Economía Sociedad Política Domingo, 8 de abril de 2018

InfoDatos - Cuántas mujeres ocupan cargos en los tres poderes de Mendoza

Son mayoría en el Judicial pero minoría en el Legislativo y el Ejecutivo. La brecha se agranda más hacia arriba de la pirámide jerárquica.

Por Cinthia Olivera, Leonardo Oliva, Gustavo Guevara / Fuente: elaboración propia en base a datos de la Legislatura, el Gobierno y la Justicia

El debate por la participación de la mujer en la política está instalado. Desde distintos ámbitos se reclama la paridad de género en la representación política (la misma cantidad de hombres que de mujeres), tanto en cargos electivos como en las designaciones que se hacen en el gabinete del Gobierno y en la Justicia.

Más allá de las leyes que obligan a la incorporación de la mujer en la política y que el tema esté en boca de la clase política, los números distan de la paridad que se reclama.

En el Poder Ejecutivo, contando desde el Gobernador hasta las subsecretarías (cargos políticos), el porcentaje de mujeres funcionarias es de solo 22%. Si se cuentan los directores (cargos técnicos) el panorama mejora y las mujeres aumentan al 45% de los cargos.

En el Poder Judicial, los siete miembros de la Suprema Corte de la provincia son hombres, mientras que hacia abajo de la pirámide predominan las mujeres. En el Poder Legislativo, contabilizando las dos cámaras, el 35% son mujeres.

“Esto no es algo específico de la Argentina. En el mundo, la mujeres estamos subrepresentadas en la vida política", explicó María Page, investigadora asociada del programa de Instituciones Políticas del Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento). “En las jefaturas de gobierno, las mujeres son el 0.5% en más de 200 países que eligen”, señaló la investigadora y lo atribuyó a que la mujer, histórica y culturalmente,  ha estado vinculada  a las tareas domésticas y al trabajo no remunerado, lo que le ha quitado tiempo para ejercer cargos públicos.

La investigadora destacó un estudio sueco que dio cuenta de que, en ese país, la incorporación femenina a la política redundó en cambios positivos. “Hay casos en los que empíricamente la regla de paridad al interior de los partidos políticos mejoró la actividad. Al tener los hombres menos posiciones expectantes, se comenzó  a ver una sana competencia entre los líderes masculinos que tenían que pelarse por los lugares que ahora eran menos.

Los partidos empezaron a elegir a los candidatos electoralmente más potentes, además de reclutar mujeres valiosas. “Este estudio es muy interesante: muestra que esta innovación que pone en crisis los acuerdos que había entre líderes partidarios y candidatos hombres hizo que la política se renueve y haya circulación de los dirigentes”, contó Page en torno a la experiencia de Suecia, “en donde hay mucha información sobre las características de los candidatos, lo que permite medir la capacidad de una manera detallada, sobre sus credenciales educativas y desempeño”.

El Legislativo

Es el único de los tres poderes de la provincia cuyos cargos son exclusivamente electivos. El mapa de la composición femenina/masculina ha estado marcado por grandes hitos.

El primero fue el voto femenino, impulsado por el gobierno de Perón, aprobado en 1947 y en vigencia en las elecciones de 1951. En Mendoza, se registró un hecho sin precedentes a partir de este suceso: en la cámara de Diputados ingresaron 10 mujeres y en 1955 se sumaron 6 más, todas por el PJ. En el Senado fueron cuatro mujeres peronistas en el mismo año.

Esta primera incursión femenina rompió con un esquema que, desde principio de siglo, mostró en su totalidad nombres masculinos.

En cambio, la primera mujer radical ingresó en 1958 a la cámara de Diputados provincial, mientras que al Senado fue en 1966. Esta primera senadora fue nada más y nada menos que Margarita Malharro de Torres, la autora de la ley de cupo femenino (en su etapa de legisladora nacional) que entró en vigencia en el Congreso nacional en 1991.

“Argentina fue el primer país del mundo en tener una ley de cuota. Muchos países incorporaron este tipo de legislación después”, acotó Page.

Esta ley, que obliga a que el 30% de la lista sea femenina, fue el otro hito que cambió el mapa del Congreso y luego de las Legislaturas. La representación pasó del 5% en ambas cámaras a casi 30% en 1999 en Diputados. En el Senado nacional se notó recién en 2001, ya que la modificación de la Constitución del ‘94 estableció que estos cargos se eligieran a través de la elección directa.

“La representación femenina llegó al 40% en el 2009 y después se mantuvo fluctuando”, explicó la investigadora del Cippec.

En Mendoza, la ley de cupo tardó 10 años y recién en el 2001 cambió el mapa, que actualmente muestra su justo cumplimiento. Hasta entonces, hubo algunas mujeres en las listas. De 1983 a 1999, fueron 17 diputadas y 12 senadoras en distintos períodos.

Actualmente, en Diputados el 35% son mujeres. De las tres fuerzas, el FIT cumple con la paridad, Cambia Mendoza cuenta con el 36% y el PJ con el 31.5%

En el Senado, el 34% son mujeres. El FIT también cumple con el 50%, mientras que Cambia Mendoza tiene el 33.5% de composición femenina y el PJ el 31%.

Cabe aclarar que el frente Cambia Mendoza está compuesto por distintos partidos. El único que tiene mujeres es la UCR, mientras que los demás son monobancas compuestas por un hombre: el PD, el PRO y el Frente Renovador (en Diputados) y Libres de Sur (en el Senado).

El Ejecutivo

La planta del Estado es en su mayoría femenina, si se tiene en cuenta que de 96.404 agentes, el 64.51% son mujeres. No obstante, en la medida que ascienden la jerarquía de los cargos, la representación femenina disminuye. Así, si se cuenta hasta las direcciones el 45% son mujeres y se concentran en la DGE, Salud, Desarrollo Social y Deportes.

En cambio, los hombres (el otro 55%) predominan en Hacienda, Infraestructura y Energía, Seguridad, Ambiente y Servicios Públicos.

Esto coincide con el análisis de Page, quien no consideró el caso mendocino. “Tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo, a partir de las comisiones que integran, las mujeres se encasillan con determinados temas, como familia, minoridad, salud y educación. En cambio, no tienen que ver con lugares donde se distribuyen los recursos, en las carteras del Ejecutivo donde se toman decisiones presupuestaria”, señaló.

Si se avanza hacia arriba de la pirámide, en las subsecretarías del gobierno provincial hay 5 mujeres y 19 hombres. Y en las secretarías y ministerios, 3 mujeres y 9 hombres. La dupla ejecutiva está representada por un gobernador y, por primera vez en la historia mendocina, una vicegobernadora. Cabe destacar que estos dos últimos cargos son electivos. El resto de los funcionarios son designados por el Gobernador.

Por su parte, si se analiza a los entes que se encuadran en el Ejecutivo, el mapa muestra a solo 1 mujer y 16 hombres al frente de ellos. Hay que aclarar que en el caso del EPRE, el Gobernador propuso una mujer para ocupar el cargo (Jimena Latorre), puesto que debe ser ratificado por el Senado. Esto llevaría la ecuación a 2 mujeres y 15 hombres.

El Judicial

En los cargos del Poder Judicial se presenta el mismo caso. Si se tiene en cuenta la totalidad, las mujeres representan el 57% (2.062 en total) contra el 43% de hombres (1.560). Esto, sin incluir al Ministerio Público.

Pero en su máxima categoría, la Suprema Corte, el 100% son hombres (7 miembros). Entre los magistrados (jueces de primera y segunda instancia, y Corte)  y equiparados (algunos directores y secretarios) hay 180 mujeres y 134 hombres. Y en el personal jerárquico y funcionarios, 607 mujeres y 251 hombres. 

Entre los distintos fueros, las mujeres predominan en el laboral y de familia, mientras que los hombres lo hacen en el civil. 

Mujeres en las listas electorales

Según un estudio publicado por el Cippec, en la última elección legislativa en Mendoza (2017) hubo menos mujeres que encabezaron las listas. Hay que tener en cuenta que tanto la ley de cupo como la de paridad (se discute actualmente en la Legislatura local) establecen que las mujeres deben ir en puestos expectantes.

En las PASO del 2017, 8 de 40 listas a diputados provinciales y 13 de 40 a listas a senadores provinciales fueron encabezada por una mujer.

En las Generales, 8 de 15 listas a diputados provinciales y 4 de 15 listas a senadores provinciales llevaron una mujer en primer término.