Sociedad Miércoles, 5 de septiembre de 2018

El dolor de la hermana de Genaro Fortunato: "Está todo dado vuelta en este país"

Agostina se refirió a la condena a tres años y nueve meses de prisión que recibió Julieta Silva por la muerte del rugbier sanrafaelino.

Por Redacción LA

Horas después de conocerse la sentencia a tres años y nueve de prisión a Julieta Silva, Agostina, hermana del rugbier Genaro Fortunato, realizó un fuerte descargo contra la Justicia y volvió a mostrar su disconformidad con el fallo del Tribunal Penal Colegiado N°1 de San Rafael.

Al citar una nota periodística, la joven emitió unas palabras en la que intentó descargar su dolor, compartido también por sus padres. “¡Nadie lo entiende! Está todo dado vuelta en este país”, publicó Agostina en Facebook.

 

El posteo, que le valió de varios comentarios de apoyo, no fue el único que la hermana del rugbier fallecido escribió. Acompañado por una imagen que dice #JusticiaPorGenaro, Agostina manifestó: “Se va a hacer justicia, cabezón de mi vida. Es realmente vergonzoso lo que pasó ayer (por el lunes), realmente estoy desilusionada con la justicia pero no vamos a dejar que este sea un "caso" más. Te extraño y te amo. ¡Justicia por vos!”.

 

La chica también había expresado su admiración a su madre, Graciela Linares, quien durante meses se mantuvo en silencio hasta que la Justicia condenó a Julieta Silva.

“Sos increíble mamá, admiro tu fortaleza y la del papá. Ustedes nos enseñaron a ser fuertes y a afrontar lo que venga con sabiduría y respeto, sobre todo respeto, nos enseñaron a estar unidos pase lo que pase, los amo y el cabezón siempre va a estar con nosotros”, escribió Agostina.

La mamá de Genaro hizo público su dolor por la sentencia. "Fue una desilusión grandísima, otra más. Ya tuvimos un golpe muy bajo en la audiencia de apelación y ahora nos quedó un sabor muy amargo porque nunca nos imaginamos esto. Esperaba lo justo y esto no es lo justo”, dijo a Los Andes.

 

El lunes pasado, antes de que los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle le dieran la posibilidad a Silva de emitir sus últimas palabras, la mujer se adelantó y solicitó hablar. “¿Por qué, Julieta?”, preguntó Graciela mirando directamente a los ojos a la imputada. Inmediatamente, Julieta rompió en llanto.