Mundo Domingo, 10 de febrero de 2019 | Edición impresa

Marcha de los “chalecos amarillos”: París y un nuevo sábado con heridos, caos y detenidos

Pese a que no tuvo la convocatoria de otras jornadas, los incidentes marcaron el pulso de la 13a manifestación.

Por Agencia Télam

Los “chalecos amarillos” volvieron a manifestarse ayer en las calles de Francia, casi tres meses después del inicio de las protestas, en una jornada con una participación cada vez menor, marcada nuevamente por enfrentamientos con las fuerzas del orden.

A media tarde, la Prefectura de Policía informó que 21 personas habían sido detenidas en la capital. Según cifras del ministerio del Interior, 12.100 personas se manifestaron en todo el país, de las cuales 4.000 dentro de la capital. En París, el cortejo recorría las principales instituciones del país, desde el Arco del Triunfo hasta los Campos de Marte, pasando por la Cancillería, la Asamblea Nacional (Diputados) y el Senado.

 

Un par de horas después de un comienzo tranquilo, los enfrentamientos entre manifestantes y antidisturbios tuvieron por escenario las puertas de la Asamblea Nacional, cuya fachada se encuentra en obras. Un grupo trató de forzar las vallas del Parlamento a lo que los agentes respondieron con granadas de gases lacrimógenos.

La marcha siguió su recorrido sin incidentes durante un par de horas, hasta media tarde, cuando volvieron a registrarse destrozos en torno a la Torre Eiffel y en los alrededores de la Plaza de Trocadero. Las tensiones se repitieron en las ciudades de Burdeos (suroeste) y Lyon (este), donde las manifestaciones habían sido convocadas después del mediodía.

 

Desde que el Gobierno retrasara la subida de los impuestos sobre el carburante el origen de la contestación de los chalecos amarillos- y el presidente francés, Emmanuel Macron, anunciara medidas en favor del poder adquisitivo, el número de participantes ha caído significativamente. De las 287.710 personas que se convocaron para el primer sábado de protestas, la cifra fue cayendo notablemente. 

Herido de gravedad

Uno de los manifestantes sufrió gravísimas lesiones en una mano cuando la manifestación pasaba frente al parlamento de la capital, señalaron periodistas de la agencia AFP. “El hombre fue evacuado por los bomberos con una venda en el antebrazo”, indicó la misma fuente.  

Los llamados “street-medics” que acompañan a los manifestantes, hablaban de “una mano arrancada”, cuyas crudas imágenes fueron difundidas por la cadena rusa RT, y si bien la policía todavía no se expidió sobre el tema, según un testigo que filmó el final del accidente, Cyprien Royer, la mano fue alcanzada por una granada llamada “de dispersión”, que usó la policía para dispersar a los manifestantes cuando se acercaban a la entrada de la Asamblea Nacional.

 

Según el testigo, de 21 años, la víctima es un fotógrafo de los “chalecos amarillos” que estaba tomando fotos de la gente empujando las vallas que protegían la entrada del parlamento.

Nuevas demandas: Frexit y la ida de Macron

Las demandas de los “chalecos amarillos” se han multiplicado con el correr del tiempo: ayer llevaban carteles a favor del “Frexit”, la salida de Francia de la Unión Europea, otros pedían “un mundo mejor” y otros reclamaban la dimisión de Macron.

 

Para muchos, la principal denuncia de ayer era contra la respuesta policial a las manifestaciones. La conocida como ley antialborotadores, aprobada esta semana en primera lectura en la Asamblea Nacional con la voluntad de reducir los disturbios en las protestas, fue también uno de los principales blancos de los “chalecos”.