Policiales Vecinos Sábado, 18 de agosto de 2018 | Edición impresa

Desbaratan banda de traficantes de aves en el Sur de Mendoza

Hay tres personas imputadas. En el mercado negro se llega a pagar hasta $ 15 mil por cada pájaro, algunos de ellos son especies protegidas.

Por Gonzalo Villatoro - gvillatoro@losandes.com.ar

El jueves, Recursos Naturales y la Policía Rural desbarataron en el sur una banda que traficaba con aves silvestres y le apuntaba principalmente a la comercialización ilegal del cardenal amarillo, una especie muy requerida en el mercado negro porque está en peligro de extinción.

Para acabar con un negocio por demás lucrativo, ya que por un ejemplar de este pájaro de muy buena calidad llegan a pagar hasta $ 15.000, estuvieron más de un mes investigando y en reiteradas oportunidades debieron internarse en el campo para seguir el rastro a los cazadores furtivos.

“No es fácil poder dar con esta gente porque hay que llegar justo cuando llegan del campo o atraparlos cuando están de caza, sino las esconden rápidos. Lo más común es en galpones de fincas”, afirmó uno de los empleados de Recursos Naturales que participó en la investigación.

 

El operativo concluyó con la detención y procesamiento de tres personas. Dieron con un cazador, el intermediario o acopiador y también con el comprador cuando estaba a punto de partir hacia la ciudad de Mendoza. Los dos primeros son de General Alvear mientras que el viajante tiene domicilio en Palmira.

Las autoridades recuperaron 20 cardenales amarillos más 1 brazita, 2 siete cuchillos, 1 zorzal negro y 6 corbatitas, entre otras aves. También incautaron 16 jaulas y particularmente 6 tramperos, artículo que está prohibido en la provincia, tanto su comercialización como la tenencia y el transporte.

En Mendoza el siete cuchillos es el ave con mayor presión de caza, según la información suministrada por Recursos Naturales. Sin embargo, el cardenal amarillo es casi más atractivo para los traficantes porque reporta más ganancias al estar en peligro de extinción. 

Por lo general el destino de estas aves son los grandes centros urbanos. Por un cardenal amarillo al cazador le pagan entre $ 300 y $ 800 por ejemplar; después entra a tallar el intermediario y por último el viajante.

 

En el mercado negro las aves se comercializan entre $ 2.500 y $ 3.000 pero en ocasiones “si es de muy buena calidad y un gran llamador (por el canto), la persona que es muy fanática puede abonar por el ave hasta $ 15.000”, comentó Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna de Mendoza. 

Los campos de General Alvear, siguiendo por Monte Comán y la zona este de San Rafael hasta llegar a La Paz, son áreas elegidas por el cardenal amarillo e ideales para los cazadores furtivos para hacer de las suyas. 

El sur principalmente es “un punto de extracción de aves porque hay grandes extensiones y eso dificulta el accionar para controlar y atrapar a las personas que se dedican al tráfico”, agregó Gorrindo.

El cardenal amarillo es un ave muy territorial, en especial cuando se aproxima la temporada de reproducción. De eso se valen los cazadores para atraparlos.

 

La detención ayuda a desalentar el tráfico. Por un tiempo se calman, pero además fue en el momento justo, porque estamos entrando en época en que el cardenal amarillo anida para reproducirse”, explicó el jefe de Fauna.

Para capturar los pájaros los cazadores utilizan de cebo un cardenal macho. Cuando comienza a cantar, el macho de la zona se acerca para resguardar su territorio y luchar por él si es necesario; lamentablemente es cuando cae en la trampa.

Pero además de los tramperos hay otros métodos más crueles para cazarlos: está el conocido “pega, pega”, un adhesivo casero que colocan en las ramas y cuando desciende el cardenal para enfrentarse al macho que invadió el territorio queda pegado.

Si bien lo retiran utilizando agua tibia, “no sale en buen estado, pierde plumas y lo peor es que el pegamento queda en la rama y si otra ave llega a ese lugar, se pega y termina muriendo porque no hay nadie para rescatarla”, explicó Gorrindo.  

También están las “redes niebla”: las colocan cerca del agua y cuando el ave baja para beber, queda atrapado. “Si el cazador no está en ese momento muchas veces el ave muere”, añadió el funcionario.

 

Atrapados  in fraganti

El operativo que concluyó con el desmantelamiento de la banda de traficantes llevó más de un mes de investigación. Del caso se tomó conocimiento por información anónima y a partir de ahí se hizo la indagación, hasta que encontraron a los ahora detenidos in fraganti.

Primero allanaron una vivienda en las calles 24 y E de Bowen, donde secuestraron 2 cardenales amarillos, jaulas y 3 tramperos. El segundo allanamiento fue en Alvear ciudad, en el barrio San Carlos. Allí encontraron más jaulas, tramperos y 10 cardenales, entre otras aves. 

Después de dar con el cazador y el acopiador, llegaron a un tercer implicado en el tráfico: un hombre de Palmira que estaba en la terminal de ómnibus a punto de tomar un micro hacia Mendoza.

Llevaba 7 cajas de cartón con 8 cardenales amarillos. Los tres fueron puestos a disposición de la Justicia: los imputaron por tráfico ilegal de aves silvestres protegidas; como es un delito correccional, recuperaron la libertad.