Opinión Lunes, 12 de marzo de 2018 | Edición impresa

Interna demócrata: faltan diálogo y concertación de políticas - Por Carlos Balter

A diferencia de lo que sucede con el gobierno de macri, nos aleja del gobierno provincial su falta de diálogo.

Por Dr. Carlos Balter - Presidente del PD de Mendoza

Nuestro partido con más de cien años de historia, tiene una sola e inequívoca posición: servir a los intereses de Mendoza. Nuestra única lealtad es con los mendocinos por encima de quien esté al frente del Gobierno provincial o nacional. De este concepto jamás claudicaremos.

En este sentido sería oportuno que las relaciones del PD con respecto a la administración provincial estuvieran orientadas a trabajar en buscar soluciones a tantos y graves problemas que tiene Mendoza.

Es importante y valioso el ordenamiento efectuado, pero no se ha disminuido la enorme carga del gasto público, siendo el Presupuesto de este año de 100 mil millones de pesos, aunque sin que se hayan incluido obras de infraestructura relevantes. Ello conlleva una presión impositiva enorme, que es justo reconocer el gobierno intenta atemperar, pero con el desafío gigante de eliminar ingresos brutos y sellos para cumplir con el Pacto Fiscal en 2021.

Nuestra relación debiera centrarse también en un gran debate sobre el uso eficiente del agua, tema pendiente de suma importancia, como también la transformación de fincas abandonadas en productoras de pasto y cerrar el ciclo ganadero de engorde, entre otros temas para buscar dar solución a 95.000 comprovincianos con problemas de empleo. En educación, si bien hay logros importantes como el incremento del presentismo, el sistema educativo público continúa adoleciendo de lo sustancial, tal como docentes bien pagos y motivados, edificios suficientes y adecuados, doble escolaridad y la implementación de incentivos remunerativos y no salariales orientados a premiar la mejoras en términos de calidad educativa, que se verán reflejados en un mayor rendimiento académico de los alumnos, aumento de la matrícula, mejor administración de recursos propios, recuperación de la confianza en el “guardapolvo blanco”, entre otros. 

Estos avances contribuirían a prestigiar nuevamente a la escuela pública y, de ese modo, a frenar el masivo éxodo de los ámbitos educativos públicos a los privados, recobrando el papel igualador de la educación estatal, en tanto mecanismo de ascenso social y lugar de encuentro.

Nos parece correcta la propensión al restablecimiento del orden que muestra el Gobierno provincial. Pero el orden solo no basta. “Orden y Progreso” fue la fórmula que hizo grande a la Argentina. Y ese orden debe ser un orden republicano. Terminar con la concentración de poder y restablecer la República fue la causa principal que nos llevó a adherir a Cambiemos en el orden nacional y a Cambia Mendoza en el provincial. Por esta razón es que justamente nos opusimos al aumento de los miembros de la Corte y a la reforma de la Constitución, para habilitar la reelección del actual gobernador.

A la inversa de lo que sucede con el gobierno de Macri (a quien apoyamos con decisión en todas sus políticas de modernización y progreso), nos aleja del Gobierno provincial su falta de diálogo, de consulta y de concertación de políticas públicas, mecanismos fundamentales de toda coalición que se precie de tal. 

Finalmente, no puedo dejar de señalar como atentatoria a las normas de respeto a la legalidad y la convivencia republicana, la indebida intromisión del Gobernador y otros altos funcionarios de su gobierno en la vida interna de nuestro partido. Ello, efectuado con la complicidad de algunos demócratas  empleados de su gobierno, además de constituir un grave agravio a las normas democráticas, ha significado una actitud soberbia e intolerante que dificulta la cordialidad. Ante esta actitud agresiva del gobernador los demócratas reaccionaron en resguardo de la independencia y dignidad partidaria.