+ Deportes Muy Tecno Domingo, 27 de enero de 2019

Infinity: Los Andes estuvo de visita en la casa del campeón

Reccorrimos la gaming house de Infinity eSports en Chile, donde los mejores equipos juegan el torneo continental.

Por Maxi Salgado - enviado especial a Santiago de Chile.

“Somos los que no tenemos límites. Somos los miles de fans que aman LoL, con corazón
amateur y que sueñan ser profesionales. Somos los que hacemos posible lo imposible”,
dice el graffiti en la pared. 

Es como vivir en un mundo de fantasía. A sólo pocos kilómetros del centro de Santiago, alejados del smog que caracteriza a la capital chilena, Infinity eSports tiene su gaming house, una casa en la que jugadores, entrenadores y managers de la escuadra costarricense con raíces argentinas, le dan vida al sueño de llegar al Mundial de League of Legends, el eSports más taquillero del mundo.

 

En Latinoamérica hay más de 23.000 jugadores y cerca de 3.800 equipos están inscriptos en los circuitos nacionales. Sólo la final de 2017, en Corea del Sur, tuvo una audiencia de 200 millones de fanáticos en su emisión de streaming.
Es un lugar rodeado de vegetación donde se come, se vive y se respira LoL. Allí estuvo
Los Andes compartiendo un día con los actuales campeones latinoamericanos que
han tenido un espectacular arranque en este 2019 cuando esperan defender su título.

En la entrada, dos enormes banners dan la bienvenida.

Después se destaca la sala en donde los jugadores tienen sus máquinas y un enorme sillón frente a un led que les transmite todo el día partidas propias y de otros lados del planeta vía YouTube.

 

En otra sala, una máquina corre analizando las estadísticas y enfrente están las habitaciones en las que duermen de a dos. Para el otro sector, una enorme cocina y una espectacular terraza, que permite disfrutar del frondoso paisaje.

Los chicos destacan de la cocina la buena mano de Gigi (la cocinera chilena) para la
lasaña, que ya se convirtió en el plato preferido de todos, y el pescado. 

Pero no todo termina allí porque una escalera de piedras nos conduce a un parque
en el que una cancha de fútbol y una piscina sirven como marco para el entrenamiento
físico de todas las mañanas. 

 

El profesionalismo inunda el espacio y todo lo que tiene que ver con la competencia en
la que están las ocho mejores escuadras de Latinoamérica. Riot ( desarrollador del juego) exige este tipo de “concentraciones”. También, que no se encuentren a más de veinte minutos del lugar del torneo. 

Hasta el año pasado, la  competencia latinoamericana se dividía entre Sur y Norte, pero este año se decidió hacer una sola competencia , con sede en Chile, dónde Riot tiene una de sus oficinas.

Casa

Infinity irrumpió con mucha fuerza en el último año después de haber venido desde
abajo. “Somos una estructura que no buscamos figuras, sino que cultivamos valores.
La historia que mejor identifica a Infinity es la de Cotopaco, un chico humilde que está
con nosotros desde el inicio y que todavía no tiene su computadora propia”, cuenta Paul
Venegas, fundador del equipo. 

 

Cotopaco es el mid-laner del equipo. Su nombre es Santiago Silva y nació en Colombia
hace 19 años, en Neiva, Huila. Comenzó a jugar League of Legends a los 13. Es como el
alma del equipo, en parte, por su personalidad. Es un deportista ícono ya de los “Infinitos” y nadie puede hablar del rey de Latinoamérica sin pensar en Cotopaco y viceversa. 

“Hay que esforzarse porque algunos quieren esto, pero es una competencia en la que sólo gana el mejor. La recompensa va a venir después y no se puede pensar en la plata porque así no se va a poder lograr nada”, señala el colombiano que se convirtió en el primer gamer profesional de su país, más allá de que su familia puso resistencia para que se alejara de su casa.

“Creían que me iban a secuestrar”, cuenta mientras arenga a sus compañeros a jugar una partida para los visitantes de la casa.

Juego

El equipo tiene además a los peruanos Renato “Renyu” Gallegos, Diego “SolidSnake” 
Vallejo , Diego “Arce” Chang y al venezolano Relic. 

 

Arce , de 22 años, juega de soporte. El famoso “cholo” es un jugador que arriesga y eso
lo hizo ganarse el corazón de la gente.

Renyu (19) tiene una paciencia que contagia paz. Al lado de la pileta dice que está muy contento con el nivel y el.entrenamiento. Además, dice que “no hay rivales fáciles”, asegura quien ocupa la posición de bot laner

A su lado, está el "Anciano", como llaman a José “Relic” Pombo, el venezolano de 24
años, que es Top Laner del equipo y quien fue elegido como la gran figura del fin de semana, pero asegura que “no estamos todavía en el nivel óptimo, lo iremos tomando con el correr de los entrenamientos”. 

Ellos son todos jugadores del underground como le gusta decir a Paul Venegas, quien
está acompañado en esta experiencia por los argentinos Diego Foresi (CEO), Damián Szafirsztein (director comercial) y Nicolás Lescano (Director de comunicación). 

 
Gaming house

Este último fue el ideólogo de la llegada de los argentinos a la estructura y el
responsable de haberle dado al equipo una estructura de comunicación
que le ha cambiado la cara. Entre otras cosas, los jugadores reciben capacitación
en comunicación. 

Nico aseguró que están contentos con los 41.000 espectadores que hubo por streaming en la primera semana porque el cambio de sede (ellos estaban antes en México) hizo que varios sponsors no acompañaran en el inicio.

Allí quedaron los chicos, jugando y esperando ver al equipo B, el que juega en la Liga
Colombiana. Un lugar de donde planean seguir alimentando a la formación principal.
Difícilmente uno pueda encontrar un equipo en el que su nombre identifica su actualidad, porque los planes y el crecimiento de esta escuadra son infinitos.

 

¿Qué es LOL?

League of Legends es un juego de estrategia en donde se enfrentan dos equipos de cinco jugadores en un mapa. Cada miembro toma el control de uno de los personajes (llamados ‘campeones’), quienes cuentan con diferentes habilidades y roles. La meta es destruir la estructura central del equipo enemigo (llamada nexo). El nivel
de los jugadores se divide por ligas: bronce, plata, oro, platino, diamante, maestro y retador.

A esta última categoría sólo ingresan los mejores. De hecho en la región únicamente
hay 200, que son los que mueven el libro de pases al nivel de lo que pasa con el fútbol.