Mundo Club House Miércoles, 28 de noviembre de 2018

Flores y espinas

En la sección Jardines de la edición 159 de ClubHouse; conocé todo lo que tenés que saber para llevar la vegetación xerófila a tu jardín.

Por Redacción CH

Por Prof. Claudio Doratto

En la primavera la aridez de nuestro paisaje se viste con rejuvenecidos verdes que presentan coloridos puntos otorgados por la floración de la vegetación xerófila.

Cuando recorremos a pie el terreno virgen nos resulta casi imposible resistirnos a fijar la vista en las flores de un grupo de plantas que deben defenderse del ambiente y de animales modificando sus tallos y hojas. Hablamos de los cactus.

Las cactáceas están “capturando” adeptos:

Cada día hay más coleccionistas o simples aficionados a estas plantas que ya las incorporan en sus jardines dedicándole un espacio junto a las plantas crasas (suculentas). O teniéndolas en pequeñas macetas en las ventanas de la casa.

Te doy algunas razones para que te fijes en ellas, si todavía no lo has hecho:

• Requieren de poco cuidado.

• Son plantas resistentes y pueden vivir mucho tiempo.

• Puedes elegir entre diversas formas y tamaños, con espinas o sin ellas.

• Tienen flores espectaculares.

• Como todo ser vivo en cercanía, es un generador de bienestar. Además, no suelen tener perfume ofensivo.

Ahora sí, te cuento sobre algunos cactus que no podés dejar de tener.

Astrophytum Asterias o Falso Peyote:

Pequeños, regordetes y sin espinas agresivas. Son muy fáciles de cultivar e inclusive se pueden obtener desde semilla. No requieren de poda ni fertilizaciones.

Se adapta fácilmente al crecimiento en maceta.

Se cultivan sin sol directo, aunque lo toleran y el único cuidado a tener es no excederse con el riego.

 

Opuntia microdasys:

Podés cultivarlos toda su vida en macetas. Crecen mejor a media sombra, sobre todo cuando son plantas jóvenes.

Conveniente abonar con materia orgánica una vez al año para favorecer la floración.

En verano se recomienda realizar riegos con más frecuencia que con los otros cactus, pero con menor cantidad de agua (riegos cortos).

Mammillaria elongata:

Son pequeños cactus que forman grupos muy ramificados y desarrollo rastrero. Son de crecimiento rápido y de fácil cultivo.

Se pueden tener en macetas o colocarlos en rocallas.

Se multiplican fácilmente a partir de los brotes (hijuelos).

Prefieren la sombra parcial y no toleran bien las heladas. Agradecen que se los fertilice dos veces al año.

Toleran muy bien la falta de agua, pero no el exceso porque se pudren con facilidad.

Mammillaria decipiens:

De tamaño pequeño, producen grupos densos a partir de la producción de hijuelos.

Florecen durante la primavera y el verano con pequeñas flores blancas perfumadas.

Es conveniente fertilizarlos una vez al mes en la primavera con fertilizantes bajos en Nitrógeno. Necesita riegos moderados dejando que la tierra se seque en cada oportunidad, y dejar de regar en invierno.

Schlumbergera truncata:

Es un cactus epífito originario del Brasil. Tienen tallos colgantes formados por segmentos planos.

Florecen vistosamente en el invierno con pétalos de color rojo, rosa, blanco o anaranjado.

Se pueden emplear como planta de interior en macetas colgantes.

No toleran el sol directo ni el frío.

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