Ciclo de encuentros Domingo, 15 de abril de 2018 | Edición impresa

Gonzalo Nazar: “La mayoría de las causas que entran son por lesiones culposas”

Es el fiscal adjunto en lo Penal de la Unidad Fiscal de Delitos de Tránsito. Asegura que el problema es la falta de respeto a la norma.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

El 1 de marzo comenzó a funcionar en Mendoza la flamante Unidad Fiscal de Delitos de Tránsito, dependiente del Ministerio Público Fiscal. Ya desde los primeros días de 2018 se había dispuesto la creación de esta dependencia y se estaba trabajando en la temática.

Desde el primer día del año y hasta la fecha, la fiscalía cuenta con más de 3.000 causas por estos episodios en las que está trabajando, aunque no todas se iniciaron en simultáneo a la puesta en marcha de la unidad.

"Muchas de estas causas son anteriores y la unidad fiscal las recibió ya iniciadas. Pero entre enero, febrero y marzo estaríamos hablando de unas 2.000, un número muy significativo", destacó Gonzalo Nazar, fiscal adjunto en lo Penal del Ministerio Público Fiscal en todas las unidades fiscales, entre ellas las de Accidentes de Tránsito. 

Nazar participó el 12 de abril junto a otros referentes especializados en Seguridad Vial de la décimo primera edición del Ciclo de Encuentros de Los Andes, que abordó precisamente esta temática y un duro y profundo análisis.

-¿Cuándo se crea la Unidad fiscal?

-La Fiscalía de Delitos de Tránsito comenzó a funcionar el 1 de marzo. Ya desde el 1 de enero se había dispuesto la creación de un sistema particular para las causas de tránsito, y en ese sistema ya no se emplea la letra P (de Penal), sino la letra T (de Tránsito). El objetivo es diferenciar la problemática social de los accidentes de tránsito de lo que sería la inseguridad como tal.

Esta fiscalía está a cargo de dos fiscales de instrucción -Fernando Giunta y Liliana Giner-; mientras que por encima de ellos hay un fiscal jefe -Fernando Guzzo-. Y luego figuro yo, coordinando desde lo Penal todas las unidades fiscales.

-¿Qué motiva la creación?

-Varias cosas confluyeron dentro de la idea de Procuración de crear distintas fiscalías especializadas: hay en robos, en delitos sexuales, en delitos económicos, en homicidios, por ejemplo. 

Siempre tuvimos la idea de plantear la creación de una unidad fiscal dedicada en forma exclusiva y especializada a los delitos de tránsito, porque al no referirse a hechos de inseguridad, quizá se les daba un trato bastante relegado -salvo los casos que se mediatizaban-. Al darle entonces tratamiento especializado, primero nos aseguramos que las causas que arriben a esa unidad fiscal sean atendidas por gente con conocimientos especiales en la materia. Y segundo, nos aseguramos un tratamiento igualitario. La causa de tránsito se va a ver con la misma atención y énfasis que un abuso sexual, un homicidio o un robo.

-¿Con cuántas causas cuenta la flamante unidad?

-Con más de 3.000 causas. No son solamente aquellas iniciadas o aquellos incidentes que ocurrieron a partir del 1 de enero, sino que la unidad fiscal recibió causas anteriores. Entre enero, febrero y marzo estaríamos hablando de unas 2.000 causas, un número muy significativo.

-No todos son homicidios. ¿También hay por lesiones?

-La grandísima mayoría son lesiones culposas, por suerte (dentro del flagelo que nos aqueja). Por supuesto que hay también muchos homicidios culposos y también casos de dolo eventual, aunque son los menos.

-¿Cuál es el delito más denunciado? ¿Existe un patrón común en esos episodios?

-El primer patrón común es la natural tendencia del mendocino y argentino a no cumplir con las normas (entre ellas las de tránsito). No las acatamos, y lamentablemente no hay un control suficiente como para que propendamos a respetarlas. 

A raíz de esa falta de compromiso con respecto al respeto de las normas, empiezan a jugar otras variables como son el alcohol, el cansancio, las drogas, todas cuestiones que repercuten de modo directo en casi la mayoría de los accidentes de tránsito.

-Siempre se habla -y critica- de “los tiempos de la Justicia”. ¿Se logrará agilizarlos con este tipo de oficinas?

-La creación de esta unidad va a provocar, como consecuencia necesaria, que las causas de accidentes de tránsito sean miradas en forma primordial y que tengan un proceso penal sumamente rápido. Ya no van a quedar relegadas frente a otros delitos más "importantes" o "graves" -entre comillas, porque para la víctima esa es la causa más importante de su vida-. Pero muchas veces las causas de accidente de tránsito (salvo las gravísimas o muy mediáticas) quedaban relegadas. La idea con esta unidad fiscal es que no queden relegadas, y va a traer como consecuencia natural necesaria que los tiempos de la Justicia se acorten considerablemente.

-¿Cuál es el balance que hace de estos primeros meses de fiscalía?, ¿ha existido alguna condena ya en este período?

-No hemos tenido condenas aún. La idea es que esto vaya rápido, pero lamentablemente no va tan rápido. Hace unos días hablé con el fiscal Fernando Giunta y me ha dicho que ya hay 2 o 3 causas que han empezado este año y están con citación a juicio.

-Una de las rutas más transitadas de Mendoza es el Corredor Internacional que vincula Argentina con Chile por la alta montaña, y es también de las que más accidentes alberga. ¿Cómo se trabaja desde lo legal con esta vía?

-Es una problemática de la que somos conscientes, a punto tal de que los dos fiscales que están en la Fiscalía de Delitos de Tránsito forman parte del Comité de Crisis de Alta Montaña. Esto lleva a que apenas se produzca un accidente en el Corredor Internacional, los fiscales tomen conocimiento de primera mano del asunto. 

Tenemos también un ayudante fiscal en Uspallata, porque era una realidad que frente a accidentes de gran magnitud el Poder Judicial tardaba mucho en hacerse presente. Una de las razones por que se dispuso la presencia de un ayudante fiscal allí fue para que en cuestión de minutos se haga presente. Además, los fiscales toman conocimiento e inmediatamente se toma intervención, siempre en colaboración con Gendarmería, Policía y Policía Científica.

Si bien a veces los protagonistas son conductores de otros países, los delitos cometidos en la República Argentina se juzgan con las leyes argentinas, con el Código Penal Argentino más precisamente, y sin pasar por alto la nacionalidad del imputado. Incluso tenemos un sistema de comunicación inmediata con todos los consulados y embajadas.

-¿Hace falta la creación de otro órgano que complemente a la Fiscalía o que articule el trabajo?

-Más que la creación o presencia de un órgano más, la clave está en lograr una correcta articulación entre los órganos que ya existen. Me refiero a Policía, Poder Ejecutivo, Comité de Crisis de Alta Montaña, Gendarmería, Ministerio Público Fiscal y el Ministerio de Transporte. Todos esos organismos ya existen, lo que hay que tratar de hacer -y en eso estamos sumamente expectantes y dispuestos- es lograr una adecuada articulación entre todos. Porque este es un problema de todos.

-¿Cree que el hecho de que los conductores sepan que hay una fiscalía especial va a llevar a que tomen más conciencia?

-Ahora mucha gente puede saber y avizorar que hay una lupa más firme sobre los delitos de tránsito. Pero lamentablemente ya está comprobado que una mayor o más férrea respuesta penal no baja mágicamente el índice del delito (cualquiera sea). 

Esto requiere de una concientización, una educación vial desde niño y de controles efectivos y sanciones administrativas como paso previo  a la intervención del Derecho Penal. Mientras eso no tenga lugar de modo efectivo, el Derecho Penal seguirá llegando cuando la víctima ya sea algo concreto.

Perfil

Gonzalo Nazar (40)

Cargo actual: fiscal adjunto de la Procuración General en lo Penal Efectivo.

Es abogado, con doctorado y diplomado en Derecho Penal, diplomado en Proceso Penal.

Cuenta con especializaciones en Derecho Penal Económico (Universidad de Castilla, España) y Máster en Derecho Penal y Ciencias Penales (Universidad Pompeu Fabra). Es profesor adjunto de Derecho Penal I en la Universidad de Mendoza.

Trayectoria: Comenzó en 2006 como fiscal de instrucción sustituto y también fue fiscal en lo correccional sustituto (2008) en la Quinta Fiscalía en lo Correccional.

Entre 2008 y 2010 se desempeñó como fiscal de instrucción titular de la Unidad Fiscal 3 . Y entre 2010 y 2013 fue fiscal de instrucción en la Unidad Fiscal 1 (Capital).

Entre 2013 y 2015 se desempeñó como fiscal de la  Cuarta Fiscalía de la Cámara del Crimen, luego fue  fiscal titular de la misma.

En 2017 ingresó como fiscal adjunto de la Procuración en lo Penal interino.