Mundo Sociedad Viernes, 11 de enero de 2019

Grupo de investigadores cree haber resuelto el misterio de los 'Moai' en la Isla de Pascua

Se preguntaron por qué los antiguos pobladores construyeron los monumentos en sus respectivos lugares alrededor de la isla. Los detalles.

Por Redacción LA

Los antiguos pobladores de Rapa Nui (Isla de Pascua, en Chile) construyeron sus famosos monumentos ahu cerca de fuentes costeras de agua dulce, según una nueva investigación.

La isla de Rapa Nui es conocida por su elaborada arquitectura ritual, en particular por sus numerosas estatuas (moai) y las plataformas monumentales que las sustentaron (ahu).

Los científicos se han preguntado por qué los antiguos construyeron estos monumentos en sus respectivos lugares alrededor de la isla, considerando cuánto tiempo y energía se requería para construirlos.

 

Un equipo de investigadores, incluido el antropólogo de la Universidad de Binghamton, Carl Lipo, utilizó un modelo espacial cuantitativo para explorar las relaciones potenciales entre los lugares de construcción de ahu y los recursos de subsistencia, como huertos agrícolas, recursos marinos y fuentes de agua dulce, los tres recursos más críticos en Rapa Nui. Sus resultados sugieren que las ubicaciones de los ahu se explican por su proximidad a las limitadas fuentes de agua dulce de la isla.

"El tema de la disponibilidad de agua (o la falta de ella) ha sido mencionado a menudo por investigadores que trabajan en Rapa Nui/Isla de Pascua", argumenta Lipo.

A su vez, destaca que cuando comenzaban a examinar los detalles de la hidrología, empezaron a notar que el acceso al agua dulce y la ubicación de las estatuas estaban estrechamente vinculados.

 

"No resultaba obvio cuando se caminaba por ahí. No necesariamente veíamos indicaciones obvias de agua. Pero cuando comenzamos a observar las áreas alrededor de ahu, encontramos que esas ubicaciones estaban exactamente vinculadas en los lugares donde emerge el agua subterránea fresca, en gran parte como una capa difusa que fluye hacia el borde del agua. Cuanto más miramos, más consistentemente vimos este patrón", subraya.

 

Por útlimo, el antropólogo concluye que el documento refleja su trabajo por demostrar que este patrón es estadísticamente sólido y no solo una percepción.