Economía Martes, 7 de agosto de 2018 | Edición impresa

En Mendoza hay hasta ocho pesos de diferencia en el precio de las naftas

Malargüe es el departamento con los valores más bajos, mientras que la zona Este y el Valle de Uco tienen los más altos.

Por Barbara del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

Los precios de las naftas varían según el departamento, o la localidad en la que esté ubicada la estación de servicio. Malargüe es el departamento en donde se consigue a menor precio y en el Valle de Uco y la zona Este es en donde más se paga.

Este lunes Shell se sumó a los aumentos de las naftas e incremento 5% el valor de sus combustibles en todo el país, el domingo YPF había anunciado subas por el mismo porcentaje y ya acumula casi 30% entre enero y agosto de 2018. 

Esto dejó los valores para la nafta súper en torno $ 30,36 y en $ 35,74 para la Premium en YPF y en 31,86 la nafta súper en Shell y la Premium en $ 36,99 tomando como promedio el Gran Mendoza. Pero estos precios pueden variar, según la localidad de nuestra provincia y eso implica diferencias en algunos casos de casi $ 8 por litro.

 

De esta forma, mientras que un litro de nafta súper se vende a $ 23,40 en una YPF de Malargüe, y se pagan $ 28,07 por la versión Premium; en Tunuyán el litro de dicho combustible se vende en $ 31,09 y $ 36,94, respectivamente. Lo que sucede es que el departamento del sur de la provincia tiene una quita del 22% en el precio de las naftas y del 12% en el precio del gasoil, al igual que las provincias de la Patagonia Argentina, desde el año 2015. En tanto, en la zona Este y Valle de Uco, YPF y otras compañías aplican un ítem extra por distribución. 

En cuanto a las estaciones de servicio de la marca Shell, las diferencias son aún más notorias, pueden variar, sin importar demasiado los kilómetros que hay entre una y otra boca de expendio. De esta forma, en Guaymallén se puede conseguir un litro de Shell a $ 30,99 y $ 36,73 en su versión súper y en Capital el mismo producto se abonará en $ 31,86 o $ 36,99 el litro, dependiendo de la zona. 

 

Incluso se advierten diferencias en el interior de los mismos departamentos, así mientras que el litro de YPF Premium se comercializa en $ 28,07 en el centro de Malargüe, en Las Leñas, se pagan $ 30,01. De la misma forma, el precio en Uspallata es de $ 36,94 (Premium) y de $ 31,09 (súper), cuando en las YPF del centro de Las Heras se puede conseguir a $ 35,74 y $ 30,36 respectivamente; según los valores informados por el ministerio de Energía de la Nación.

No obstante, en Malargüe es en donde más barato puede conseguirse el gasoil, con un valor de 24,88 por litro, mientras que en el Valle de Uco el valor del litro de gasoil común se expende a 26,97

La suba no se puede trasladar

Los continuos aumentos del combustible impactan directamente en las actividades económicas de la provincia y los empresarios consultados coinciden en que ya no es posible trasladar los incrementos a los precios de los bienes o servicios que comercializan.

La Federación Económica de Mendoza le envió una carta al ministro de Energía y Minería de la Nación, Javier Iguacel para solicitarle un tratamiento especial a las problemáticas que generan la dispersión de precios de los combustibles en las economías regionales y aseguraron que los incrementos perjudicarán tanto a pequeñas como medianas empresas locales, y esta situación fue advertida por el resto de los sectores de la provincia.

Desde la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, su titular, Daniel Ariosto, señaló que están atentos a los aumentos y consideran que aún no ha alcanzado los precios que se manejan en el resto de los países, pero en un contexto en el que las ventas han disminuido, el impacto ha sido muy fuerte para los empresarios. 

 

El empresario señaló que solicitarán deducciones impositivas y una mayor contemplación por parte del gobierno hacia las Pymes para contar con las “herramientas necesarias” para soportar la crisis. 

De la misma forma, desde la Asociación de Propietarios de Taxis, su secretario, Diego Vázquez señaló que en mayo de este año le presentaron al Gobierno un estudio de costos, con el aval del Instituto Tecnológico Universitario en el que se observaba la necesidad de aumentar sus ingresos  42% porque sus costos habían subido en ese nivel, pero aún no obtienen respuestas. 

“Desde 2016 hasta la fecha nos han permitido aumentar el 44,5%, cuando la inflación acumulada en ese período, e incluyendo la proyección para este año, alcanza el 95%”, lamentó Vázquez y agregó que, de todas maneras, no creen que no podrían aumentar en la misma medida sus costos sin perder clientes y aseguró que actualmente, ya están trabajando a pérdida.

De la misma forma, Guido Calzetti, titular de Aprocam, la asociación que reúne a empresarios transportistas aseguró que están trabajando sin rentabilidad, porque el aumento del combustible les afecta directamente, ya que se trata del 35% del costo de la actividad.

El empresario indicó que “hace 8 meses que la actividad viene sin mostrar mayor rentabilidad y, en gran medida se debe al aumento de los combustibles, sumado a una baja en la demanda”. Calzetti consideró que siendo Mendoza una provincia productora, debería tener una reducción en el costo del flete que integra el valor de las naftas. “Estamos hablando del 40% del valor de las naftas, lo que significaría una reducción del 5% o el 6% del valor total, y para nosotros sería significativo”, finalizó.

 

Finalmente, otro sector muy golpeado es el vitivinícola, al respecto el titular de Fecovita, Eduardo Sancho, señaló que todos los insumos para envasar el vino que son importados han subido en la misma proporción que las naftas, así como los fletes, que afectan tanto a los sectores exportadores como a los que destinan su producción al mercado interno. “En cualquier caso hay que llevar el producto a los grandes sectores, y los costos han aumentado”, explicó.

Sancho señaló que hace un año que el precio del vino no se mueve (se les paga 11,50 por el tinto a los productores y Fecovita paga $ 12 a sus asociados, por ejemplo), cuando al productor sí le aumentaron los costos.