar algún vecino no identificado que agregaremos a la lista en el futuro".

Luego buscaron información en Hacienda, para conocer el detalle de las tasas municipales de esos contribuyentes y tradujeron la información al braille. Así, cada uno de ellos recibirá en su casa dos hojas: una con la impresión habitual de la boleta de tasas y una segunda hoja, con la información perforada en braille.

 

“Para próximos vencimientos, la comuna imprimirá directamente sobre la hoja perforada, la boleta tradicional”, aseguró el intendente Mario Abed, cuyo municipio financia el taller, donde más de una decena de alumnos aprenden braille, además de técnicas de orientación y movilidad. 

"Poder leer la boleta municipal sin pedir auxilio a un vecino es importante para cualquiera de nosotros", cuenta Ana, que minimiza las barreras que le impone su ceguera y busca mantener su independencia, por ejemplo, atendiendo el vivero que tiene en su casa: "A las plantas las reconozco por el tacto y además, tengo los precios escritos en braille para recordarlos".

Las boletas en lenguaje para ciegos han sido reglamentadas desde el Concejo, por lo que deberán seguir imprimiéndose en ese sistema, para cualquier vecino que lo pida en el futuro: "Hoy las hacen los mismos alumnos como parte de su taller de escritura", cuenta Astudillo.

 

En 2015, la provincia sancionó la ley 8.750 que obliga a restaurantes, confiterías, bares, cafés y demás locales del rubro, a contar con su menú impreso para no videntes, una legislación que pocos cumplen.

Pero en Junín, esa norma existe desde 2012, cuando a través de una ordenanza, se dispuso que los locales gastronómicos debían contar con un menú en braille. Ese trabajo lo hizo el taller para ciegos. 

" La verdadera barrera no es estar ciego, sino la indiferencia que a veces existe en los demás.” Fátima, vecina no vidente.

Fátima perdió la vista hace cinco años. "Trato de seguir adelante con la menor ayuda posible", cuenta la mujer: "La idea de imprimir en Braille las tasas o el menú de una pizzería es alentadora, porque la verdadera barrera no es estar ciego, sino la indiferencia que a veces existe en los demás".