Sociedad Martes, 12 de febrero de 2019 | Edición impresa

Inés Aguerrondo: “Como sociedad no nos importa la mejora de conocimiento”

Experta asesora de la cartera educativa local, estuvo en la provincia y alertó que se necesita una reforma profunda, acorde a los tiempos.

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

El principal problema de la educación ha sido varias veces diagnosticado: tenemos una escuela de siglo XIX para alumnos del siglo XXI, por eso a nadie le sorprende que muchos chicos se aburran, que los docentes se sientan incómodos y que los padres estén insatisfechos.  

Lo complicado es llevar adelante el cambio necesario para adaptar el sistema educativo a la nueva era. Para la licenciada en Sociología y experta en planificación educativa y en política social, Inés Aguerrondo, se trata de un cambio que ya comenzó a gestarse, pero se trata de un proceso lento, que no estará exento de conflictividad social. De visita en nuestra provincia, invitada por la Dirección General de Escuelas (DGE), la también investigadora llamó la atención sobre poco interés social en la mejora del conocimiento.

 

-¿Qué diagnóstico hace de la educación en la provincia?

-Tengo 50 años de trabajo en educación y mucho recorrido en las provincias por haber trabajado 35 años en el Ministerio de Educación de la Nación y he visto siempre que Mendoza fue una de las mejores provincias en el campo de la educación. Ha llevado adelante los sistemas de evaluación del aprendizaje y ha empezado a hacer cambios curriculares en primaria y en secundaria antes de que lo exigiera la Nación. Ha tenido siempre un interés por su educación muy interesante y creo que ahora está en la misma línea. Se está tratando de seguir avanzando, pero es un proceso que nunca termina.

-¿Por qué considera que nunca se termina?

-Porque la educación necesita una reforma muy profunda, así como en el mundo del empleo, de la producción de material, del transporte, aparecen la uberización, los nuevos materiales y la robotización, también los sistemas escolares tienen que adaptarse. No sólo en Mendoza, ni en Argentina, sino en el mundo, los sistemas escolares están montados sobre la ciencia del siglo XIX y hoy la sociedad funciona con la ciencia del siglo XXI. Hoy tenemos microondas, medicina nuclear, telas que filtran los rayos solares, todo eso tiene que ver con descubrimientos de la ciencia que hoy no están en la escuela. Porque la escuela es un producto del avance de la industrialización en el siglo XXI y de ahí las dificultades de cambio porque está armada de una manera que ya no responde a lo que la sociedad necesita.

-Pero a pesar de esta necesidad de modificación, usted sostiene que no hay posibilidad de cambio sin conflictividad social...

-Si yo me acostumbré toda la vida a comer lechuga y ahora me dicen que lo que hay que comer son semillas chía, yo a eso nunca lo comí, hasta que me animo a probarlo es un proceso. Los mismo sucede con la educación, pero con la diferencia que es un proceso que abarca mucha cantidad de gente. Además es un intangible y los resultados de los cambios no se ven a corto plazo.  

-¿Y cómo se lleva adelante este cambio? 

-El cambio ha empezado en todos los países y en el nuestro también. Ha empezado a cambiar lo que se pretende enseñar, tratando de poner algunos criterios para mejorar la calidad de los docentes.

-¿Qué lugar se le da en la discusión social a estos cambios educativos?

-Hay que decir seriamente que como sociedad no nos importa la mejora de conocimiento. Estuve visitando Inglaterra y en la catedral de Westminster están enterrados Newton y Darwin, cuando murió Stephen Hawkins lo pusieron allí también. Es una sociedad que endiosa a sus científicos, pero nosotros ¿dónde ponemos nuestros científicos? Nuestro científico máximo es un señor que se llama Juan Maldacena, que es un físico que enseña en Estados Unidos y que resolvió la ecuación que Einstein no pudo resolver y que recibió el premio Nobel de matemática hace 3 años, pero acá a nadie le importa. A nosotros nos parece más importante tener una reina, un papa y un jugador de fútbol que tener un top en el mundo de la ciencia. Por eso es tan importante la comunicación social, para que la gente le abra espacio a esto y que reclame por ejemplo, que inviten a este señor”. 

 

Invitada en Mendoza

Inés Aguerrondo fue invitada por la Dirección General de Escuelas (DGE) en el marco de la presentación del ciclo lectivo 2019 que se realizó el pasado miércoles en el Centro de Congresos y Exposiciones. Durante la jornada que dio inicio al calendario escolar, la especialista internacional en educación brindó una conferencia magistral sobre “El rol del supervisor en los procesos de innovación y mejora institucional” a los supervisores de los distintos niveles educativos de la provincia. Además participó junto a los supervisores en las reuniones que mantuvieron con los directores de línea de cada nivel educativo, y realizó un taller de trabajo denominado “Conducción, gestión y mejora educativa”. En este marco la DGE le otorgó el reconocimiento “Domingo Faustino Sarmiento”.

 

Redes de tutoría

A la hora de hablar de las reformas de la educación, la licenciada en Sociología Inés Aguerrondo suele citar como ejemplo la metodología “Redes de Tutoría” que nació en México hace más de 20 años. “Es un proyecto que nació como solución para los sectores más rurales de ese país y consiste en que los chicos se enseñan ente ellos. No se enseñan cualquier cosa, hay un protocolo de aprendizaje que el chico tiene que demostrar saber y a partir de eso le puede enseñar a otros: alumnos, profesores, padres u otros adultos”, detalló la experta.

Esta metodología que nació debido a la falta de recursos, sorprendió por los niveles de aprendizaje que alcanzaron los alumnos. “Es muy efectiva, hace 5 años, en la última prueba del estilo de las Aprender que se hacen allá, que se llaman Enlaces, los chicos de estas escuelas tuvieron mejores resultados que los chicos de escuelas urbanas en lengua y matemática. Lo que demuestra que aprenden con un estándar común para todos llegan a buenos resultados”, precisó.

 

De hecho Aguerrondo ha impulsado la aplicación de este sistema en escuelas del partido de Baradero, en Buenos Aires. “Lo empezamos el año pasado con 9 escuelas secundarias y se expandirá este año en todas las escuelas secundarias del partido”, adelantó. Para la experta se ha tratado de un verdadero éxito. “Es impresionante cómo chicos que no aprendían con el otro sistema, trabajando con sus compañeros, se animan a reconocer lo que no entienden y preguntar, lo que les permite llegar al aprendizaje y ellos se mismos se sientan empoderados”, destacó.

Aguerrondo precisó que en Baradero han introducido la metodología dentro del sistema escolar y que es voluntario. "El docente que lo quiere lo hace, dictan sus clases con esta metodología, que tal vez lleva más tiempo, porque es todo muy dialogado, pero aprenden más”, aseguró. Reconoció que de 40 unidades en general llegan a desarrollar 10, pero lo hacen de cierta manera que lo que queda puede ser aprendido por su cuenta por los alumnos sin ningún problema. “De hecho está probado en México y también funciona en Chile”, precisó. Sobre la posibilidad de que la metodología desembarque en nuestra provincia, aseguró, buscando la complicidad del director de la DGE Jaime Correas, que podría llegar a ser.

 

Larga trayectoria

La licenciada Inés Aguerrondo es graduada en Sociología y posgrado en Planificación Educativa y en Política Social. Se desempeña como docente de las Maestrías de Política y Planeamiento de la Educación en la Universidad de San Andrés y en la Universidad Torcuato Di Tella. Además, es consultora internacional en planificación y gestión educativa. Por otra parte, es investigadora y autora de numerosos libros y artículos, profesora visitante de posgrados del Instituto de Educación, Universidad ORT Uruguay. Ex subsecretaria de Programación del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación (1996-99), durante 30 años fue funcionaria técnica de la Unidad de Planeamiento Educativo de este ministerio nacional.