Opinión Lunes, 6 de agosto de 2018 | Edición impresa

Gimnasia en las escuelas: mejora el rendimiento cognitivo - Por Sergio Furlán

Hay asociación entre mayor actividad física y mayores logros académicos en matemáticas y lectura.

Por Sergio Furlán - Director de Licenciatura en Educación Física de la Facultad de Educación de la Universidad Juan A. Maza

Argentina no imagina una clase de Educación Física (EF) por día desde la edad preescolar, no logra otorgar este derecho a sus niños.

La escuela es el lugar por el que todos pasamos, allí debiera haber movimiento, juego, deporte y estimulación psicomotriz cada día. La EF ha sido seducida por varias disciplinas y ciencias pero ninguna terminó por adoptarla desde 1903. La autosuficiencia en este orden no es lo ideal, la transversalidad es lo que genera sinergias y de ellas nacen los grandes cambios.

¿Quién podría discutir que la EF debería tener su espacio cada día de clase? La respuesta sería: sólo quien no entienda el verdadero por qué, tampoco quienes no se han formado académicamente o quienes no tienen la capacidad de gestión para traspasar los recursos necesarios que hoy están siendo vertidos en otro lado.

En el tiempo destinado a EF y rendimiento académico, encontramos la que lucha contra el sedentarismo en niños y jóvenes incluye retos y cambios de diversa índole que suponen situaciones de fricción con el rendimiento académico de las materias de aula.

En determinados foros, ajenos a la EF, existe la percepción de que aumentar el tiempo dedicado a las clases de nuestra asignatura, a costa del tiempo ofrecido a otras materias, puede resultar perjudicial para el rendimiento académico. Sin embargo, no hay resultados científicos que respalden esta afirmación. y sí de todo lo contrario. Hay evidencias que demuestran que un incremento significativo del tiempo escolar dedicado a la EF relacionada con la salud, no sólo no tiene efectos perjudiciales para el rendimiento académico del alumnado, sino que proporciona importantes beneficios en ese sentido (Sallis, McKenzie, Kolody, et al., 1999).

Las investigaciones sobre la relación entre actividad física y logros académicos han aumentado significativamente en los últimos años (Martina, Saunders, Shenkin, & Sproule, 2014). Estos estudios demuestran una asociación entre la actividad física moderada vigorosa AFMV integrada dentro de las clases, la cantidad de actividad física y el ejercicio aeróbico, con las calificaciones en clase y los resultados en exámenes (Ardoy et al., 2014). Es decir, hay una asociación entre mayor actividad física y mayores logros académicos, algo que es especialmente evidente en el caso de las matemáticas y comprensión lectora (Fedewa & Ahn, 2011). Del mismo modo, la participación y entrenamientos en equipos y clubes deportivos están ligada con un buen rendimiento escolar. (Dr. Domingo Blázquez Sánchez INEF & Red Global, 2018).

En definitiva, el incremento del tiempo dedicado a las clases de Educación Física y a los descansos activos, con la consiguiente reducción del tiempo dedicado a las actividades académicas, no va en contra de lo que cabría pensar, en detrimento de los resultados del aprendizaje escolar básico, algo que nos debería hacer reflexionar (Castelli, Hillman, Hirsch, Hirsch, & Drollette, 2011; Donnelly et al., n.d.)(Reed et al., 2010).