Espectáculos Miércoles, 14 de febrero de 2018 | Edición impresa

Diez relatos románticos para San Valentín

Explorando dentro de la industria que más explota comercialmente el Día de los Enamorados elegimos un decálogo de filmes imperdibles.

Por Pablo Pereyra - ppereyra@losandes.com.ar

“Cuando Harry conoció a Sally” (1989), de Rob Reiner. Verla ahora es un simpático viaje en el tiempo, a los años de los teléfonos con cables, los controles remotos enormes, las camisas con hombreras y las primeras canciones del debutante Harry Connick Jr.

Harry (Billy Crystal) y Sally (Meg Ryan), son buenos amigos, pero su miedo de tener sexo entre ellos podría arruinar aquella cariñosa relación de amistad. 

El guión del filme está mayormente basado en las experiencias post divorcio y de la vida de soltero del director Rob Reiner. Irónicamente, Reiner conoció a su actual esposa durante el rodaje de esta comedia, considerada una auténtica joya del género de la década del ‘80. 

La escena del orgasmo fue rodada en Katz’s Deli, un actual restaurante de New York ubicado en E. Houston Street. De hecho, la mesa tiene una placa metálica donde se lee: “Donde Harry conoció a Sally, ¡espero que tengas lo que ella tenía!”

La película de Reiner fue ranqueada en el puesto número 6 de la lista de las diez mejores cintas románticas de la historia por el prestigioso  American Film Institute. 

“Loco y estúpido amor” (2011), de  Glenn Ficarra y John Requa. Cal (Steve Carell) y Emily (Julianne Moore) tienen una vida de pareja perfecta viviendo el sueño americano, hasta que Emily le pide el divorcio a Cal simplemente porque está muy aburrida. Ahora él comenzará a transitar una rutina de soltero con la ayuda de un soltero experto en mujeres Jacob Palmer (Ryan Gosling). 

Las coordenadas de experimentar una vida de Casanova cuando nunca se la ha tenido es el foco de esta historia delirante que tiene a uno de los mejores repartos para disfrutar de comedia, drama y romance. 

La película incluye a tres ganadores del Oscar; Moore, Emma Stone y Marisa Tomei; y dos nominados, Carell y  Gosling.

"Notting Hill", (1999) de Roger Michell. ¿Quién alguna vez no se ha imaginado que alguna diosa de la pantalla grande termine enamorándose de vos, un hombre común y corriente? 

En base a esa idea, este clásico inglés de los ‘90 explora la relación entre William Thacker (Hugh Grant), un propietario de una librería de Notting Hill, quien termina conociendo a Anna Scott (Julia Roberts), la actriz de cine más bella del mundo, durante el rodaje de una película en Londres. 

El talentoso guionista Richard Curtis (“Cuatro bodas y un funeral”, “Realmente amor”), imagina el devenir de un romance entre dos mundos, aunque no siempre le vaya saliendo las cosas muy bien al librero protagonista.  

Los actores de reparto (Hugh Bonneville, Tim McInnerny, Gina McKee, Emma Chambers y Rhys Ifans), le aportan un complemento perfecto a la pareja romántica. Una cinta que no envejece.

"Antes del amanecer", (1995) de Richard Linklater. En Europa, dos jóvenes veinteañeros (inolvidables personajes interpretados  por Ethan Hawke y Julie Delpy), se conocen en un tren y quedan de acuerdo en pasar juntos una noche en Viena, pero la atracción entre ellos va creciendo, incluso sabiendo que probablemente sean las últimas horas que pasen juntos. 

A medida que su vínculo se convierte en amor, ¿qué pasará con ellos a la mañana siguiente?

Esta es la primera parte de una trilogía de amor esquivo que Linklater contó a lo largo de 13 años. 

No cabe duda que “Antes del amanecer” se ha convertido en un icono romántico de toda una generación.

"Orgullo y prejuicio", (2005), de Joe Wright. Elizabeth Bennett (Keira Knightley) es una jovencita de clase media ingeniosa, sarcástica y algo obstinada que conoce a Guy Darcy (Matthew Macfadyen) un hombre tímido y rico. Ellos se imaginan incompatibles y no se toleran pero la historia los va empujando a acercarse entre ellos hasta niveles exasperantes. 

Una moderna revisión del clásico de Jane Austen, situada en la Inglaterra rural aristocrática de 1797, el año que la verdadera Austen escribió el primer borrador de una de sus novelas más leídas. 

El filme obtuvo cuatro nominaciones al Oscar; mejor actriz, Keira Knightley; mejor dirección de arte, mejor diseño de vestuario y mejor música original, para Dario Marianelli. 

"Diario de una pasión",  (2004), de Nick Cassavetes. No existe mayor lugar común que un relato de amor intervenido por la diferencia de clases, pero en este caso, la historia funciona gracias a la química de los dos protagonistas, Noah (Ryan Gosling) y Allie (Rachel McAdams), teniendo como base, la tercera adaptación cinematográfica de una novela de Nicholas Sparks, quizás el escritor de este género más leído del momento. 

El entorno de la Segunda Guerra Mundial y el de las familias adineradas de los terratenientes de la zona de Charleston, en South Carolina, le dan al filme una atmósfera romántica clásica. 

"Esta chica es un desastre",  (2015), de Judd Apatow. Amy Townsend (la genial Amy Schumer), una periodista gráfica, creció creyendo que la monogamia es algo poco probable en las relaciones del mundo real, por eso para ella, las resacas y el sexo casual dominan su rutina nocturna. 

Esta fobia al compromiso la coloca entre la espada y la pared cuando conoce a un buen tipo, el adorable médico de estrellas del deporte Aaron Conners (Bill Hader) y deberá encontrar la manera de poder elegir entre una vida sin compromisos y una historia romántica seria. 

El director de “Bienvenido a los 40”, “Hazme reír”, “Ligeramente embarazada”, un experto en comedias contemporáneas, explora todo el potencial cómico de Schumer y nos ofrece un relato disparatado, delirante y con toques de humor cínico. 

"Compañeros de copas" (2013), de Joe Swanberg. Luke (Jake Johnson) y Kate (Olivia Wilde) son compañeros de trabajo en una fábrica de cerveza durante el boom de la bebida artesanal en Chicago, que pasan la noche bebiendo y coqueteando entre ellos a veces con una espesura que los lleva a límites insospechados.  

Pero un fin de semana juntos los cuatro, cada uno con sus parejas, (Anna Kendrick y Ron Livingston), coloca a la amistad entre Luke y Kate al borde de un romance y se van planteando lo que es real y lo que es una situación de atracción quizás demasiado histérica.

La película no tuvo un guión, los diálogos y varias de las situaciones más dramáticas fueron completamente improvisadas y a pesar de ello, avanza digna hacia un final esperable, como suele ocurrir en este tipo de género romántico, y aún así, es disfrutable de principio a fin. 

"Moulin Rouge", (2001), de  Baz Luhrmann. En 1899, Christian (Ewan McGregor), un joven escritor británico ha venido a París a explorar el movimiento bohemio de esa época y su atracción a la reina cortesana del club nocturno del under Moulin Rouge, Satine (Nicole Kidman), termina convirtiéndolo en creador de un musical financiado por un duque millonario  (Richard Roxburgh) que pretende convertirse en el amante exclusivo de Satine. 

Con una banda de sonido que sintetiza los clásicos del rock y el pop del siglo XX, Baz Luhrmann deslumbra con este relato romántico y trágico contado con espectacularidad visual. 

"El cantante de bodas" (1998), de Frank Coraci. En 1985, Robbie Hart (Adam Sandler) se dedica a cantar en las fiestas de casamiento los grandes éxitos del rock y pop. Robbie y su banda, junto con su colega George (un imitador de Boy George, interpretado por Alexis Arquette), actúan en un salón donde trabaja como camarera la dulce Julia (Drew Barrymore). La atracción entre ellos está muy latente, pero se interpone el novio de ella Sammy (Allen Covert), quien le ha propuesto casamiento a Julia. 

Carrie Fisher, Judd Apatow y el mismo Adam Sandler trabajaron en el guión aunque no aparecieron en los créditos oficiales del filme y, en perspectiva histórica, podríamos afirmar que esta comedia liviana y muy divertida inauguró la tendencia nostalgiosa de los viajes en el tiempo hacia la década de los ochenta.

Con el uso de una muy astuta banda de sonido, con temazos de Culture Club, Madonna, The Police, The Smiths, Elvis Costello, David Bowie, New Order, Billy Idol y más. Otra clásica imperdible.