Sociedad Domingo, 13 de mayo de 2018 | Edición impresa

El caso del niño-padre: “Me enamoré de ella”

A los 13 años hizo pareja con una docente con la que tuvo una hija. La mujer fue acusada de estupro y luego absuelta.

Por Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

Vamos a suponer que el pibe se llama Matías para poder guardar su identidad, porque aunque Matías se sienta grande, ayude a su madre a vender café en la puerta del Perrupato y hoy busque llenar los requisitos para ingresar al Ejército, aún es menor.

Tiene 17 años y una historia compleja: hay una nena en Palmira que lleva su apellido y que nació cuando él cumplió 14, a mitad de una relación sentimental con una maestra que se volvió tormentosa.

Ocurrió en Palmira y parte de la historia se conoció esta semana, cuando la Justicia del Este decidió que no había delito y absolvió a una mujer que había llegado a juicio cargando ocho meses de arresto domiciliario, acusada de estupro y de haber engañado a un niño, con el que tuvo una relación de meses y de la que nació una bebé.

"La Justicia ha dicho que con 13 años mi hijo ya era maduro sexualmente. ¿Le parece? Y dice también que no fue engañado, que la maestra no se aprovechó. Pero yo le digo que sí, que mi hijo era un niño y que hasta ese momento no había tenido novia", cuenta el papá de Matías, un hombre de más de 60, que acarrea problemas de salud y una pensión por invalidez: "Mi hijo tiene los mismos derechos de una nena que a esa edad es abusada por un adulto", insiste.

"Todo este tema solo ha traído problemas, peleas y angustia. A los cigarrillos no los fumo, me los como", dice el hombre, nervioso frente a la mesa de una humilde casa de Palmira. A su lado está Matías y un poco más allá, su mamá: "Se nos fue de la mano. Yo tendría que haberla parado antes, en el comienzo, pero mi hijo se había metejoneado con esta mujer y amenazaba con irse de la casa o con lastimarse si yo los separaba".

Comienzo

Todo arrancó a mediados de 2013, cuando Matías estaba en el último grado de la primaria. Hubo un accidente y un arco de fútbol cayó sobre su pie, golpe que lo alejó de la escuela en el último tramo del año. Sus papás contrataron a una maestra, una joven de 23 años que estaba terminando la carrera, para que lo ayudara con los estudios.

"No sé cómo empezó", recuerda Matías. "Fue acá, en mi casa, cuando estábamos estudiando. Ella me tocaba, me decía que era lindo, que hiciéramos cosas, que no iba a pasar nada malo, que ella iba a ser mi nena. A mí todo eso me gustaba mucho y me enamoré".

Vino entonces un tiempo extraño: la mujer dejó la casa de sus padres y se fue a lo de Matías, a una pieza en el fondo de la vivienda que ocupó con el niño.

"La tendría que haber sacado pero me equivoqué y en su momento no lo hice. Mi hijo no entraba en razones, nos hacía la vida imposible y amenazaba con que se iba detrás de ella si la echábamos", recuerda el hombre, y muestra fotos que encontró en el celular de su hijo y que imprimió: selfies de la pareja, en algunas se los ve abrazados y en otras a los besos; en todas se nota la gran diferencia de edad. También hay cartas de amor que ella completaba pintando corazoncitos de colores.

"Era una aprovechadora, fue un amor enfermo", dice la mamá de Matías, con el mismo semblante que va a tener a lo largo de la charla: gris y apagado; cuenta que nunca aceptó la relación, que pasó noches sin dormir.

Aceptada

Pero la aceptaron y de esa convivencia un día la maestra quedó embarazada. Todo se volvió aún más complejo. La pareja abrió un pequeño negocio al frente de la casa que no funcionó y luego, a fines de 2014, nació la bebé, dos meses después de que Matías cumpliera los 14 años: "Tiene mi apellido. La anotamos en el Registro pero desde el alta la he visto poco", dice el muchacho.

La relación se quebró irremediablemente. La maestra hizo nueva pareja y tuvo otro bebé. Tal vez despechado o tal vez solo sea el paso del tiempo, pero Matías hoy no está seguro de que la niña de tres años sea suya y su padre ha pedido un análisis de ADN.

En el medio hubo denuncias contra Matías por desmanes frente a la casa de la mujer y finalmente, en 2017, le cayó la denuncia a la maestra por estupro, una acusación que la tuvo con arresto domiciliario por ocho meses y que desembocó, durante el juicio, en que el fiscal retiró la acusación al considerar que no hubo delito. 

"No voy a poner abogados y soy sincero, a esta altura tampoco quiero que ella termine presa. Sí pido que se sepa que la Justicia se equivocó, que mi hijo era solo un niño y no un supermacho que puede estar de novio con su maestra", cerró el papá de Matías, con su hijo al lado.