Mundo Club House Domingo, 21 de octubre de 2018

Ikebana: el arte japonés en arreglos florales

Conocé las características y los detalles de la creación y armado de este tipo de arreglos orientales, que van más allá de lo estético.

Por Redacción CH

Ikebana es un término japonés para el arte del arreglo floral zen. La característica principal del Ikebana japonés, es que los fines de los arreglos florales no se limitan a un factor estético puro.

A diferencia de los hábitos comunes, de acuerdo con los cuales se hace o compra un ramo de flores con el objetivo de hacerlo lo más hermoso posible, el Ikebana es un arte que va más allá, y que comienza con el proceso de creación de la composición como un momento de investigación y expresión de uno mismo en el "trabajo" que se está creando. 

Los orígenes del Ikebana se remontan al siglo sexto y séptimo, cuando el Budismo se extendió desde China hacia Japón. Inicialmente eran simplemente ofrendas votivas florales. 

La primera escuela fue fundada por el monje budista Ikenobo Senkei en el siglo XV, y corresponde a lo que ahora se llama estilo Rikka Shofutai, un estilo muy rígido y formal, rico en simbolismo, rara vez se practica hoy en día. Actualmente en Japón existen unas 3,000 escuelas de Ikebana, y muchos miles más están esparcidas por todo el mundo.

Todo tiene un significado y una importancia determinante en el Ikebana.  Los capullos abiertos, las vainas vegetales y las hojas secas representan el pasado, mientras que las yemas el futuro, y las hojas lozanas el presente. Pero no sólo se puede representar un tiempo determinado, sino también una estación o un estado de ánimo. Por ejemplo, la primavera se asocia a las creaciones con curvas pronunciadas y el verano con composiciones desplegadas y espaciosas.

MÉTODO

  • Las flores seleccionadas se clavan en un “kenzan” o en un oasis de espuma vegetal en un recipiente con agua, para alargar la vida de cada centro. Es recomendable incluir en la composición una flor cerrada, un capullo o una semilla.
  • La línea más importante es el tallo que representa el Cielo.  Este constituye la línea central de todo el arreglo.
  • Le sigue en importancia el tallo secundario, que simboliza al Hombre. Esta colocado de manera que proporciona el efecto de un desarrollo oblicuo proyectado por delante de la línea central.
  • El tallo, que representa a la Tierra, es el más corto, y debe estar dispuesto hacia el frente o ligeramente hacia el lado opuesto de la base de los dos primeros. El conjunto es fijado firmemente en un sostén para dar el efecto de que se desarrollan de un solo tallo.