Fincas Domingo, 6 de enero de 2019 | Edición impresa

Exportaciones: creció el vino a granel, pero cayó 2% el fraccionado

La respuesta de los envíos embotellados a la mejora del tipo de cambio ha sido lenta. Advierten que en 2019 habrá fuerte competencia europea

Por Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

En 2018, las exportaciones de vino a granel subieron 184%, aunque desde el sector reconocen que se partió de una base muy pequeña y de ahí el porcentaje de incremento. En cambio, las de fraccionado cayeron 2,7% con respecto a 2017 y lo atribuyen en parte a que los importadores trabajan con listas de precios con un año de antelación, por lo que los efectos de la devaluación en las ventas se notarán recién este año. 

De acuerdo a un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura sobre la comercialización en el mercado externo de vinos y mostos, las exportaciones de enero a diciembre de 2018 de vino tinto fraccionado se redujeron un 2,6% con respecto al mismo período de 2017. En tanto, las de vino blanco envasado disminuyeron un 3,6%, lo que arroja la media de 2,7% de caída en el vino fraccionado. 

 

Al diferenciar por tipo de vino, el documento preliminar del INV muestra que el año pasado crecieron las exportaciones de espumosos (6,6%) y genéricos (3,9%), mientras se redujeron las de varietales (-3,7%) y de vinos especiales, gasificados y cócteles de vino (-59,3%). 

En tanto, las ventas en el exterior de vino a granel de color crecieron un 27% y las de vino blanco sin fraccionar un 808,9% en 2018; con lo que se llega al 184,1% de variación positiva. Si bien el incremento más significativo se dio en los que no tienen mención varietal (1.255,9%), los varietales tuvieron una variación positiva de 14,2%. 

Las exportaciones de mosto concentrado también aumentaron de modo considerable el año pasado, ya que pasaron de las 61.610 toneladas en 2017 a 105.993 toneladas en 2018 (72%).

El rol del tipo de cambio

Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina, señaló que la diferencia en las ventas de vino a granel y fraccionado en el mercado externo se debe a que se venía de una caída fuerte en la comercialización del primero (se pasó de 312.880 hectolitros en 2017 a 888.866 hectolitros en 2018) y a que la recuperación del tipo de cambio les permitió ganar en competitividad. Además, en Europa hubo una cosecha muy pobre en 2017 y aún no empezaba la de 2018, por lo que los vinos argentinos pudieron cubrir ese bache, coincidente con la devaluación local. 

 

Con los vinos fraccionados, explicó Bressia, la situación es diferente, ya que los importadores suelen manejar listas de precios que elaboran con un año de anticipación. De ahí que recién en 2019 se vayan a poder ofrecer las botellas con valores internacionales más bajos, con lo que podrán posicionarse en mejores condiciones. De todos modos, advirtió que la competencia es fuerte, porque la Comunidad Europea también tiene excedentes y eso hace que el vino embotellado sea más difícil de colocar. 

 

Pese a esto, comentó que la recuperación de las exportaciones de vino a granel ha permitido reducir los volúmenes de cara a la próxima vendimia, aunque el precio internacional de los caldos no fraccionados ha caído y Argentina no puede ofrecer el vino más bajo de lo que lo está vendiendo. De hecho, desde el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este han señalado que si bien las ventas de granel han aumentado, los precios para el productor y elaborador son más bajos que hace dos años. 

 

José Bartolucci, presidente de la Cámara Argentina de Vinos a Granel, planteó que aspiraban a que el aumento fuese mayor, pero se mostró optimista. “Las exportaciones de granel van a seguir subiendo en cantidad y el objetivo este año es duplicar las ventas en el exterior de 2018; es decir, llegar a los 200 millones de litros”, apuntó. 

En este sentido, expresó que sigue habiendo stock en las bodegas y que el mercado interno está deprimido, por lo que se apunta al exterior.