Más Deportes Opinión Lunes, 7 de enero de 2019 | Edición impresa

Hay que ser más agradecido - Por Leandro Aguilera

Por Leandro Aguilera - Especial para Más Deportes Twitter: @Tato_Aguilera

El club esta por un lado y las decisiones dirigenciales por otro porque la institución siempre estará por encima de cualquier jugador o directivo. Es lo que queda en el tiempo y lo que permite seguir desarrollando talentos. Cuántos jugadores salieron de entidades mendocinas y trascendieron en la Argentina o en ligas extranjeras? Muchos y la mayoría fue agradecido del lugar donde aprendió a patear y marear.  Donde comenzó a formarse y le permitió arrancar el sueño de ser un futbolista profesional. 

Pity Martínez, probablemente terminó el 2018 como el mejor año de su vida. Fue la figura de River Plate campeón de la Copa Libertadores. Feliz por eso y por haber sido elegido como el mejor de América por el diario El País de Uruguay donde me encuentro en este momento. En una entrevista a ese medio expresó “el CEC me cortó la posibilidad de jugar en Buenos Aires”, donde jugó hasta los 14 años para luego ir a Huracán. En el club de El Bermejo hizo sus primeros goles, entendió lo que es el fútbol. Allí disfrutó y comprendió las reglas de este deporte. 

Esto generó el enojo de los que manejan el club mendocino y salieron a contestarle. Esta polémica no conduce a nada y, aunque Martínez tenga razón, debería estar más agradecido del CEC donde se formó en sus primeros años. El enojo puede ser con el dirigente pero no con la institución que le abrió las puertas para que pueda practicar fútbol. La postura debería ser otra, el de colaborar con el club y no estar molesto porque alguien defendió los intereses en su momento para que no se vaya sin ningún convenio (esto lo hacen muchos clubes de AFA y terminan perjudicando a los de la liga o barrio). 

Martínez la rompió en Huracán y en River, ahora seguramente lo haga en la MLS donde jugará desde este año. Ojalá que cuando vuelva a Mendoza esto se aclare y haga lo que hacen Enzo Pérez con Deportivo Maipú; Fernando Zuqui con Luján Sport Club; Esteban Andrada con el Atlético Club San Martín, entre otros, que en vez de cargar contra los clubes donde nacieron, los ayudan y buscan devolverle algo de lo que les dio cuando eran niños. En la vida hay que ser más agradecido del lugar donde uno comenzó y menos rencoroso.

La distancia y el tiempo permitirá ver que las cosas se pueden tomar desde otro lugar. Esto será fundamental para replantearse todo y que la molestia tenga nombre y apellido de una persona, no el del CEC -como puede ser cualquier club de diferentes localidades-. Las generalizaciones no son buenas y no suman.