Sociedad Vecinos Lunes, 1 de octubre de 2018 | Edición impresa

Guaymallén: un terreno enfrenta a vecinos con la Comuna y la Iglesia

La disputa lleva 17 años y ocurre por un lote en el barrio Bancario 6 de Noviembre. Los vecinos piden mantener el predio como está.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Un lote de 2.000 metros cuadrados entre las calles La Plata (al oeste), Zeballos (al norte), el Boulevard Dorrego (al este) y viviendas privadas al sur es foco de una disputa que ya lleva casi 17 años y que involucra a los vecinos de ese barrio -Bancario 6 de noviembre, en Dorrego-, a la Municipalidad de Guaymallén y al Arzobispado de Mendoza.

Como si se tratara de la trama de una película de Juan José Campanella, los vecinos están dispuesto a hacer todo para impedir que en el lugar -donde hay un espacio verde, con una cisterna de agua y bancos de plaza (aunque no es una plaza propiamente dicha, ya que ésta se encuentra al oeste del terreno)- se construya una iglesia.

 

Sin embargo, ese desenlace parece inevitable; ya que en 2001 y durante la gestión del ex intendente Jorge Pardal la comuna donó el terreno al Arzobispado para la construcción de una capilla y salones con aulas; y -para la Justicia- dicha donación está en regla."Se trata de un antiguo conflicto que nuevamente lastima las relaciones comunitarias.

Fue gestado engañosamente por un grupo de personas  a partir de 1981,  quienes propusieron la construcción de un templo y pretendieron (y pretenden) apoderarse de un predio que nos les  pertenece. Nosotros tenemos la propiedad del lugar y no queremos utilizarlo  para esa pretensión, ya que existen 6 templos en un radio de 8 cuadras a la redonda", destacó Gloria García, vecina e integrante de la unión vecinal que lleva el nombre del barrio y parte de la biblioteca popular Daniel Talquenca (ubicada en el edificio de la unión vecinal).

 

La disputa llegó a la Justicia civil y el desenlace se conocerá en los próximos días. Los vecinos saben que es muy probable que sea favorable al Arzobispado, pero también rechazan una propuesta efectuada por la Iglesia en la última audiencia de conciliación celebrada el mes pasado y donde ofrecen solamente construir en la mitad del terreno y dejar la otra mitad como el espacio verde que actualmente es.

"No queremos renunciar al espacio. Nos pertenece a los vecinos que estamos acá desde 1971, cuando fundaron el barrio. Y queremos que siga siendo un espacio verde y la zona de emergencia y evacuación ante algún sismo u otra emergencia", insistió García, acompañada de Virginia Valle y Ana María Arancibia, todas vecinas del lugar.

El tercer actor involucrado en el conflicto es la Municipalidad de Guaymallén. Desde la comuna resaltaron que la donación está en regla, por lo que el terreno le corresponde al Arzobispado.

"El predio se lo donó la Municipalidad al Arzobispado con el cargo de hacer una iglesia, y no se puso plazo de ejecución. La intención de esta gestión es mantener el lugar como un espacio verde. Incluso, el intendente (Marcelino Iglesias) gestionó con el Arzobispado que se devuelva al barrio a cambio de hacer arreglos y obras en otras iglesias de Guaymallén.

Pero no aceptaron que haya devolución total", destacó la directora de Asuntos legales de la comuna guaymallina, Marcela Amarillo.

De larga data

Según resumieron las vecinas, la disputa por el terreno comenzó en los 80. "Allí se confeccionó un acta firmada por un grupo minoritario de vecinos que querían que se construya un templo.

A espaldas del resto y en silencio, abrieron un expediente junto con la Municipalidad para que el espacio verde sea donado al Arzobispado". indicó Gloria, quien resaltó que ese grupo juntó 1.700 firmas, aunque todas de vecinos de barrios aledaños y muy pocas de quienes vivían en el barrio 6 de noviembre.

 

"En los 80 no habían iglesias en la zona, por lo que cada domingo un vecino ponía el garaje de su casa para las misas. Pero ahora tenemos 6 iglesias: la de Jesús Nazareno, la de San Vicente Ferrer, la de San Juan Marón, la Capilla de calle Balcarce, la iglesia de los Migrantes y la de la Asunción de la Virgen", resumieron.

La donación fue aprobada por el Concejo Deliberante de Guaymallén por medio de la ordenanza 53694/01. Según indicaron las vecinas, oportunamente le manifestaron a Pardal que querían que eso continuara siendo un espacio verde; y -siempre de acuerdo al relato de las mujeres-, el ex intendente se comprometió a mantenerlo como tal.

"Pardal coordinaba con nosotros la parquización pero en simultáneo, acordaba con el Arzobispado. Jugó a dos puntas", se quejaron las vecinas.

Respuesta del Arzobispado

Consultados por Los Andes, desde el Arzobispado emitieron un comunicado explayándose sobre la situación. Lo hicieron dividiendo la respuesta en 3 puntos.

"Queremos llegar a una pronta solución y a un acuerdo con quienes han puesto en disputa el inmueble. Nos moviliza el deseo de una salida armónica del conflicto para favorecer una relación pacífica con los vecinos y contribuir a la paz social", se lee en el inicio del texto.

 

"Por otra parte, confiamos en la acción de la Justicia habiendo ofrecido una solución que incluye renunciar a parte del terreno", continúa el escrito.

Y cierra: "la importancia que tiene este lugar para la Iglesia reside en la posibilidad de atender y acompañar mejor a los feligreses de esa zona de Dorrego".

A la Justicia

Fueron los propios vecinos quienes llevaron el tema a la Justicia. Actualmente el expediente está en el octavo juzgado civil y las partes -vecinos y Arzobispado- ya han mantenido dos audiencias de conciliación, aunque sin acuerdo.

"En diciembre de 2017 hubo una primer audiencia, y allí la propuesta del Arzobispado fue dividir el terreno en 2, utilizar la mitad para construir y dejar la otra mitad como espacio verde. Pero nosotros somos los dueños del terreno, lo compramos como cooperativa y rechazamos esa propuesta. 

Desde la comuna, y más allá de que sostienen que su intención es que eso siga siendo un espacio comunitario, confirmaron que la donación es legal.