Sociedad Jueves, 28 de junio de 2018

Dictaron la conciliación obligatoria y la aduana deberá volver a funcionar con normalidad

La medida del Ministerio de Trabajo es por 15 días. El Paso Cristo Redentor está cerrado por mal tiempo.

Por Redacción LA

Personal que trabaja en las diferentes aduanas ubicadas a lo largo y a lo ancho de la Argentina anunció un paro de 48 horas en reclamo de mejoras salariales pero el Ministerio De Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación dictó la conciliación obliogatoria por 15 días por lo tanto la actividad de las froneras volvió a la normalidad. 

Igualmente, hay que aclarar que por el mal tiempo en Alta Montaña, el Paso Cristo Redentor está cerrado.

Según informaron desde el Sindicato Único del Personal de Aduana de la República Argentina, el paro era “de 24 hs. con presencia en lugares de trabajo, sin prestación de servicios extraordinarios ni horas extras bajo cualquier modalidad en el horario inhábil”.

Para mañana estaba previsto que fuera “sin presencia en lugares de trabajo y sin prestación de servicios extraordinarios ni horas extras bajo cualquier modalidad en el horario inhábil”. Pero la medida quedó desactivada con conciliación obligatoria.

En un comunicado, desde SUPARA explicaron que el paro era "contra la Administración Federal ingresos Públicos (AFIP) que pretendía poner en marcha un plan de ajuste que excluía la discusión paritaria, la baja sustantiva del fondo de jerarquización, la reducción de las horas, servicios extraordinarios y tasas que puedan afectar los intereses y los costos de los privados".

"Mientras todas las organizaciones gremiales del sector público y privado reclaman legítimamente un aumento de sus remuneraciones, en la AFIP pretenden de manera absurda e inaceptable excluirnos de cualquier recomposición salarial hasta junio de 2019. Pero no conformes con esa arbitrariedad también quieren bajar la alícuota de apropiación del fondo de jerarquización en un 30%, disminuyéndolo del actual 0.72 al 0.55 %, porque sostienen que “es necesario el ahorro de una parte de la recaudación” para destinarlos a mejoras edilicias, infraestructura, conectividad, parque informático, etc. Todo esto en función de lo que ellos llaman “una aduana en condiciones deplorables”, agregaba el texto.