Espectáculos Martes, 15 de mayo de 2018

Revelan cómo fueron las últimas horas de Gustavo Cerati en el escenario

Un 15 de mayo de 2010, se apagaba la vida del líder de “Soda”. El autor Juan Morris contó en una entrevista cómo fueron las horas previas.

Por Redacción LA

Nada daba para pensar que un 15 de mayo como hoy, pero de hace 8 años atrás, Gustavo Cerati daría su último recital en Caracas, antes de desvanecerse a raíz de un ataque cerebrovascular. 

Juan Morris, es el  biógrafo y autor de “Cerati,la biografía definitiva”. Un periodista que entrevistado al respecto contó a un portal de espectáculos cómo fueron los últimos momentos del cantante, en su último show en Caracas.

Según detalla el sitio Morris contó: “En principio, era la última noche de la gira y la banda volvía a Buenos Aires. Gustavo viajaba a España a reencontrarse con Chloé Bello, iba a promocionar el disco y luego iba a presentarlo allá”.

El autor sumó: “Gustavo estuvo con sus músicos los últimos 3 shows, en Colombia y Venezuela. Sus compañeros lo veían acelerado. Coleman me contaba que tomaba cerveza al mediodía y antes eso no lo hacía. Se estaba cuidando menos en ese tramo”.


Un detalle nada menor si se piensa en el frenesí de las presentaciones, y el agotamiento que implicaba el ritmo.

“La última noche tuvo  ese show en Caracas, en el campo de la Universidad Simón Bolívar...Fue uno de los mejores shows de la gira. Cerraron con ‘Lago en el cielo’ y todos coincidían en que fue el mejor show”, detalló el biógrafo. 

Luego de una foto grupal (una costumbre de siempre luego de terminar un recital), Cerati acusaba una palidez inusual que alarmó a su entorno, y además comenzó a no poder hablar.

“Gustavo se siente raro y se va a su camarín. Su sonidista, Taberna, lo va a buscar al manager y le dice que vayan a ver qué le pasaba...Cuando entran estaba descompensado en el sillón, con la camisa abierta. Llaman a una ambulancia y lo llevan a un hospital, donde no había luz. Le hacen exámenes en otro hospital y lo alojan en la habitación presidencial. Le dan algo para que duerma, le costaba hablar. Al otro día está consciente y despierto. Le compran unas arepas. No podía mover un lado de su cuerpo. Todo ese día estuvo así. Al otro día, lo encuentran las enfermeras agarrándose la cabeza muy fuerte. Lo inducen a un coma, porque tenía un derrame en el cerebro, producto del ACV”, finalizó el relato el escritor.

Una presencia  física que ya no está, pero inmortalizada en su legado.