Política Martes, 26 de febrero de 2019 | Edición impresa

Empresario exitoso de la década ganada detenido por Bonadio

Se trata de Osvaldo Acosta fundador de Electroingeniería. El vínculo del nuevo encarcelado con la Casas Rosada es su socio Gerardo Ferreyra.

Por Leandro Boyer - Corresponsalía Buenos Aires

El empresario cordobés Osvaldo Acosta quedó detenido en el marco de una investigación por presunta cartelización de la obra pública que se inició tras las declaraciones de los arrepentidos en la causa de los cuadernos.

El juez federal Claudio Bonadio ordenó la prisión preventiva de Acosta y de Gustavo Dalla Tea, presidente de Supercemento, quienes integran la lista de 101 ejecutivos que fueron citados al igual que la ex presidenta Cristina Fernández y varios ex funcionarios kirchneristas.  

 

El dueño de la compañía cordobesa se presentó temprano en las oficinas del cuarto piso de Comodoro Py y entregó  un escrito para rechazar la imputación en su contra. Buscó rechazar, fundamentalmente, cualquier vínculo con la presunta asociación ilícita que, según Bonadio, operó en los gobiernos kirchneristas para recaudar coimas de empresas beneficiadas con contratos del Estado.  

Pero apenas más tarde, el juez federal ordenó detenerlo a él y a Dalla Tea: ambos abandonaron los tribunales esposados y con destino a una dependencia penitenciaria. La lista de los empresarios presos por este nuevo expediente asciende a 4 y se completa con los nombres de Hugo Dragonetti y Horacio Ammaturo.  

Todo ocurrió en una jornada en la que hubo una particular atención sobre Tribunales porque Cristina Fernández también se hizo presente para cumplir con la citación de Bonadio. Y también volvió a recorrer los pasillos de esos tribunales Ferreyra, pero al término de su nueva exposición fue trasladado a la cárcel de Ezeiza, donde se encuentra alojado desde agosto.

 

El vicepresidente de Electroingeniería y socio de Acosta, fue privado de su libertad por la causa originaria que se inició a raíz de los escritos de Oscar Centeno, el chofer de Roberto Baratta (segundo en el otrora Ministerio de Planificación), donde describe un circuito para recaudar coimas de la obra pública. En su declaración por los cuadernos, Ferreyra admitió la entrega de dinero pero aseguró que el destino de esos fondos era colaborar con el kirchnerista Frente para la Victoria.

Por ello, Bonadio lo procesó como uno de los integrantes de la asociación ilícita que, según los expedientes, habrían liderado los ex presidentes  Néstor Kirchner y Cristina Fernández.  Pero Acosta y Ferreyra no son los únicos integrantes de Electroingenería involucrados en la trama de corrupción. Uno de los directivos de la firma, Jorge Neyra integra la extensa nómina de los imputados colaboradores y apenas se inició la investigación reconoció que Baratta era el que exigía los pagos.  

“Gerardo Ferreyra me avisaba a mí que pasarían a buscar una carpeta con dinero, y el horario en el que lo harían y así yo asistía al lugar que me indicaba”, admitió Neyra ante Carlos Stornelli, uno de los fiscales del caso. La firma Electroingeniería fue fundada en 1977 en Córdoba por el ahora detenido Acosta, pero apuntaló su crecimiento durante el kirchnerismo.

 

En 2009, la empresa se convirtió en la cabecera del Grupo Eling y amplió su operatoria a los sectores de la construcción, energía, inmobiliario, comunicaciones y vitivinícola.  

Ferreyra, quien fue compañero de facultad de Acosta, se integró a la compañía en 1997 y con la llegada del kirchnerismo a la Casa Rosada pudo hacer uso de la buena relación que supo cosechar con Carlos Zannini (ex secretario de Legal y Técnica de Cristina Fernández) cuando fueron compañeros de celda entre 1975 y 1984. Ferreyra estuvo preso por sus vínculos con el Ejército Revolucionario del Pueblo y mientras que Zannini por integrar la corriente Vanguardia Comunista