Espectáculos Miércoles, 14 de marzo de 2018 | Edición impresa

¿Qué es el Kung Fu vaginal?

Entrenar los músculos de tu vagina no sólo constituye una costumbre saludable y preventiva sino que potencia tu placer.

Por Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar

Los sexólogos concuerdan en decir que la sexualidad es una construcción y experimentar todo aquello que cause placer íntimo (tanto del otro como nuestro) resulta positivo.

Si a esto se le suma que la salud se ve beneficiada en múltiples aspectos, el planteo cierra por donde se lo mire. ¿Pero qué es el denominado “Kung Fu vaginal”?. Término llamativo si los hay.

Más allá de lo insólito del nombre de la técnica, lo importante es: ¿de qué se trata y en qué ayudaría a propiciar el orgasmo? ¿Qué diferencia tiene respecto a los ejercicios Kegel? ¿Son lo mismo?

Según apunta el sexólogo y psicólogo Germán Morassutti “el denominado ‘Kung Fu vaginal’ es parte de un entrenamiento. La técnica implica altos grados de relajación, concentración y poder de disfrute de la sexualidad. La mayoría de las técnicas que se usan en sexología son orientales, y ésta no es la excepción. Se vincula con el fortalecimiento del suelo pélvico, tan importante en varones como en mujeres”.

- ¿Por qué?

- Con estos ejercicios se facilita mantener una erección firme y buena en el caso del hombre, por ejemplo, ya que se trata de fortalecer todos los músculos que se relacionan con los órganos sexuales. 

En las mujeres, sobre todo en la tercera edad cuando hay prolapso (caída de los órganos sexuales por falta de tonicidad en la musculatura, debido a partos u otros aspectos), es vital este entrenamiento temprano.

- Cuando hablás de fortalecimiento, ¿te referís a los “ejercicios Kegel” o al uso de las bolas chinas?

- A ambos. El fortalecimiento de la parte interna de la vagina se refiere a los ejercicios Kegel, que son aquellos vinculados a la contracción del músculo pubocoxígeo, y que sirven para fortalecer los músculos pélvicos. También se recomiendan para evitar alteraciones comunes, como la incontinencia urinaria y facilitar el parto, entre otros aspectos. Pueden hacerse sin (o con) juguetes sexuales como son por ejemplo, las bolas chinas.

De usarse éstas últimas deben colocarse en la vagina, y la misma, al hacer fuerza para sostenerlas, genera también un fortalecimiento de los músculos. 

Recordemos que la vagina es una cavidad virtual compuesta toda por músculos. Al fortalecerlos, se tiene un dominio sobre ellos. Por lo tanto, no hay diferencia radical entre los ejercicios Kegel (contraer y relajar el músculo interno de la vagina, como cuando se orina), y las llamadas bolitas chinas (que se colocan como si se tratara de un tampón, cuidando que una parte de las esferas de acero cuelguen). En ambos casos son ejercicios orientados a la salud y la sexualidad, que apuntan a vigorizar el suelo pélvico.

Sombras hot...

“Las bolas chinas en Mendoza casi no se consiguen”, lanza el profesional. ¿La causa? El furor erótico que desató la segunda entrega de la saga “50 sombras de Grey”.

Es que hay una escena en la película en que el personaje de Anastasia, interpretado por Dakota Johnson, prueba las mieles de este juguete sexual que el señor Grey le regala. “Salieron de moda con la película y se agotaron, aunque cueste creerlo. Realicé un rastreo con algunos (no todos) los comerciantes de sex shops, y las tenían agotadas”, ilustra el profesional.

- ¿Por qué potencian el orgasmo?

- El orgasmo son las tres o cuatro contracciones que se generan por medio de los músculos pélvicos. El hecho de dominar dicha contracción durante el acto sexual, y tener el músculo más fuerte, hace que la intensidad del orgasmo sea mayor -explica el profesional y continúa-. El dominio de esta zona permite contraer la vagina durante el sexo o dilatarla, si se lo necesita.

En la cultura oriental a la mujer se la preparaba en esta técnica para brindar placer al hombre. En la nuestra, el uso de este juguete sexual, que vienen de aquellas tierras, es para el placer mutuo durante el encuentro sexual. Algo que pone en evidencia el rol potente y activo de lo femenino.

Qué son las “bolas chinas”

El uso de las “Bolas Chinas” o “Ben Wa” se remonta al antiguo Japón feudal y, según una antigua leyenda, fueron diseñadas a pedido de un emperador. Se dice que las famosas Geishas también las utilizaban en ocasiones; de ahí que se conozcan con otro apelativo: “bolas de geisha”.

En nuestra cultura sexual occidental poco se sabe de la sabiduría erótica oriental. Sin embargo poco a poco han ido introduciéndose algunas de sus prácticas y objetos sexuales, como es el caso de estos juguetes. 

El famoso Museo de la Antigua Cultura Sexual China en Shanghai, expone objetos sexuales milenarios (desde la época del neolítico). Y, entre estos, figuran las bolas chinas que se han puesto de moda en los últimos tiempos, a partir de la película “50 sombras de Grey” y “50 sombras liberadas”.

Cómo practicar la técnica

La mejor manera es obviamente fortaleciendo el suelo pélvico por medio de ejercicios Kegel, o utilizando para los mismos las bolitas chinas.

¿Cómo las colocamos? Según explicó Francesca Gnecchi -directora de la página Erotique Pink y especializada en sexualidad y comunicación en las universidades de Barcelona y Chile: “A la hora de usar las bolitas chinas para realizar los ejercicios de fortalecimiento, se coloca lubricante en la más pequeña, dejando fuera la más grande y el cordón. Internamente el músculo hace presión para que la bola no se salga. Adentro están las pesitas metálicas que tiran hacia abajo, generando la contracción con la más pequeña situada adentro de la vagina.

Fortalecer lleva paciencia y perseverancia. Con el tiempo lo van a notar, como cualquier ejercicio físico. Ya sea para placer o salud sexual”.

Consejos

Seis aspectos a tener en cuenta

1.  Se trata de un entrenamiento del fortalecimiento del suelo pélvico.

2. Las bolas chinas pueden utilizarse hasta para ir a trabajar en el día.

3. Se mantienen dentro de la cavidad vaginal como si se tratara de un tampón, ya que son pequeñas.

4. Vienen de distintos materiales, aunque la mayoría están recubiertas por silicona.

5. Tienen que ser siempre higienizadas luego de su uso y ser utilizadas sólo por la mujer que las compra.

6. Se usa de a ratos, no por días.