Turismo Domingo, 27 de mayo de 2018 | Edición impresa

Destinos low cost para disfrutar el verano europeo

La temporada alta en Europa ya comenzó y, como era de esperar, los precios de los servicios turísticos, suben.

Por CC y La Vanguardia

La temporada alta en Europa ya prácticamente comenzó y, como es de esperar, los precios de los servicios turísticos, especialmente los ligados a las playas, suben. 

Aquí, algunas propuestas un poco más económicas.

Montenegro

Uno de los grandes destinos a tener en cuenta este verano. Esencialmente bello, el país se está convirtiendo en uno de los lugares de moda. Y es que desde la costa del Adriático hasta el parque nacional Durmitor, descubrimos muchas sorpresas en forma de naturaleza.

La bahía de Kotor, Risan y Perast, la isla de Sveti Stefan y la cercana ciudad de Budva te fascinarán. Podés bañarte en sus aguas y relajarte, pero no dejes de visitar el norte del país. El interior ofrece mil y una propuestas: actividades de aventura, con el rafting en la garganta del río Tara -el cañón más profundo de Europa-, sus espectaculares monasterios, o su sorprendente gastronomía local.

Croacia

La última década supuso un auténtico despertar turístico para Croacia. Ciudades como Dubrovnik, Split o Pula son conocidas por su riqueza cultural y el litoral, por supuesto, por sus espectaculares playas. Y es que la belleza de la costa croata y sus playas de aguas cristalinas se han hecho un lugar entre las más codiciadas de Europa.

Sin embargo, Croacia es mucho más. Con un interior de pequeños pueblos en los que el tiempo parece haberse detenido, y una naturaleza desbordante, conocerlo supone toda una sorpresa.

El parque nacional de Plitvice, Patrimonio de la Humanidad, conforma uno de los escenarios más hermosos del continente. Rodeados de exuberante vegetación, encontramos 16 impresionantes lagos de aguas esmeraldas conectados entre sí por centenares de cascadas y miles de riachuelos. La visita a la cosmopolita Zagreb completa un viaje para el recuerdo.

Rumania

Si lo que buscás es playa, estás de suerte. La costa del mar Negro de Rumania es una alternativa atractiva y barata a los tradicionales destinos turísticos del Mediterráneo.

Aunque solo cuente con 225 kilómetros de litoral, la oferta es de lo más diversa e interesante: desde tranquilas localidades balnearias de larga tradición a otras mucho más animadas como Mamaia y Vama Veche, conocidas por su diversión nocturno, especialmente de música electrónica.

Transilvania inquietante

El interior del país tiene increíbles rincones en los que perderse, como la región de Transilvania, con sus pueblos medievales, auténticas maravillas catalogadas como patrimonio de la humanidad.

Entre ellos sobresale Rimetea, uno de los pueblos más bonitos del mundo, aunque uno no puede perder la oportunidad de visitar la fortaleza de Bran, situada en la localidad de Brasov, famosa por ser la residencia de Vlad el empalador. La hermosa Timisoara o la capital, Bucarest, merecen también una visita.

Albania

Es probable que ni siquiera se te haya pasado por la cabeza incluir a Albania entre tus posibles destinos vacacionales. El motivo seguramente no es otro que el desconocimiento sobre un país que ha estado durante décadas encerrado en sí mismo. Sin embargo, ya que se perfila como una de las regiones con más futuro turístico. Hay que visitar este lugar ahora, antes de que se llene de turistas.

Como en los destinos anteriores, Albania posee un litoral increíble, repleto de playas vírgenes, muchas de ellas desiertas, bañadas por las aguas cristalinas del mar Jónico y también un pasado que se deja ver en cada rincón del país.

Las impresionantes ruinas de Butrint, con sus más de tres mil años de historia; el centro de la ciudad de Gjirokastra, es uno de los pocos ejemplos de ciudad otomana que se conserva en buen estado, castillos y bunkers son algunas de sus maravillas, sin olvidar bellezas naturales como Blue Eye, con sus fuentes.